A cuatro años de la meta de 2030, solo el 19% de los objetivos de desarrollo sostenible en América Latina y el Caribe avanza al ritmo necesario. La región enfrenta además una grave crisis de vivienda, con millones de personas sin acceso a hogares adecuados
Plena en recursos potenciales América Latina (LAC) presenta sin embargo tendencias alarmantes. Se reseñan sintéticamente algunas.
Nuevo Informe
¿En qué estado se haya el cumplimiento de las metas de desarrollo sostenible de la ONU en LAC? Según un reporte actualizado:
A cuatro años del plazo fijado (2030), solo el 19% se ha alcanzado o avanza al ritmo necesario.
Entre las causas del retraso se hayan: poco espacio fiscal, bajo crecimiento, desigualdad y debilidades institucionales.
Cuando los países de la región adoptaron las metas 2030, tenían quince años para avanzar hacia un conjunto de objetivos que iban desde terminar con el hambre y reducir la desigualdad hasta garantizar agua potable, energía limpia, ciudades sostenibles e instituciones más sólidas.
La mayor parte de la región no ha avanzado a la velocidad necesaria.
Según CEPAL, el 39% de las metas se encuentra estancada o ha retrocedido.
La situación es incluso menos favorable que un año atrás. En 2025, el 23% de las metas evaluadas estaba en camino de cumplimiento; en la estimación de 2026, la proporción cayó cuatro puntos. Y aunque las trayectorias varían considerablemente entre los distintos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en seis de los 17 el estancamiento o retroceso afecta a más de la mitad de las metas examinadas.
El desafío ya no consiste solamente en saber qué debe hacerse. La región conoce buena parte de sus problemas y ha multiplicado planes, estrategias y compromisos. La cuestión es por qué resulta tan difícil convertirlos, a escala suficiente y durante el tiempo necesario, en desarrollo.
Hay una gran brecha de financiamiento que impide progreso hacia las metas. Las razones son: presupuestos públicos sometidos a fuertes presiones, economías de bajo crecimiento y los muy elevados intereses de pago de la deuda externa.
La movilización de recursos internos sigue una trayectoria descendente, mientras la asistencia oficial para el desarrollo ha disminuido fuertemente y la inversión extranjera continúa siendo insuficiente.
En 2023, la recaudación tributaria representó en promedio el 21,3% del producto interno bruto, más de diez puntos porcentuales por debajo del 34% registrado en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Ese mismo año, la evasión tributaria se estimó en el 6,7% del PIB regional.
Mientras los gobiernos necesitan sumas muy importantes para educación, infraestructura, protección social, agua o acción climática, una cantidad extraordinaria de recursos potenciales escapa de los sistemas tributarios.
El ODS 10, dedicado a reducir las desigualdades, es el que concentra la mayor proporción de metas estancadas o en retroceso.
También están particularmente rezagados el ODS 2 sobre hambre, el 12 sobre producción y consumo responsables, el 13 sobre acción climática y el 15 sobre ecosistemas terrestres: en todos ellos, más del 55% de las metas se encuentra están estancadas o han retrocedido.
Se enfatiza profundizar mucho más las políticas para avanzar en las metas y “lograr que se transformen en vida cotidiana”.
Sin vivienda
El informe mundial 2026 de ONU Hábitat muestra una muy aguda crisis de la vivienda. Resalta que: “3.400 millones de personas carecen de acceso a viviendas seguras, protegidas y adecuadas, incluyendo más de 1.000 millones de personas que viven en asentamientos informales y barrios marginales bajo condiciones caracterizadas por la inestabilidad de la tenencia, el hacinamiento, la exposición a riesgos medioambientales y el acceso limitado a servicios básicos”.
En América Latina el Banco de Desarrollo estima que más del 30% de la población de las ciudades habita en condiciones inadecuadas.
Entre otras, una iniciativa ejemplar ha sido el programa de la ONG “Techo”. Se enfoca en construir viviendas básicas para familias en condición de pobreza extrema. Lleva instaladas 150 mil en 18 países.
Una nota adicional
El plan 2015/2030 de desarrollo sostenible ha sido incluido en las políticas oficiales de buena parte de la región, pero hay una considerable brecha entre las metas y las realidades. El desafío es reducirla mediante alianzas entre políticas públicas activas, empresas privadas responsables y sociedades civiles participativas.