El Roble revive la zafra con su Festival de la Caña de Azúcar
- 13/04/2026 00:00
El Roble, en Aguadulce, celebrará una nueva edición del Festival Nacional de la Caña de Azúcar, el Guarapo y sus Derivados, un evento con más de seis décadas de historia que reúne a miles de visitantes con gastronomía, folclore, música en vivo y delegaciones internacionales, al tiempo que impulsa la economía local y preserva las tradiciones vinculadas a la zafra
La comunidad de El Roble (Aguadulce) está alistando los últimos detalles para la celebración del Festival Nacional de la Caña de Azúcar, el Guarapo y sus Derivados en una festividad que, desde el año 1958, anualmente reúne a 15,000 personas entre visitantes nacionales y extranjeros para celebrar una recreación de aquellas fiestas que se celebran con cada zafra. Es decir, el periodo de cosecha de la caña de azúcar y su procesamiento en los ingenios para producir azúcar, alcohol y otros productos que se deriven del cultivo. Una práctica que se realiza con un instrumento icónico como el trapiche, con el cual se extrae el jugo de la caña de azúcar.
El festival – que comenzará este miércoles y finalizará este domingo – traerá diversas novedades como el recibimiento de delegaciones internacionales provenientes de varios países como México, Costa Rica, Argentina, Chile, Perú y Ecuador, entre otros.
Además se celebrará el denominado Guarapo Fest, orientado a la gastronomía y especialmente dedicado a los dulces derivados de la caña de azúcar, como son la cocada, el bienmesabe y los huevitos de leche. Estos mismos productos se ofrecerán en una vereda donde también estarán disponibles licores artesanales en reserva.
Asi mismo, habrán presentaciones musicales llevadas a cabo por conocidos artistas del panorama nacional como el acordeonista Víctor Bernal y la cantante Sandra Sandoval, quien tocará en los escenarios de la clausura del festival. Un festival que tiene como su reina a Gabriela Agrazal y a Camila Carrión como su reina infantil.
El presidente del Patronato del Festival Carlos Delgado comentó a La Estrella de Panamá que este es un evento que no solo tiene un profundo arraigo en lo que se refiere a la conexión entre el pueblo de El Roble y sus tradiciones, sino que además supone un importante impacto económico que redunda en beneficio de esta localidad situada en la provincia de Coclé.
“El impacto económico es significativo, ya que representa una inyección para distintos sectores: transporte, taxis, restaurantes, hospedaje y comercios locales. Aunque en El Roble no contamos con hoteles, sí hay casas de hospedaje, y la mayoría de las reservas se concentran en Aguadulce y Divisa. Incluso hay visitantes del extranjero que ya tienen reservaciones completas. Esto demuestra el impacto positivo del festival en la economía local”, manifestó Delgado.
En relación a la tradición de esta fiesta que gira en torno a la zafra, Delgado se remontó a la época en la que los antepasados de los habitantes de El Roble – provenientes de las Antillas – se establecieron en dicha comunidad. También hubo migraciones desde diversos puntos del país Azuero, Veraguas, Chiriquí y otras regiones, lo que convirtió a la comunidad en un crisol de culturas.
“Por ejemplo, en el toque de tambor —que forma parte del festival— no se encuentra el estilo típico coclesano, sino uno más cercano al de Azuero, debido a estas migraciones. En cuanto a la vestimenta, el festival originalmente tenía influencia española: se utilizaban trajes de gala y disfraces, y el último día se vestía la pollera blanca. Con el tiempo, y especialmente a partir de la creación de la ley en los años 2000, el festival se transformó en un evento folclórico con mayor énfasis en las tradiciones locales”, desarrolló.
En este sentido, el festival busca ser una ocasión con la que el pueblo encuentra una vía para la preservación de sus tradiciones y su transmisión a las futuras generaciones. Por ello, desde el festival se desarrollan concursos de diversas aptitudes como la oratoria o la redacción en la que los niños de la localidad investigan sobre la cosecha de la caña de azúcar, a fin de que puedan elaborar una exposición razonada de dicha tradición.
“Invitamos a todo el pueblo panameño y a los visitantes a vivir esta experiencia, a conocer el proceso de la caña, visitar un trapiche, probar la miel, el jugo de caña y los productos derivados. Por otro lado, este festival lo dedicamos a la paz. La coronación infantil estará centrada en mensajes de unión y armonía, mientras que la coronación adulta tendrá un enfoque espiritual, ofreciendo el festival a Dios para que las actividades se desarrollen en un ambiente positivo”, agregó Delgado.
La reina del Festival de este año Gabriela Agrazal no evitó el entusiasmo al hablar sobre lo que le representa la oportunidad de ser la monarca de un festival muy importante para su pueblo. Su coronación se llevará a cabo el próximo 17 de abril, mientras que la de la reina infantil Camila Carrión se desarrollará un día antes, el 16 de abril.
“Me encantaría promover la tradición de nuestro pueblo robleño. Es un pueblo rico en tradiciones y en cultura. Nuestro lema lo dice: ‘El Roble, una de las tradiciones aguadulceñas’. Tiene mucha historia y me gustaría que todo el país la conozca, e incluso el mundo, ya que hemos tenido visitantes internacionales y actualmente, gracias a las redes sociales, también contamos con mucha visibilidad desde el extranjero”, contó Agrazal a este diario.
Sobre el papel de la mujer en la transmisión de estas tradiciones dentro de la comunidad de El Roble, Agrazal considera que es fundamental. Su abuela, Danis Mirtha Tello, de 76 años, ha trabajado toda su vida en el ámbito agrícola y ha estado muy vinculada al festival. Ella elabora pan artesanal, queques y otros productos, y es una persona a la que admira mucho. La reina del festival puntualiza que está dispuesta a colaborar, no solo en el festival, sino en todo lo que tenga que ver con la cultura, la religión y el pueblo de El Roble.
“Desde muy pequeña siempre quise ser reina del festival. Vivo frente al lugar donde se organiza todo y siempre lo vi como un sueño. He participado desde niña en los encuentros folclóricos y en distintas actividades, ya sea bailando o colaborando. Para mí es un reto y un honor ser la reina del Festival de la Caña de Azúcar este año. Este es un desfile lleno de alegría y tradición, y les invito que vengan ya que estoy segura de que no se van a arrepentir”, exhortó.