Llamados de atención
- 07/02/2026 00:00
Informes recientes de The Lancet, Davos y universidades europeas advierten sobre desigualdad, crisis climática y fallas estructurales del sistema económico global, pero también señalan rutas posibles de transformación
Hay muchas alertas sonando en el planeta. También propuestas de soluciones y experiencias innovadoras. Se reseñan algunas muy significativas.
La prestigiosa revista médica The Lancet, referencia mundial obligada en el campo de la salud, publicó su esperado informe sobre “Sistemas Alimentarios Saludables, Sostenibles y Justos”. Fue preparado por 70 prominentes especialistas de 6 continentes, entre sus hallazgos:
Entre otras alarmas urgentes, el Banco Europeo de Desarrollo señaló:
La Universidad de Estocolmo identificó “callejones sin salida para la humanidad”. Son riesgos globales en aumento. Los encabeza:
El cortoplacismo. El énfasis en soluciones inmediatistas sin atender sus efectos estructurales.
El consumo excesivo. Lo representa el super éxito económico de las “industrias del lujo”.
Destrucción de la biodiversidad.
Es la era de la explosión de la internet, que abre oportunidades múltiples, pero no hay regulaciones adecuadas.
Hay un potencial enorme en el emprendedurismo de mujeres. Ha demostrado en experiencias como la del Grameen Bank lo que pueden aportar las más humildes al proceso productivo si como sucedió allí se les da acceso a financiamiento básico. No lo tienen. Entre otras cifras al respecto:
Los problemas mencionados tienen alta relevancia para América Latina. Existen caminos viables para enfrentar estos y otros temas pendientes claves para el futuro de la región. El reciente Foro de Económico y Social realizado en Panamá, por el Banco de Desarrollo y el Grupo Prisa, aportó muy importantes propuestas. Entre sus énfasis resaltó que el continente tiene “una moneda privilegiada, la biodiversidad”, que es la mayor del orbe. Cuidarla, instalar sistemas alimentarios saludables, potenciar las micro emprendedoras, apoyar una cultura de empresas social y ecológicamente responsables, sembrar inteligencia artificial y otras vías inclusivas y productivas, son desafíos abiertos.