Investigación y tecnología de alto nivel en Francia

Ameth Valdespino (izq.), Edwin Acevedo (centro) e Irianys Murgas en el campus del instituto.
Los panameños recibieron orientación en el laboratorio.
Experiencia inmersiva en el desarrollo de investigaciones.
  • 29/05/2026 00:00

En uno de los entornos científicos más avanzados de Europa, tres estudiantes panameños desarrollaron diferentes proyectos de investigación empleando tecnologías como imágenes hiperespectrales e inteligencia artificial

Tres jóvenes panameños, estudiantes de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), vivieron recientemente una experiencia académica y científica en un laboratorio tecnológico de alto nivel en Francia.

Ameth Valdespino, Irianys Murgas y Edwin Acevedo realizaron una pasantía de investigación en el GIPSA-Lab (Grenoble Images Parole Signal Automatique), laboratorio del Grenoble Institut National Polytechnique, en Francia, centro científico reconocido internacionalmente por sus aportes en campos como la inteligencia artificial, procesamiento de señales, robótica, control automático, imágenes y sistemas complejos.

Los tres jóvenes forman parte de la primera generación de beneficiarios del programa de becas para la formación de capacidades en semiconductores de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), iniciativa alineada con la Estrategia Nacional de Semiconductores y Microelectrónica que impulsa Panamá para la inserción del país en esta cadena de valor.

Durante su estancia en Francia, los estudiantes desarrollaron los trabajos finales de las ingenierías que cursan en la UTP, vinculados al área de imágenes hiperespectrales, procesamiento avanzado de datos y aprendizaje profundo, investigaciones con potencial de aplicación en agricultura, monitoreo ambiental, análisis químico e innovación tecnológica.

Todos los detalles de los proyectos y de la experiencia de aprender en un entorno de alto nivel en el extranjero, fueron compartidos recientemente por los jóvenes en un salón de la UTP, repleto de estudiantes de diversas carreras.

Los proyectos

Edwin Acevedo, estudiante de Ingeniería en Electrónica y Telecomunicaciones y tesista del Grupo de Investigación en Tecnologías Avanzadas de Telecomunicación y Procesamiento de Señales (GITTS), explicó que su proyecto se enfocó en técnicas de “unmixing hiperespectral”, una metodología que permite identificar los materiales o componentes presentes dentro de una imagen.

“Una analogía podría ser que una imagen fuese un batido y el unmixing nos dijera de qué está compuesto ese batido y en qué proporciones”, ilustra.

Esta tecnología puede aplicarse, por ejemplo, en agricultura de precisión. A través de drones equipados con cámaras especializadas, sería posible detectar áreas de cultivos con estrés hídrico o con necesidad específica de nutrientes, optimizando así el uso de agua y fertilizantes.

“Se puede identificar qué zonas necesitan mayor riego o nutrientes y actuar solamente sobre esas áreas, evitando desperdicios”, detalla Acevedo.

Por su parte, Irianys Murgas, estudiante de Ingeniería Eléctrica y Electrónica, trabajó en el diseño de una red neuronal para reconstrucción de imágenes hiperespectrales a partir de datos comprimidos.

Su investigación consistió en desarrollar modelos de aprendizaje profundo capaces de transformar mediciones complejas obtenidas por sensores en imágenes interpretables con información espectral y espacial detallada. “Estas reconstrucciones luego pueden utilizarse para detección, clasificación o incluso para reemplazar cámaras hiperespectrales comerciales que suelen ser mucho más costosas”, explica.

El trabajo de Murgas apunta a democratizar tecnologías avanzadas de captura de imágenes, permitiendo soluciones más accesibles para diferentes sectores científicos e industriales.

En tanto, Ameth Valdespino desarrolló un modelo matemático para un sensor hiperespectral de un solo píxel, una propuesta orientada a crear sistemas de captura más económicos y eficientes.

Su investigación incluyó simulaciones en Python y conceptos avanzados de óptica de Fourier y propagación de luz para diseñar un sistema capaz de reconstruir imágenes complejas utilizando medidas comprimidas.

“El objetivo principal es diseñar cámaras hiperespectrales más económicas que permitan ampliar el acceso a este tipo de tecnología”, indica.

Más aprendizaje

Además del componente técnico y científico, los estudiantes destacaron el impacto humano de convivir en uno de los entornos de investigación más avanzados de Europa.

En el GIPSA-Lab compartieron con investigadores de maestría, doctorado y postdoctorado que trabajan en proyectos de frontera científica. Aunque reconocen que el nivel académico era extremadamente alto, destacan que la experiencia les permitió confirmar que la formación recibida en Panamá les permitió desenvolverse a la altura de ese entorno internacional.

También resaltaron que el ambiente de colaboración fue clave para su crecimiento. “Las personas dentro del laboratorio nos ayudaban mucho, tanto académica como personalmente. Pudimos desarrollar networking, aprender nuevas formas de resolver problemas y mejorar nuestras habilidades profesionales”, expresaron.

Para Murgas, uno de los mayores aprendizajes fue el desarrollo de independencia y confianza profesional. “La experiencia permitió elevar nuestro nivel de confianza. Uno entiende que los trabajos que realizas pueden convertirse en aportes reales para la comunidad científica”, afirma.

Acevedo resalta que inicialmente no pensaba dedicarse a la investigación, pero que el contacto temprano con laboratorios científicos en Panamá despertó su interés y gracias a ello llegó la oportunidad de aprender junto a investigadores de talla mundial. “Te das cuenta de que también podemos estar a ese nivel”, sostuvo.

En esa línea, Valdespino indica que la experiencia amplió significativamente su visión sobre las posibilidades académicas y profesionales que pueden alcanzar los jóvenes panameños. “Compartir con personas exitosas que realizan investigación de alto nivel nos ayudó a entender que tenemos la capacidad para llegar también a esos espacios”, expresa.

Nuevas oportunidades

Los jóvenes coinciden en que participar en convocatorias académicas, científicas y de investigación representa una oportunidad transformadora para los estudiantes universitarios.

Entre las recomendaciones que los estudiantes destacan están fortalecer el dominio del inglés, involucrarse desde temprano en actividades extracurriculares, investigación y voluntariado, y desarrollar habilidades de organización e independencia.

“No esperen hasta el final de la carrera para participar en actividades académicas o científicas. Hay muchísimas oportunidades que pueden abrir puertas internacionales”, recomendaron a quienes se encuentren formándose en carreras afines con el ámbito científico y tecnológico.

Actualmente, la Senacyt mantiene abiertas diversas convocatorias públicas de becas y programas de formación para estudiantes e investigadores interesados en fortalecer sus capacidades en áreas estratégicas para el desarrollo científico y tecnológico del país.

Los detalles y requisitos para participar en las convocatorias de becas están disponibles en www.senacyt.gob.pa, sección “Convocatorias abiertas”.