‘Michael’ no es lo que esperabas, pero los hits se mantienen
- 22/04/2026 17:34
La nueva biopic musical sobre el ‘Rey del Pop’ Michael Jackson, nos adentra en un universo donde Jackson es una figura angelical con un talento divino para el canto y el baile, superándose a sí mismo; pero no es todo color de rosa ni con suficiente realismo
La ansiada cinta sobre la vida del ícono y ‘Rey del Pop’, Michael Jackson (1958-2009), llega a los cines de Panamá esta semana y lleva su primer nombre ‘Michael’, como una firma de quien fue y seguirá siendo un ejemplo de evolución y revitalización musical global.
El drama musical convertido en ‘biopic’ se centra en los momentos desde 1966 con el inicio de los Jackson 5 (junto a sus hermanos Jermaine, Tito, Jackie y Marlon) en Gary, Indiana, bajo el mando de su padre Joseph Jackson y su madre Katherine. En la familia también aparece La Toya Jackson, sin embargo, sus demás hermanos y hermanas –Rebbie, Janet, Randy y Brandon– no son parte de este recuento, lo que desde el principio nos hace sentir como que una parte del universo fue editada para apelar a los productores ejecutivos de la familia Jackson.
Aún así, Fuqua nos entrega su visión sobre la carrera inicial de Michael, sus luchas con ser el centro del grupo musical y su constante búsqueda de libertad fuera de la mano dura de su padre Joseph (Colman Domingo). Vemos sus inicios como un pequeño niño de 10 años capaz de enternecer y llevar a bailar a un público adulto en bares y clubes de baile, pero aterrorizado en su propio hogar por el constante golpe de los cinturones de su padre, y en ese entonces, mánager.
A través de escenas en viñetas que nos transportan por una historia cronológica, Fuqua se centra en mostrar a Michael (interpretado por Juliano Valdi como niño y de adulto por el sobrino del cantante, Jaafar Jackson) como un hombre que busca la libertad de tener la inocencia y la diversión que se le negó al ser un intérprete desde temprana edad. Su primer contrato con la disquera Motown en 1968 dio pie para conocer como se mueve el mundo del espectáculo desde dentro. “En esta industria tienes la posibilidad de inventar lo que quieras”, le dice un confiado productor de Motown mientras la escena nos lleva a una conferencia de prensa de los Jackson 5. Y la película parece que se toma esa cita seriamente.
Producida por Graham King (‘Bohemian Rhapsody’) y escrita por John Logan (‘The Aviator’, ‘Gladiator’), ‘Michael’ tiene tanto de la historia real y cruda del cantante como esperaríamos de un producto aprobado por Optimum Productions, la previa compañía de Jackson manejada por varios de sus hermanos y asociados; por esto, no entramos en detalles demasiado dramáticos como los problemas legales de Jackson a mediados de su carrera como solista, sus traumas por la niñez escasa y estricta dictada por su padre, su relación con sus hermanos y hermanas, o con su madre Katherine (Nia Long), quien se suma como una presencia de calma en medio de las tormentas familiares.
Fiel a su título, ‘Michael’ no deja mucho espacio para los demás personajes. Sus hermanos Jermaine (Jayden Harville; de adulto, Jamal Henderson), Marlon (Jaylen Lyndon Hunter; de adulto Tre’ Horton), Tito (Judah Edwards; de adulto, Rhyan Hill) and Jackie (Nathaniel Logan McIntyre; de adulto, Joseph David-Jones), y su hermana LaToya (Amaya Mendoza; de adulta, Jessica Sula) son extras que rara vez pronuncian palabra y casi son “invisibles” en la vida personal y lista de logros de Michael en su carrera musical o sus inspiraciones.
Con un talento inmenso pero convencido de que no puede tener una vida como los demás, solo cuenta con su madre, su guardaespaldas Bill (KeiLyn Durrell Jones) y, finalmente, su abogado John Branca (Miles Teller) como amigos. (Branca también es uno de los productores de la película).
Pasamos mucho tiempo con Michael soñando sobre su libertad, leyendo ‘Peter Pan’ una y otra vez para después componer canciones que aparecen listas como por arte de magia, sin mostrar ese proceso creativo extenuante que seguramente atravesó un artista perfeccionista y entregado como Jackson en vida. Esto deja en evidencia el camino que busca Fuqua para ‘Michael’: una serie de conciertos y ‘playlists’ que se sientan como un vistazo a lo que fue Michael en el escenario y nada más.
La superficialidad con la que se trata su vida deja algo más que desear, si bien sea por conocer con cuál hermano se llevaba mejor, con cuál peleó más por el baño en las mañanas, o quién era su hombro para llorar.
Dejamos a un lado la psiquis de quien fue Michael en vida para seguir sus logros como artista, sin tocar las heridas que lo llevaron a componer canciones memorables cargadas de vulnerabilidad y compasión por otros. Una de las escenas lo muestra realmente interesado en apoyar la lucha contra las muertes por pandillas en Los Ángeles, y en la siguiente vemos una secuencia que se ve ensayada y poco creíble, pese a que podría ser lo que pasó en vida real para uno de sus videos musicales más famosos.
Jaafar interpreta a su tío en su máxima inocencia, viendo la vida en color rosa mientras esconde un dolor penetrante y un terror absoluto a dar el paso de enfrentar sus miedos con su padre y vivir una vida dedicada a sí mismo. Es Jaafar quien nos da un poco más de emotividad en el papel de Jackson, logrando su voz, sus gestos, sus pasos de baile icónicos y su energía, pero siempre al margen, sin ser demasiado aguerrido frente a la cámara.
De 1966 a 1988 seguimos a Jackson en su camino para ser el mejor de todos los tiempos, la cual es su misión desde su primer álbum solista ‘Off the Wall’, donde vemos un poco de lo que fue su inmersión en la radio y la sensación disco con ‘Don’t Stop ‘till You Get Enough’ y el Studio 54. Los momentos en los que Jaafar puede verse en el estudio de grabación o en el escenario son los que valen oro y realmente podemos ver las similitudes físicas con su difunto tío (además de mostrar un excelente trabajo de peinado y maquillaje para lograr el ‘look’ completo).
Fuqua logra entregar una película con parte del alma de Michael Jackson, buscando poner al frente y al centro la motivación de Jackson de esparcir “alegría y magia” a todo quien escuche sus canciones. Pero se queda corto al mostrar solo un ángulo de dificultad en su vida, incluso tras el accidente de 1984, que le causó a Michael quemaduras de tercer grado en la cabeza y el cuero cabelludo; este momento es tomado por Michael como una revelación de que es momento de brillar por su cuenta al 100%, pero más allá de un breve momento de tristeza, regresamos al Michael determinado por salir al escenario lo más rápido posible.
La cinta nos deja con un sabor agridulce siendo que busca pintar a un Michael angelical y casi perfecto, cuya fama llegó por su propia fuerza de voluntad y talento, pero sin atreverse a mostrarlo realmente con luchas internas, ego, enojo, frustraciones y momentos de soledad, que habrían sido semilleros para un vistazo más profundo a la década de los ‘80.
Si buscas una película de tributo a la música del Rey del Pop, ‘Michael’ es una apuesta segura para disfrutar de una breve historia, con excelentes montajes de música y baile, donde Jaafar Jackson deslumbra con su semblanza de Michael y deja todo de sí frente a la cámara.