Más conversaciones, menos música: el auge de los podcasts
- 13/06/2026 15:24
Los podcasts ganan terreno como una alternativa de compañía, aprendizaje y conexión emocional, transformando la forma en que muchas personas consumen contenido.
Hubo un tiempo en que los trayectos al trabajo, las caminatas o las tareas del hogar estaban acompañados casi exclusivamente por música. Hoy, cada vez más personas cambian las canciones por conversaciones. Historias personales, análisis de actualidad, consejos de vida, entrevistas o simples charlas entre amigos han convertido a los podcasts en uno de los formatos de contenido con mayor crecimiento en los últimos años.
Lo que comenzó como una alternativa de entretenimiento se ha transformado en una experiencia cotidiana para millones de personas alrededor del mundo. La facilidad de escucharlos en cualquier momento y desde cualquier dispositivo ha impulsado su popularidad, pero especialistas señalan que su éxito va más allá de la tecnología.
Una necesidad de conexión
Para la psicóloga clínica Isabella Manrique, una de las razones detrás de este fenómeno es la conexión emocional que generan.
“Creo que los podcasts generan tanta conexión porque se sienten íntimos. Escuchamos voces hablando de experiencias, dudas y emociones mientras hacemos cosas cotidianas, casi como si estuviéramos acompañados”, explicó.
La especialista considera que el contexto social actual también influye en este crecimiento.
“Además, en una época donde muchas personas se sienten solas o desconectadas, los podcasts cubren una necesidad de compañía, pertenencia y conversación auténtica. Nos recuerdan que no somos los únicos pensando o sintiendo ciertas cosas”, añadió.
Cuando escuchar se vuelve una rutina
Para Grace, una joven de 20 años, los podcasts han pasado de ser una opción ocasional a convertirse en parte de su rutina diaria.
Grace asegura que, en los últimos meses, ha reemplazado gran parte del tiempo que antes dedicaba a escuchar música por contenidos hablados.
“Antes escuchaba casi siempre música, pero ahora consumo más podcasts, sobre todo cuando voy al trabajo. Me gustan los de psicología, empoderamiento femenino y temas juveniles porque hablan de experiencias con las que me identifico. También escucho podcasts motivacionales porque siento que me ayudan a empezar el día de buena manera”, explicó.
Según comenta, uno de los aspectos que más valora es la posibilidad de aprender mientras realiza otras actividades.
“Además de entretener, muchos enseñan y aportan herramientas para la vida diaria. Por eso se han convertido en una compañía constante durante mis trayectos y en otros momentos del día”, agregó.
Su experiencia refleja una tendencia que cada vez se repite con más frecuencia entre quienes encuentran en los podcasts una alternativa para informarse, reflexionar o simplemente sentirse acompañados.
Un espacio para construir comunidad
Ese sentido de cercanía es precisamente uno de los elementos que ha permitido el surgimiento de propuestas locales que han logrado construir comunidades fieles de oyentes.
Un ejemplo es Ni Buenas Ni Malas, podcast conducido por Leikmar Motta y Maricel Méndez. El proyecto nació de conversaciones entre amigas que parecían no terminar nunca.
“NBNM nace de un grupo de amigas desde tiempos universitarios que cada vez que se reúnen la conversa parece no tener fin. Un día alguien dijo: ‘esto parece un podcast’ y de ahí nació la idea. También porque sentimos que faltaban espacios para mujeres como nosotras, ya cumpliendo 50 años, para tratar temas de la vida diaria, de los nuevos comienzos a esta edad y también para echar cuentos con nuestra comunidad”, contaron.
Las creadoras consideran que buena parte de su éxito radica en la autenticidad.
“Somos auténticas. Nuestros episodios no se editan; lo que se dice, sale. Además, escuchamos a nuestra comunidad y estamos pendientes de sus comentarios y opiniones. Nos debemos a ellos”, señalaron.
Para Motta y Méndez, el podcast se ha convertido en mucho más que un proyecto de comunicación. “La verdad es que nos divertimos un montón. No solo al programar los temas e investigar, sino también en las grabaciones, el manejo de redes y nuestros eventos presenciales. Nos llena de entusiasmo lo que hacemos”, expresaron.
En medio del crecimiento de los podcasts en Panamá, surgen propuestas que buscan conectar desde lo cotidiano y lo espontáneo. Una de ellas es Chismecita, creada por la comunicadora social Estefanía Doreste.
El proyecto nació al final de su etapa universitaria, como una forma de unir su formación profesional con una característica personal que, según ella misma reconoce, siempre ha estado presente.
“Chismecita nace al final de mi carrera universitaria (Comunicacion social), por la necesidad de crear un proyecto que hable de mi trabajo y con el cual poder comenzar a tener una presencia online con la que me sintiera cómoda. Desde pequeña en mi casa se bromea mucho con que vivo escuchando y aconsejando a todo el mundo y que hablo demasiado, así que creo que no había mejor forma de solidificar esas cualidades que creando un proyecto sobre eso”, explicó.
Más allá de lo personal, la creadora asegura que el podcast busca generar un espacio de acompañamiento para la audiencia.
“Al final la inspiración detrás del concepto del podcast es poder abrir un espacio para todas las opiniones y circunstancias que puedan suceder, acompañando a la gente en su cotidianidad y esperando que se puedan ver reflejados de forma positiva, sentir que no están solos con alguna vivencia u opinión”, añadió.
Sobre la conexión con su audiencia, Doreste destaca la naturalidad como elemento clave del proyecto.
“Creo que por lo orgánico y natural que es, evito a toda costa que el podcast se sienta muy producido o robótico, intento siempre hacer un espacio cómodo para el invitado y para el publico. Luces salidas siempre, espacio acogedor y anécdotas que entretengan. Al final la base de todo el concepto del podcast es que a todos los gusta el chisme y escuchar vivencias ajenas, ayuda a desconectar un rato de la realidad”, señaló.
En ese proceso, afirma que lo más valioso ha sido el vínculo con los oyentes. “La conexión que te permite tener con la gente. He alcanzado a conocer personas increíbles del publico del podcast, conectar con tantas realidades a la vez y al mismo tiempo sentir que les doy un espacio en común donde pueden ser ellos mismos sin sentirse juzgados”, expresó.
Una tendencia que sigue creciendo
La experiencia de proyectos como Ni Buenas Ni Malas y Chismecita refleja un cambio en la forma en que las audiencias consumen contenido. Ya no se trata únicamente de recibir información, sino de sentirse parte de una conversación.
Aunque la música continúa ocupando un lugar importante en las plataformas digitales, los podcasts han encontrado un espacio propio al ofrecer algo distinto: voces con las que las personas pueden identificarse, historias que generan reflexión y conversaciones que acompañan.
En una sociedad cada vez más conectada tecnológicamente, pero donde muchas personas experimentan sentimientos de aislamiento, los podcasts parecen haber encontrado una fórmula sencilla y efectiva: escuchar y ser escuchados. Quizás por eso, más que una tendencia pasajera, se han convertido en una nueva forma de compañía para miles de oyentes.