‘Hiperstición Tropical’: la propuesta panameña que impacta en la Bienal de Venecia
- 08/05/2026 00:00
La propuesta, presentada en el pabellón nacional panameño, combina arte textil, sonido, archivo y memoria para recordar a las comunidades desplazadas por la creación de las Zona del Canal, que fueron históricamente silenciadas
Panamá dice una vez más presente en la Bienal de Arte de Venecia (Italia), y lo hace con la intervención artística denominada ‘Hiperstición tropical’, una experiencia inmersiva creada por el dúo artístico ‘Mensajeros del Sol’ conformado por Antonio José Guzmán e Iva Jankovic. Una propuesta que busca abordar las memorias históricas vinculadas a la construcción del Canal de Panamá y el desplazamiento de comunidades que ocurrió durante la creación de la Zona del Canal.
La muestra habla de las historias de los habitantes de comunidades como Chagres, Emperador y Gorgona, quienes sufrieron en sus carnes el despojo de sus tierras dentro de un contexto en el que la extracción y el colonialismo eran la norma. La obra invita al espectador a revisar de manera crítica e interactiva ese capítulo de la historia nacional, que es intrínseco a la creación del Canal interoceánico.
La instalación artística realiza una combinación tanto de lo textil, como de lo sonoro y lo visual. En el centro de la instalación, se sitúa una hamaca teñida en color índigo que pretende interpretar el cuerpo, el tejido y el conocimiento transmitido. Esta es la base de una obra artística que entrelaza las tradiciones indígenas, las migraciones caribeñas y la identidad panameña contemporánea en una práctica – habitual del dúo Guzmán-Jankovic – que usualmente combina con la tela el sonido, el archivo y la memoria para tener en cuenta al momento de realizar la narración del pasado en los tiempos del presente.
La Estrella de Panamá pudo conversar con las dos curadoras encargadas de representar a Panamá en la Bienal de Venecia, Ana Elizabeth González – quien además funge como la directora del Museo del Canal Interoceánico - y Mónica Kupfer. Como comisionado del pabellón funge el director nacional de las Artes del Ministerio de Cultura (MiCultura) Gianni Bianchini.
Sobre la génesis de la obra, González expresó que ‘Hiperstición Tropical’ nace de una investigación desarrollada por el dúo artístico sobre distintas ficciones históricas que se han transmitido a través del tiempo.
“La obra aborda cómo se construyó esa narrativa tropicalista que pretendía “civilizar” el trópico, algo que los artistas cuestionan profundamente. La investigación también dialoga con otras historias coloniales de comunidades que han sido borradas de los mapas, de la cartografía y de las narrativas oficiales de los países”, explicó González, al inicio de la entrevista.
La obra se presenta como una gran instalación textil en forma de hamaca monumental de aproximadamente 20 metros de largo, tejida a mano con tela teñida de índigo. El azul índigo tiene una fuerte carga simbólica vinculada a las memorias coloniales, ya que era una planta explotada durante la época colonial en América para exportarla a Europa.
La hamaca, por su lado, representa el hogar, el refugio y la comunidad, así como parte de las técnicas ancestrales indígenas que luego fueron sujetas a la apropiación cultural y, luego, reinterpretadas en distintos contextos latinoamericanos.
La instalación artística está suspendida en el espacio y acompañada por un ambiente sonoro compuesto por ruidos de maquinaria, sonidos de la naturaleza y testimonios, como el de una artesana llamada Linda López, quien habla sobre la tradición del tejido de hamacas y cómo esta se está perdiendo.
También incluye música popular del siglo XX —con géneros musicales como el pindín, la salsa y el calipso— para recordar que en la Zona del Canal existían comunidades vivas, con cultura, baile y tradiciones, antes de ser desplazadas.
En otra sección del pabellón se exhiben collages textiles con símbolos ancestrales y fotografías históricas intervenidas provenientes de colecciones del Museo del Canal.
“La reacción por parte de las delegaciones internacionales aquí presentes en Venecia ha sido muy impactante, desde su punto de vista. Cuando las personas entran al espacio y ven la hamaca monumental suspendida, quedan impresionadas. La pieza fue tejida completamente a mano y tiene una iluminación muy especial que proyecta sombras del tejido sobre el piso, generando la sensación de que la obra se mueve suavemente. Eso envuelve al visitante en una experiencia muy sensorial. Aunque muchas personas desconocen la historia específica de Panamá, la instalación despierta curiosidad y sensibilidad inmediata. (...) La instalación busca devolver dignidad y presencia a esas comunidades que fueron borradas históricamente”, manifestó González.
Esta no es la primera vez que el nombre de Panamá se escucha en la Bienal de Venecia, la primera ocasión en la que el país participó fue de la mano del artista multidisciplinar contemporáneo Aristides Ureña, con su presentación en el año 1988, tal como recordó Kupfer a La Estrella de Panamá.
Durante muchos años, Panamá participó dentro del pabellón organizado por el Instituto Italo-Latinoamericano, donde distintos países latinoamericanos compartían un mismo espacio expositivo. Así mismo, artistas como Donna Conlon participaron en representación de Panamá en la Bienal de Arte de Venecia.
Sin embargo, no es hasta el año 2024 que Panamá tiene su propio pabellón en uno de los eventos más importantes y prestigiosos del arte contemporáneo mundial.
“Eso permitió posicionar a Panamá como un país capaz de presentar arte contemporáneo sólido y competitivo a nivel internacional”, destacó Kupfer.
Así mismo, Kupfer sostuvo que la participación de Panamá en la Bienal de Arte de Venecia debe ser sostenida en el tiempo como una prioridad de Estado.
“La participación de Panamá debe mantenerse como una política cultural sostenida desde el Estado y el Ministerio de Cultura. Nuestra intención es dejar una estructura y una experiencia acumulada que sirva para futuras ediciones, independientemente de quiénes sean después los curadores. Lo importante es que Panamá continúe presente y que los artistas panameños sigan teniendo oportunidades de exhibir su trabajo en espacios internacionales de alto nivel”, afirmó la co-curadora del pabellón panameño de la Bienal de Venecia.
Por su lado, González subrayó la importancia de que el país entienda que el desarrollo económico también debe reflejarse en el fortalecimiento cultural. Tomando en cuenta que la Bienal de Venecia se constituye como una oportunidad ideal para que los artistas tengan oportunidades de intercambiar con sus pares de otras partes del mundo, aumentar su visibilidad y consolidar su crecimiento profesional.