‘La combinación de la educación y el liderazgo, para mí, es servir’
- 18/08/2026 00:00
Actualmente ejerce como Gerente Educativa Encargada del ITSE, donde combina su experiencia en educación con su compromiso con el liderazgo femenino y el desarrollo de nuevas generaciones
Suzanne Sáez ha dedicado más de 20 años al ámbito de la educación superior, liderando procesos de transformación académica y fortalecimiento del talento humano. Actualmente, como Gerente Educativa Encargada del ITSE, combina su experiencia en educación con su compromiso con el liderazgo femenino y el desarrollo de nuevas generaciones. En esta edición de Mía Voces Activas hablamos de liderazgo femenino, educación y crecimiento personal.
Suzanne es mujer, es hija, es madre, esposa, pero también es una persona que ha dedicado gran parte de su tiempo en acompañar a otras personas. Me considero una persona, diría yo, dispuesta al servicio, siempre enfocada a mis proyectos personales y también profesionales, pero sin perder ese toque humano.
Hoy, quienes estamos en el entorno de la educación sabemos que nuestra mayor pasión es servir a la comunidad en donde estemos, a esa comunidad educativa. Los líderes estamos llamados hoy al servicio de las personas, a la empatía y a la compasión.
La combinación de la educación y el liderazgo, para mí, es servir, y eso definitivamente transforma el destino de cualquier persona. Creo que hay muchas experiencias que pudiera contar, pero principalmente aquí, en la Universidad, donde he tenido la oportunidad de acompañar a muchas generaciones de ingenieros, muchos de ellos hoy profesionales, y ser parte de su crecimiento ha sido una esas experiencias.
Un enfoque importante es que, cuando nosotros hoy queremos transformar el destino de una persona, lo tenemos que hacer acompañados justamente de esa educación que queremos ver en ellos, y con ese liderazgo auténtico, humano y, muchas veces, también desde ese liderazgo de compasión. Todo esto es para acompañar al profesional que nosotros quisiéramos ver hoy en día en nuestros estudiantes.
Bueno, te comento que esto es la unión de muchas mujeres que en algún momento pasaron alrededor mío y levantaban sus voces. Me uní con unas amigas, quienes somos las creadoras de esta fundación, lo cual tenemos muchos años ya de poder llevar y acompañar a otras mujeres, a ese crecimiento y esa búsqueda de ese amor propio y de esa identidad que buscamos en cada una de ellas.
La fundación tiene un propósito que conecta con el mío, y es servir para poder dejar un legado. Creo mucho en eso, en ese legado. Nosotros como fundación hemos tenido un impacto en diferentes espacios. Yo creo que el más conmovedor para nosotras es participar con las privadas de libertad, en donde llevamos en un tiempo ese espíritu de motivación, de decir siempre hay una oportunidad, y darles a ellas la fortaleza, brindándoles también capacidades técnicas cuando llevamos algunos talleres específicos. Pero más allá de esa parte técnica, es decirle, la vida siempre nos da una segunda oportunidad.
Las competencias que muchas veces buscamos las mujeres no están fuera. Tenemos que enfocarnos en nosotras, en lo interno. Empezar a creer más en nosotras mismas y en nuestras capacidades. Nosotras, las mujeres, siempre por nuestra naturaleza de mujer, queremos sostener, pero es un momento también de creer que podemos.
Bien lo mencionas, cada vez más las mujeres necesitamos ocupar puestos de liderazgo y ser protagonistas de distintos escenarios en nuestra sociedad. Es algo que hemos venido ganando con los años, pero el mensaje principal que les dejo a muchas mujeres es: la competencia es interna.
Siempre procuremos, internamente, buscar nuestra mejor versión. Mejorar desde adentro para poder ofrecer hacia afuera todo lo que somos capaces de desarrollar a lo largo de nuestra vida personal y profesional.
En todos estos años, compartí con diversas mujeres en distintos estatus y decía yo: falta algo entre todas, y es buscar esa autenticidad, creer cada una en sus propias capacidades y lograr sacar ese potencial que tenemos internamente. Entonces, buscaba un modelo que acompañara a las mujeres desde esa autenticidad, desde el liderazgo y desde la motivación, pero sin perder el aprendizaje.
Todos los días nos levantamos y tenemos que estar dispuestos a aprender y, en ese camino, a desaprender cosas que en algún momento quedaron en nuestra vida por una experiencia. Tenemos la capacidad de poder aprenderlo y hacerlo diferente.
Entonces, ese modelo ocupa un espacio para decirles a las mujeres: todas somos auténticas, todas somos diferentes, pero busquemos en qué somos nosotras capaces de aportar a la sociedad.
Lo más valioso es ver a la gente crecer. Estudiantes que hoy son profesionales en diversas ramas, como gastronomía, contabilidad y derecho, y ver cómo han logrado crecer. Estudiantes que un día no creían en ellos, no creían en sus potenciales, y te das cuenta, con el pasar de estos años, que han sido maravillosos años de muchísimo aprendizaje y de compartir este legado que es la educación.
Es maravilloso verlos posicionados, con capacidades desarrolladas y con talento. Yo creo que hay algo que no cambiaría de esta profesión: poder ver la transformación que uno genera en las personas. Estos años, para mí, el mejor legado ha sido transferir esa experiencia y ese conocimiento a los estudiantes, y demostrarles que todo en la vida es posible, siempre que lo creamos y trabajemos para hacerlo posible.
Mira, esa pregunta es maravillosa y te la voy a responder porque muchas veces queremos mostrar la buena cara de un desarrollo profesional y personal. Pero todos, todos los profesionales en algún momento hemos tenido este punto de quiebre, ese momento de reflexionar y de pensar: ¿estoy en el camino correcto o estoy haciendo lo correcto? ¿O estoy dedicando el tiempo que la vida hoy me ha permitido estar para este proyecto? Siempre esos cuestionamientos son propios de cualquier profesional en crecimiento.
Y ahí viene la parte clave: la automotivación. ¿Qué estoy consiguiendo dentro de mí? ¿Esto conecta con mi propósito? ¿Es lo que me gusta, es lo que me apasiona? ¿Disfruto mi trabajo o vengo solamente a trabajar por cumplir? Hay muchas preguntas que nos tenemos que hacer en este camino profesional cuando podemos replantear si estamos en el momento correcto.
Eso es ser auténtico, es saber identificar lo que en algún momento puede ser un punto de quiebre o ese punto de inflexión donde hay momentos de pausa y también de reflexionar. Somos humanos. Lo importante es: ¿con qué conecta conmigo? ¿Quién vuelve a encender esa chispa y esa llama para continuar?
Mi mayor motivación, cuando empiezo a hacerme estas preguntas, es buscar entonces dentro de esa automotivación y encontrar esa chispa de motivación externa: ver los años, ver que hoy observo muchos profesionales, que tengo la posibilidad de ver a los estudiantes que tengo al frente y poder verlos transformar en un par de años.
Y ahí es donde dices: aquí hay un legado. Definitivamente, repito, la educación por sí sola, cuando de verdad nos apasiona lo que hacemos, se convierte en un motor constante. Esa gasolina que inyecta el día a día y dice: vamos, vamos porque hay una nueva generación.
Cada vez veo en los jóvenes que llegan de 18 años, 19 años, una cara de felicidad, de esperanza y posiblemente la misma cara que me encontré hace 5 o 6 años, o 10 o 15 años atrás. ¿Y por qué no darle la oportunidad al que tengo hoy al frente, al que tengo esa oportunidad de ayudar a transformar?
No importa que no esté enfrente, en el aula de ese estudiante, pero desde el liderazgo que ejerzo en un rol de gerente, subgerente, en el rol que me encuentre, siempre pensar en que hay una oportunidad de dejar un legado a una persona que tiene la misma esperanza que vi en muchos de los estudiantes que he acompañado por muchos años.
El principal consejo que daría es: busca mujeres que te inspiren. Gracias hoy a las distintas plataformas tecnológicas que tenemos, podemos seguir a mujeres de mucha inspiración. Eso permite ver en un espejo lo que yo quiero lograr hacer. Lo otro también es involucrarse en espacios que permitan un poco más la participación de esas jóvenes, para desarrollar estas habilidades que hoy son necesarias para cualquier líder: el manejo de la comunicación, el manejo incluso de nuestras emociones.
Y yo diría que también un componente importante es rodearte de esas cinco personas que serán ese impulso de lo que tú quieres ser. Es valioso hoy en día para las jóvenes tener inspiración, también buscar ese ideal de lo que ellas quisieran lograr y verse en un par de años más hacia adelante. Y lo otro, rodearte de las mejores. Ese es el círculo que nos ayuda a crecer.