‘Iberoamérica Compartida’ reúne en Panamá lo mejor del repertorio lírico de la región
- 11/04/2026 00:01
El tenor mexicano Javier Camarena y el pianista español Rubén Fernández Aguirre hicieron vibrar al Teatro Nacional, versionando temas que evocaban a un viaje musical por distintos puntos de España y América Latina
La noche del pasado miércoles 8 de abril, el Teatro Nacional sirvió como escenario para un encuentro cultural que representa lo mejor del legado musical de Iberoamérica, que en sí misma supone una mezcolanza de culturas y saberes interpretados a lo largo de los años. En el concierto ‘Iberoamérica Compartida: La música que nos une’ —organizado conjuntamente por las Embajadas de España y México—, el tenor mexicano Javier Camarena y el pianista español Rubén Fernández Aguirre interpretaron temas musicales que transportaron al auditorio a las tradiciones de distintos países como Panamá, Cuba, Argentina, Uruguay y México.
Todo ello en un popurrí musical que dio comienzo con los icónicos temas del compositor mexicano Blas Galindo, ‘Madre mía, cuando muera’ y ‘Arrullo’, seguido de ‘A la orilla de un palmar’, de Manuel M. Ponce, e ‘Íntima’, de Tata Nacho, ambos también de origen mexicano. Estas piezas —con sus letras y melodías— evocaron tiempos de antaño y sirvieron para dar un brillante inicio a una noche que será recordada por los asistentes que tuvieron la oportunidad de disfrutar del concierto.
Seguidamente, la nostalgia se impuso con ‘Siboney’, del cubano Ernesto Lecuona, obra que desde el primer instante transmite la añoranza que el compositor sintió por su patria al vivir en el extranjero. Este sentimiento también se hizo evidente en la lírica y la melodía de ‘Milonga’, del compositor y guitarrista argentino Jorge Cardoso. Como su nombre lo indica, la pieza está basada en la milonga, género musical considerado precursor del tango.
De Argentina se pasó a México, con la interpretación de ‘Un madrigal’, del compositor Ventura Romero Armendáriz, seguida de ‘Zorzico’, del español Isaac Albéniz. Esta obra está basada en el ‘zortziko’, una danza tradicional del País Vasco. La alegría transmitida por ‘Zorzico’ se prolongó en ‘Canto porque estoy alegre... / Homenaje a Gayarre’, composición del español Antón García Abril dedicada al tenor Julián Gayarre.
Posteriormente, Camarena y Fernández Aguirre interpretaron ‘Amapola’, de José María Lacalle, una pieza que recurre a la riqueza melódica para evocar el amor idealizado. En esa misma línea se inscribe ‘Júrame’, de la compositora mexicana María Grever. Como broche de oro, los artistas ofrecieron ‘Granada’, del ícono de la canción mexicana Agustín Lara.
Sin embargo, el evento no concluyó allí, ya que Camarena y Fernández Aguirre deleitaron al público con una interpretación del famoso bolero ‘Historia de un amor’, compuesto por el panameño Carlos Eleta Almarán. En ese momento, el público no se resistió y acompañó a los artistas, cantando a viva voz una pieza que forma parte del imaginario de varias generaciones.
Durante el concierto, Camarena estuvo acompañado por la guitarrista Marisol Rincón Rosales, quien además es su esposa.
El concierto ‘Iberoamérica Compartida: La música que nos une’ buscó resaltar el papel de la cultura como herramienta para la prosperidad, el enriquecimiento y como bien público global. En este sentido, el embajador de España en Panamá, Guzmán Palacios, apeló a un multilateralismo basado en la concordia, la escucha mutua y el reconocimiento entre las naciones para avanzar hacia una cooperación efectiva.
Por su parte, la embajadora de México en Panamá, Claudia Pavlovich, aseguró que el concierto es una actividad necesaria en tiempos de división.
“En esta era de divisiones, esta noche elegimos estar unidos por la música. En este mundo de enfrentamientos y polarizaciones, hoy decidimos elegir la armonía. Este concierto es un testimonio vivo y vigente de los lazos históricos, culturales y políticos que entrelazan a los pueblos de Panamá, México y España. Es un mensaje de unidad iberoamericana que, desde aquí, desde tierras panameñas, enviamos al resto del mundo. Es certificar que la hermandad entre nuestros pueblos es inquebrantable y demostrar que también podemos elegir construir un futuro de paz, armonía y unidad global. La música puede lograr lo que a veces la política olvida, porque no necesita traducción para unir y tocar almas”, expresó durante el discurso de apertura.
La ministra de Cultura, Maruja Herrera, también participó en la inauguración de este concierto multicultural, al que calificó como una ocasión “inolvidable”. Además, destacó que el evento se desarrolla en un contexto de gran relevancia, como el bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá, entre otros acontecimientos de carácter multilateral. “Este concierto es una declaración de principios. La cultura es el mejor camino para el entendimiento mutuo y la construcción de un futuro de unidad y progreso”, concluyó.