Irán confirma la condena a 74 latigazos contra la cantante Parastoo Ahmadi

El vídeo, publicado en redes sociales y plataformas digitales, alcanzó una amplia difusión. Tomado de video
  • 28/09/2026 13:53

Irán confirma condena a 74 latigazos contra la cantante Parastoo Ahmadi, por un concierto en línea en el que apareció sin velo

Un tribunal de apelación iraní confirmó la condena a 74 latigazos contra la cantante Parastoo Ahmadi, así como la prohibición durante dos años de cantar y de salir del país, por la publicación a finales de 2024 de un concierto en línea en el que apareció sin velo, revelando su cabello a las redes sociales.

La decisión fue adoptada por la Sala 16 del Tribunal de Apelación de la provincia de Qom, que rechazó el recurso presentado contra la sentencia dictada previamente por un tribunal penal de esa provincia.

El caso se remonta a diciembre de 2024, cuando Ahmadi difundió en internet un concierto grabado en un histórico caravasar. En la actuación, que presentó como un “concierto hipotético”, la cantante aparecía sin hiyab y con los hombros descubiertos, acompañada por músicos hombres, según Al Jazeera.

El vídeo, publicado en redes sociales y plataformas digitales, alcanzó una amplia difusión y provocó una reacción de las autoridades iraníes.

La legislación de la República Islámica establece normas obligatorias sobre la vestimenta de las mujeres y contempla restricciones para determinadas actuaciones públicas de cantantes femeninas, según EFE.

Tras la difusión del concierto, Ahmadi y otros integrantes del equipo fueron investigados y posteriormente procesados.

La Justicia iraní consideró que la producción y difusión del vídeo constituían una vulneración de las normas relacionadas con la moral pública y las disposiciones religiosas vigentes.

EFE detalló qué, además de los 74 latigazos, la sentencia contra Ahmadi establece una prohibición de realizar actividades artísticas y audiovisuales durante dos años y otra prohibición, también por dos años, para abandonar Irán.

Los abogados de la cantante cuestionaron la decisión judicial y defendieron el carácter artístico de la producción.

Según su argumentación, se trataba de una obra musical difundida en internet y no de una actuación pública convencional.

La cantante se convirtió en una de las figuras visibles de ese debate después de publicar el concierto sin llevar el velo obligatorio.

Su actuación fue interpretada por numerosos usuarios de las redes sociales como una expresión de rechazo a las restricciones existentes, aunque las autoridades iraníes sostuvieron que se habían infringido las normas legales vigentes.