De duque a detenido: la caída de Andrés Mountbatten-Windsor por sus vínculos con Epstein
- 20/02/2026 00:00
El príncipe Andrés fue detenido por la policía británica en el marco de una investigación por presunta revelación de información confidencial cuando ejercía como enviado comercial del Reino Unido
Andrés Mountbatten-Windsor – expríncipe y duque de York – recibió ayer un regalo de cumpleaños inesperado: la detención por parte de la policía británica que lo investiga por sus vínculos con el pederasta estadounidense Jeffrey Epstein, lo que le valió una denuncia por conducta inapropiada en el ejercicio de un cargo público por presuntas irregularidades que cometió mientras ejercía como enviado comercial del Reino Unido entre 2001 y 2011. Doce horas después, salió en libertad bajo investigación.
La correspondencia filtrada entre Epstein y Mountbatten-Windsor – hecha pública tras la revelación de los conocidos como los ‘archivos de Epstein’ por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos – arrojó indicios de un presunto delito cometido por el hijo predilecto de la Reina Isabel II tras inferirse de que pudo haber facilitado información financiera confidencial del gobierno británico a Epstein.
En concreto, la policía británica busca esclarecer los motivos por los cuales Andrés Mountbatten-Windsor habría reenviado el 7 de octubre de 2010 a Epstein los detalles de las visitas que realizó a países como enviado comercial a Singapur, Vietnam, Shenzhen (China) y Hong Kong, donde estuvo acompañado por socios comerciales de Epstein.
Según detalló el diario británico The Guardian tras esos viajes, el exduque de York aparentemente envió a Epstein el 30 de noviembre de ese mismo año, los informes oficiales de esas visitas que le había enviado su entonces asistente especial, Amit Patel, apenas cinco minutos después de recibirlos. Otros documentos que llegaron a las manos de Epstein estarían también relacionados a la posibilidad de inversiones en la extracción de oro y uranio procedentes de Afganistán.
Las normas gubernamentales estipulan explícitamente que los enviados comerciales tienen un deber de confidencialidad ante la información sensible, especialmente si es de índole política o comercial.
Si bien la revelación de secretos fue establecida por las autoridades como la razón oficial por la que Andrés Mountbatten-Windsor fue detenido, el abogado Richard Scorer - quien se desempeña como jefe del área de derecho sobre abusos en el bufete Slater and Gordon – clarificó al diario The Guardian que en el interrogatorio policial al que fue sometido, también pudo haber sido consultado por supuesto comportamiento inapropiado en lo que se refiere a sus presuntas interacciones sexuales con menores de edad.
“Si los fiscales construyen un caso que convenza a un jurado de que Andrés abusó de su posición para mantener relaciones sexuales con mujeres jóvenes, en mi opinión podría ser procesado sobre esa base”, aseguró el letrado.
Ante la posibilidad de que también pudo haber sido interrogado por el presunto abuso de menores de edad, planea el testimonio de Virginia Roberts Giuffre, quien sostuvo que mantuvo encuentros sexuales con el expríncipe en tres ocasiones en conocimiento de que ella era menor de edad.
En su libro póstumo de memorias, Roberts Giuffre describió al detalle cómo la única condenada por el caso Epstein Ghislaine Maxwell le introdujo a Andrés, en varios encuentros que se inmortalizaron en una fotografía tomada en el año 2001. “Para Andrés, era su derecho de nacimiento el tener sexo conmigo”, escribió Roberts Giuffre en ese libro sobre unas interacciones que hasta el día de hoy fueron negadas por el expríncipe.
Tras saberse las primeras noticias en torno al arresto del hijo de la Reina Isabel II, la familia de Roberts Giuffre se pronunció en una entrevista concedida a la cadena estadounidense CBS diciendo: “Por fin, hoy, nuestros corazones rotos han sentido alivio al conocer que nadie está por encima de la ley, ni siquiera la realeza”.
En ese mismo tono, se pronunció el hermano de Mountbatten-Windsor, el rey Carlos III, quien afirmó recibir la noticia con “profunda preocupación” al tiempo que aseguró que, lo que ahora procede, es que se realice una investigación profunda e imparcial sobre la supuesta falta de conducta de Andrés como funcionario público.
“Permítanme decirlo claramente: la ley debe seguir su curso. No sería correcto que yo hiciera más comentarios sobre este asunto. Mientras tanto, mi familia y yo continuaremos con nuestro deber y servicio”, prosiguió el monarca en un comunicado oficial al referirse a un asunto que lo toca de cerca.
Epstein y Mountbatten-Windsor se conocieron en 1999 a través de la expareja y cómplice del primero Ghislaine Maxwell, quien actualmente se encuentra cumpliendo una condena en una cárcel de Texas (Estados Unidos) de 20 años al ser encontrada culpable de tráfico sexual de menores. Maxwell era conocida no solo por ser la hija del magnate de la prensa Robert Maxwell, sino por ser una persona muy relacionada con la clase alta británica.
Es entonces que se encontraron en numerosas ocasiones. Por ejemplo, en el año 2000, se dieron cita nuevamente en el castillo de Windsor para celebrar el cuadragésimo cumpleaños del entonces monarca. Mountbatten-Windsor alegó posteriormente en una entrevista con la cadena británica BBC que la amistad entre ambos llegó a su fin en el 2010, al ser fotografiado caminando junto a Epstein en el parque Central Park de Nueva York.
Dos años antes, en 2008, Epstein fue hallado culpable en el estado de Florida por “solicitar la prostitución de una menor de edad”.
De acuerdo a su biógrafo, Andrew Lownie el carácter del exduque de York se asemeja al de un primogénito de la familia real que cree que se lo merece todo por ser de sangre azul.
“Es un tipo muy pagado de sí mismo, que se siente con derecho a todo. Su propio sentido de quién es deriva de ser un miembro de la familia real. Creo que en el fondo es una persona muy insegura, con poca personalidad, a la que la gente, en general, encuentra muy aburrida. Pero toda la vida se le ha dicho que es maravilloso y ha estado sobreprotegido. No tiene barreras morales. Y a estas alturas no es capaz de entender el problema que ha creado”, explicó el también autor de su biografía al diario español El País.
Un carácter similar fue el que exhibió durante la ya famosa entrevista con el programa Newsnight de la BBC en el que negó por activa y pasiva las acusaciones que le formulaban.
Lo único cierto es que este no será el último capítulo de la historia de defenestración de quien alguna vez fue el hijo favorito de Isabel II.