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La soledad y el aislamiento social se han asociado a la enfermedad cardíaca

Las relaciones sociales escasas se asociaron a un aumento del 29% del riesgo de enfermedad cardíaca. Shutterstock
Los adultos mayores están en mayor riesgo de soledad y aislamiento social. Shutterstock
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Actualizado
  • 16/02/2024 00:07
Creado
  • 15/02/2024 22:07

Investigaciones revelan que la ausencia de las conexiones sociales puede conducir a un aumento del estrés y a comportamientos poco saludables, lo que puede afectar negativamente la salud del corazón

Febrero es el mes dedicado a crear conciencia sobre la importancia del cuidado de la salud del corazón. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, la enfermedad cardíaca es una de las causas principales de muerte entre hombres y mujeres en el mundo.

“Se puede decir que entre tres mil a cuatro mil personas mueren por enfermedades cardiovasculares, realmente estamos viviendo una pandemia, la hemos estado viviendo en los últimos 20 años con las enfermedades cardiovasculares y el impacto en Panamá es igual que en el mundo. Son 15 millones de personas que mueren al año entre los 35 y 69 años, muertes prematuras que se pueden prevenir”, resalta el cardiólogo e internista del Servicio de Cardiología del Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid, Liberato González.

La PhD y Dra. Gosia Wamil, cardióloga de Mayo Clinic brinda recomendaciones, más allá de una alimentación saludable y realizar ejercicios físicos, para mejorar la salud del corazón. La experta afirma que la soledad y el aislamiento social se han asociado a la enfermedad cardíaca.

“Los estudios sugieren que las personas que experimentan soledad crónica pueden tener un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Las conexiones sociales y las relaciones de apoyo contribuyen al bienestar general, y la ausencia de estas conexiones puede conducir a un aumento del estrés, la inflamación y a los comportamientos de estilo de vida poco saludables, todo lo cual puede afectar negativamente la salud del corazón”, expresa.

Wamil afirma que socializar suele ser bueno para la salud del corazón. “Las interacciones sociales positivas pueden reducir el estrés, disminuir la presión arterial y mejorar el bienestar emocional general. Participar en actividades sociales, pasar tiempo con seres queridos y construir una red sólida de apoyo social puede proteger el corazón”.

Un informe de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina (Nasem) indica que más de una tercera parte de los adultos de 45 años o más se sienten solos, y se considera que casi una cuarta parte de los adultos de 65 años o más está socialmente aislado.

Los adultos mayores están en mayor riesgo de soledad y aislamiento social porque es más probable que enfrenten factores como vivir solos, perder familiares o amigos, tener enfermedades crónicas y pérdida auditiva.

La soledad significa sentirse solo, independientemente de la cantidad de contactos sociales. El aislamiento social es la falta de conexiones sociales. Este se asoció a un aumento de casi el 50% del riesgo de demencia.

Las relaciones sociales escasas (caracterizadas por el aislamiento social o la soledad) se asociaron a un aumento del 29% del riesgo de enfermedad cardíaca y a un aumento del 32% del riesgo de accidente cerebrovascular.

En este sentido, los datos transversales de la Encuesta Suiza de Salud sugieren que la soledad se asocia con angustia psicológica moderada y alta, síntomas depresivos y deterioro de la autopercepción de la salud. Los expertos estudiaron a 292 mujeres con cardiopatía coronaria establecida, y encontraron que las pacientes con aislamiento social y síntomas depresivos, en comparación con aquellas que no tenían ninguno de los dos, tenían más probabilidades de tener cardiopatía coronaria recurrente, independientemente de los factores de riesgo cardíaco.

En cuanto a los factores fisiológicos como la respuesta al estrés, inflamación y la carga alostática, los datos varían según los biomarcadores individuales. El estudio revela que hay una asociación negativa entre la conexión social y la carga alostática o el desgaste del cuerpo acumulado provocada por la exposición repetida al estrés crónico.

“Las medidas de carga alostática incluyen biomarcadores neuroendocrinos y cardiovasculares, así como marcadores inflamatorios. Los datos de una revisión de múltiples estudios demuestran claramente que cuanto más conectados socialmente están los individuos, menos probable es que experimenten manifestaciones fisiológicas de estrés crónico, conocidas como carga alostática”, resume el estudio.

Además, agrega que el estatus socioeconómico y la calidad de las conexiones sociales son moderadores importantes de esta asociación. “Mientras tanto, los estudios individuales sugieren que el estado civil (un indicador del aislamiento social), específicamente ser viudo o soltero, puede estar asociado de forma independiente con las puntuaciones de calcio en las arterias coronarias”.

El consumo de alcohol moderado y la alimentación saludable

La Dra. Gosia Wamil también habla de los pros y los contras de las bebidas alcohólicas. Explica que el consumo moderado puede generar algunos beneficios cardiovasculares; sin embargo, el consumo excesivo puede provocar presión arterial alta, miocardiopatía y arritmias. “Es crucial cumplir con las recomendaciones para la ingesta de alcohol y consultar a un profesional de la salud acerca de sus factores de riesgo personales”.

Sobre cómo cuidar la salud del corazón durante períodos festivos, cuando la comida es abundante y la persona no se ejercita tan a menudo, la doctora responde que es importante fijarse en el tamaño de las porciones y evitar comer en exceso alimentos ricos en calorías y grasas.

“La moderación es vital cuando se trata de alcohol para prevenir posibles problemas cardíacos. Mantenga su cuerpo activo incorporando actividad física en su rutina en los períodos festivos, ayudando a contrarrestar los efectos del aumento de la ingesta de calorías. Gestione el estrés con técnicas de atención plena y respiración profunda, ya que el estrés puede afectar la salud de su corazón”.

Añade que se deben evitar los alimentos altamente procesados que contienen azúcares agregados, exceso de sal y grasas trans, y limitar las grasas saturadas en la carne roja, los lácteos enteros y los alimentos fritos.

La experta aconseja incorporar alimentos saludables para el corazón como frutas y verduras ricas en vitaminas, minerales y antioxidantes. “Los granos integrales también son importantes. La avena, la quinua y el arroz integral proporcionan fibra y nutrientes”.

“Cuando se trata de proteínas, concéntrate en opciones magras como pescado, frijoles, legumbres y aves de corral sin piel. También considere agregar grasas saludables como aguacates, nueces, semillas y aceite de oliva a su dieta”, expresa.

Recomendaciones de careresource.org para cuidar el corazón

- Controle su presión arterial. La presión arterial alta a menudo no presenta síntomas, así que asegúrese de controlarla con regularidad.

- Controle su colesterol. Su equipo de atención médica debe evaluar sus niveles de colesterol al menos una vez cada 5 años. Hable con su proveedor de atención médica acerca de este sencillo análisis de sangre.

- Asegúrese de comer muchas frutas y verduras frescas. Los adultos deben tener al menos cinco porciones cada día. Comer alimentos bajos en grasas saturadas, grasas trans y colesterol, y altos en fibra.

- El cirujano general recomienda que los adultos realicen actividades de intensidad moderada durante al menos 150 minutos por semana. Recuerde incorporar el ejercicio a su día de diferentes formas. Hacer ejercicio con amigos y familiares puede ser una excelente manera de mantenerse saludable y divertirse.

- No fume. Fumar cigarrillos aumenta enormemente su riesgo de enfermedad cardíaca. Si no fuma, no empiece. Si fuma, deje de hacerlo lo antes posible. Su proveedor de atención médica puede sugerirle formas de ayudarlo a dejar de fumar.

Gosia Wamil
Cardióloga
Los estudios sugieren que las personas que experimentan soledad crónica pueden tener un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Las conexiones sociales y las relaciones de apoyo contribuyen al bienestar general”,