La empatia y sus formas
- 13/06/2026 00:00
La empatía no consiste en vivir las emociones ajenas, sino en comprenderlas, respetarlas y construir conexiones humanas más sanas. Comprender los sentimientos de otros requiere escuchar sin juzgar y reconocer que cada persona interpreta la realidad desde su propia experiencia
Erróneamente solemos decir que empatía es “ponerse en los zapatos del otro”, ahora le hago una pregunta bien directa amigo lector, si usted calza 9, ¿podría entrar en los zapatos que alguien que calza 7?
La empatía es la habilidad de comprender los sentimientos de otras personas. Ello no implica ponerse en el lugar del otro, ni entender exactamente sus emociones y perspectivas, porque todos somos diferentes y pensamos distinto.
Se lo planteo de otra forma: es comprender el mapa mental de otra persona, sin cuestionar si su mapa es bueno o malo, mejor o peor. En muchas ocasiones nos comportamos ante la vida como si nuestro mapa mental fuera el único posible, sin respetar los mapas mentales de otras personas que tienen el mismo derecho a existir que el mío.
La empatía es una vía para comprender esos diferentes mapas mentales, entender cómo están compuestos, respetar las diferentes creencias, experiencias o formas de actuar ante la vida.
Para ello usted debe estar claro que existen cinco tipos de empatía: cognitiva, emotiva, compasiva, asertiva y un nuevo término descrito como ecpatía.
La empatía cognitiva se refiere a la habilidad de saber y comprender intelectualmente las emociones y perspectivas de otra persona, es decir, ponerse en su lugar para entender cómo se siente y piensa, sin necesariamente experimentar las mismas emociones. También se conoce como adopción de perspectiva o precisión empática. La palabra clave aquí es saber.
Lastimosamente ella, puede ser usada a conveniencia por los narcisistas malignos y psicópatas, sociópatas, mitómanos y maquiavélicos para lograr objetivos propios importándoles muy poco el bien común.
La empatía emotiva, podría definirla como la habilidad para compartir y entender las emociones de otros, distinguiendo entre nosotros mismos y los demás. Constituye una respuesta ante las experiencias de otras personas, en la que buscamos construir internamente el mismo estado mental de los demás.
Ejemplo de ello es cuando usted está sentado cerca de un ser querido y empieza a llorar, podría empezar a sentirse triste también e, incluso, llorar con él o ella. Esto es empatía emocional o emotiva ya que, lo que experimenta, influye en su estado mismo.
Dentro de las personalidades letales, el psicópata, carece de comprensión total de la empatía (de cualquiera), ni las siente, ni las entiende ni las reconoce lo que lo hace transformarse en un ser frío y calculador, es ahí donde cabe el concepto clínico de que son “serpientes que parecen encantadoras”.
Hablemos ahora de la empatía compasiva, es la habilidad de comprender los sentimientos y experiencias de otra persona, combinada con la motivación de actuar para aliviar su sufrimiento. No solo implica sentir lo que otro siente (empatía emocional), sino también tomar medidas para ayudarlo o apoyarlo. Es una conexión profunda que une la comprensión emocional con la acción.
La empatía compasiva nos ayuda a apoyar a los demás sin cargar con su peso emocional. Nos inspira a tomar medidas tangibles para aliviar su angustia.
Ya sea ofreciendo palabras de aliento para recordarles su resiliencia o simplemente escuchando atentamente, la empatía compasiva nos empodera para ser útiles, a la vez que equilibramos nuestra compasión con el autocuidado para prevenir el agotamiento emocional. ella nos enseña a mantenernos plenamente presentes y con la mente abierta, sin obsesionarnos con resultados específicos.
Todas son notables y necesarias para nuestras relaciones humanas, sin embargo, la empatía asertiva es quien lleva la carga mayor en cuanto a la capacidad de comunicarse de manera efectiva, expresando los propios pensamientos y sentimientos de manera clara y respetuosa (otra palabra clave), al mismo tiempo, se comprende y se valida la perspectiva y emociones de la otra persona.
La empatía asertiva lleva LA VERDAD, no mi verdad ni su verdad, sino LA VERDAD, la cual, no maquilla los hechos a conveniencia, sino que presenta lo que ES y como es con un grandísimo enfoque en el valor humanista de las relaciones y comunicaciones.
Dentro de los nuevos avances de la psicología, hoy se habla de la ecpatía; un concepto que se refiere a la capacidad de separar conscientemente las emociones propias de las ajenas, evitando la absorción emocional o el contagio emocional. Es una habilidad que permite establecer límites emocionales saludables, protegiendo así la propia salud mental y bienestar, especialmente, en situaciones donde se manejan emociones intensas o se está en contacto con personas que experimentan dolor o sufrimiento. En otras palabras, ecpatía no implica sentir con otro sino, sentir aparte.
Recuerde esto: cualquiera puede mirarle, pero muy pocas veces encuentra a alguien que ve el mismo mundo que está viendo usted. Bien ya lo decía Daniel Goleman en su libro de inteligencia emocional: “El primer paso para la compasión es darse cuenta de la necesidad de otra persona y todo comienza con el simple acto de atención”.
Cuando voy a esos Food Court y veo a una familia entera con la cara metida en sus celulares o parejas que, en un café, en vez de hablar chatean y aunque están una al lado de otra están solas o, peor aún, jóvenes de esta era hablando, consultando y compartiendo sus miedos, pesares y anhelos con chat GPT, me pregunto ¿dónde está la escucha activa y la empatía en la humanidad? Cuando es tan simple como escuchar, retener el juicio, conectar emocionalmente y comunicar un mensaje increíblemente sanador para que el otro sepa que no está solo.