Desde las orillas del río Lijiang hasta las bucólicas islas de San Blas
- 02/06/2026 00:00
A nueve años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre Panamá y China, la obra del artista chino Wang Chengliang refleja el encuentro entre ambas culturas, fusionando la tradición milenaria de la tinta china con los colores, paisajes y expresiones culturales del trópico panameño. Su exposición se convierte en un legado artístico que fortalece los lazos culturales entre ambos países
Wang Chengliang ha dedicado más de 30 años de su vida al mundo del arte. Su compromiso y sensibilidad lo lleva a tomar la responsabilidad en la formación de artistas en las academias artísticas en chinas. Como diríamos acá, “cosas de la vida” lo trajeron a las tierras panameñas, y menos casual, de la mano de su esposa, S.E, Xu Xueyuan embajadora de China en Panamá.
El establecimiento de las relaciones diplomáticas entre Panamá y China, cuyo noveno aniversario se conmemora este año, hace necesaria la reflexión sobre el legado cultural que se genera y se comparte en la manifestación universal del arte.
La dinámica cambiante de las relaciones de Panamá con la República Popular China ha cautivado la atención del mundo. El 13 de junio de 2017 el presidente Juan Carlos Varela anunció un cambio de afirmación diplomática con Beijing. La historia diplomática de Panamá cambió con reconocer la visión geopolítica que surge desde el avistamiento del océano Pacífico con la consecuencia de la fundación de Panamá, como la primera ciudad a orillas de este gran y nuevo mar y el canal de agua cuatro siglos después.
Una cita obligada del diplomático y académico Dr. Omar Jaén Suarez, quien destaca que esta relación que vincula el Pacífico en una historia compartida: “El Pacífico es el océano más grande del planeta, ciento setenta y cinco millones de kilómetros cuadrados, ocupa la tercera parte de su superficie del planeta, los cuales cubren los litorales más importantes de Asia, América, Australia y Oceanía. Singapur con el estrecho de Malaca y el Canal de Panamá son las estratégicas entradas. Malaca es el paso natural y el Canal de Panamá la vía artificial”. Agregamos a esta información que China se erige como el segundo usuario del Canal, estrecho de agua que une dos océanos y que mueve entre el 6 y el 7 % del comercio marítimo mundial.
En junio de 2026, se conmemoran nueve años del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre Panamá y China, treinta y cuatro tintas recogen la experiencia personal del choque entre dos lugares y dos territorios observados desde la mirada y el pincel del artista chino Wang Chengliang. Los pinceles se mueven y reconocen el milenario legado de la técnica china de pintura en su expresión limpia y monocromática para estallar en una policromía que él mismo reconoce “irruptiva”. Así sorprende la obra de Wang Chengliang después del contacto con el color y la intensidad del trópico y sus manifestaciones culturales de esta tierra.
Escudriño en la mirada del artista para empezar a tratar de interpretar y comprender su arte. ¿Cómo la experiencia de Panamá se integra a su propuesta artística? Me mira y se esfuerza en contarme – guiado seguro por su orgullo local- que el río Lijann en su ciudad natal de Guilin, es “el paisaje más hermoso del mundo”. El río y ese paisaje en particular, se caracterizan por espectaculares montañas del sur de China. Este conjunto geológico de su ciudad natal, forma parte de la declaratoria de Patrimonio de la Humanidad reconocida por la UNESCO.
Nos sigue diciendo: “La exuberancia del trópico panameño y las potentes expresiones culturales me emocionaron profundamente. Los colores de las polleras, la vistosidad de los trajes tradicionales y sobre todo el impacto del paisaje de las islas de Guna Yala o San Blas”, como las refiere el artista, fueron de los elementos que habitaron mi obra artística. Wang Chengliang pintó lo que vio y que sintió al pisar estas tierras. Mezcló con tintas chinas los colores de Panamá. El artista integró en el arte su experiencia personal en compañía de su esposa, reconocida como la representante diplomática que honra la relación de China en tierras panameñas.
La técnica de pintura en tinta china surge durante la dinastía Tang de China, (618–907 d.C.) conocida como la Edad de Oro de las artes y la cultura en China. Esta técnica revolucionó las anteriores que se empeñaban en una representación realista del objeto del arte. La tinta china es tradicionalmente monocromática y utiliza únicamente tonalidades de negro, con un gran énfasis en la maestría de la pincelada y en transmitir el “espíritu” o la “esencia” percibida del sujeto, en lugar de la imitación directa. El registro escrito más antiguo se preparó durante la dinastía Zhou Occidental, y el proceso de fabricación de tinta alcanzó su madurez durante la dinastía Han Oriental. Esta técnica es reconocida en el mundo del arte como universal. La tinta china ha sido utilizada para la expresión artística desde hace un poco menos de 3000 años en la antigua China, expresando hoy la reflexión del artista en su intenso contacto con el mundo tropical panameño y su expresión cultural.
Me sorprendió encontrar en el diálogo con el artista, el reconocimiento de su inclinación por la música y particularmente de la que brota de la voz de la cantante china, Teresa Teng. Wang Chengliang pinta escuchando música. La versión de “La luna representa mi corazón” se siente en su obra. Estos acordes se escuchan durante las fiestas del Festival de medio otoño que, en ese contexto, los amigos y familiares que no pueden pasar tiempo juntos, se sienten conectados al admirar la luna llena; y cada vez que escuchan esta canción de amor sobre la luna, se reviven la nostalgia de los recuerdos felices.
En esta ocasión el trazo de la relación entre China y Panamá se expresa y manifiesta en el lenguaje universal del arte. El arte como la expresión sublime del amor es lo que se reitera como fundamental en este cierre administrativo de esta misión diplomática China en Panamá. La pasión por el arte, la sensibilidad del artista en su reconocimiento, hace sino fortalecer con este legado artístico, la impronta cultural que fortalece las centenarias relaciones entre dos territorios y dos culturas enlazadas por las aguas del gran océano Pacífico que honramos en reconocer y compartir.