Panamá acoge ‘El Mundo Según Mafalda’: cultura, sátira y nostalgia en una muestra
- 08/04/2026 00:00
La muestra recrea escenarios emblemáticos, presenta a los personajes de Mafalda y contextualiza su impacto en temas como la paz, la política y los cambios sociales, ofreciendo una experiencia tanto educativa como emocional para todas las edades
Si usted alguna vez se mantuvo enganchado a las tiras cómicas de Mafalda al consultar las páginas traseras del periódico, y añora los momentos de esparcimiento que vivió con ellas, usted tiene una oportunidad para revivir el universo creado por el humorista gráfico y el historietista argentino Joaquín Salvador Lavado, mejor conocido por su seudónimo artístico ‘Quino’, por medio de la exposición ‘El Mundo Según Mafalda’ en el centro comercial TownCenter, la cual desmenuza de forma pormenorizada el universo creado por un dibujante comprometido con la promoción de la democracia, así como el uso de la sátira para cuestionar al poder de turno y de todos los órdenes de la sociedad.
Como se evidencia a lo largo de la exposición, Mafalda era, en cierto punto, la némesis de Quino, quien se mostraba preocupado por los tambores de conflicto que sonaban desde los años 1960 con el advenimiento de la guerra híbrida sostenida en aquella época entre Estados Unidos y la Unión Soviética y, al mismo tiempo, se mofaba con sorna de los distintos conceptos que dieron forma a la sociedad actual como el capitalismo voraz, el egoísmo en torno a los semejantes y la creciente necesidad de evadirse de la cruda realidad que a diario muestran los informativos de televisión.
El visitante comienza el recorrido a bordo del famoso coche de la familia de Mafalda, un Citroen blanco, símbolo del poder adquisitivo de la clase media de los años 1960 y 1970. Ese vehículo inaugura de manera simbólica el punto de partida para la exposición la cual se convierte en un paseo mágico debido al ambiente envolvente en el que se desenvuelve la narrativa expositiva. Mientras unos libros gigantes desvelan a cada uno de los personajes de la tira cómica, otros elementos en la entrada como una maqueta en miniatura que muestra a Mafalda soñando con un mundo mejor mientras duerme, esta a disposición del público.
El espectador no solo se entera de los personajes que formaron parte del ámbito de Mafalda, sino que lo sitúan en un contexto en el que predominan las prédicas constantes a la paz y un universo lleno de flores, evocando de esta forma la tendencia ‘hippie’ del ‘flower power’ de los años 1960, la cual invitaba a soñar con un mundo libre de guerras. Distinto al que estamos acostumbrados a ver con la actualidad diaria. Ello se complementa con la discografía de la banda británica ‘The Beatles’, de la que Mafalda es su más ferviente admiradora.
Los visitantes además tienen la oportunidad de visualizar una réplica exacta del apartamento en el que vivía Mafalda e incluso sentarse o bien en los sofás o frente al televisor para tener una idea de los programas en la televisión argentina de la época.
Mientras que los más pequeños tendrán la oportunidad de crear una tira cómica de Mafalda, tanto ellos como sus padres podrán ver los interesantes objetos en exhibición, conocidos como ‘inventos’, en los que Mafalda se situaba en una realidad paralela como el famoso “casco” – en realidad un bol para escurrir espagueti – para que las ideas fluyan más rápido o una cuchara encerrada dentro de una caja acristalada para romper en caso de una emergencia que lo amerite.
Mafalda crece dentro de una familia tradicional de clase media. Es conocida por tirar de ironía ante las diversas situaciones que se les presenta como el tener que probar la sopa que más detesta o lidiar con personas que parecen tener caras de pocos amigos. El padre de Mafalda es un corredor de seguros mientras que su madre ocupa el rol de ama de casa dentro del hogar, un rol social de la época que la misma Mafalda suele cuestionar con asiduidad.
Este viaje de vida lo comparte con su hermano menor Guille, quien es prácticamente un ignorante de su realidad por lo cual pregunta sobre cada cosa que observa o experimenta. Su amor platónico es la actriz francesa Brigitte Bardot y dice preferir el chupete ‘on the rocks’ (en las rocas, en inglés) tal como si fuera el estilo con el que quisiera consumir una bebida alcohólica. Si bien, a diferencia de su hermana Mafalda, le gusta la sopa, él comparte un sentimiento fuerte de rebeldía ante lo establecido que es capaz de hacer temblar tanto a su propia casa como a los demás que se pliegan al orden establecido.
Las aventuras de Mafalda también salen adelante gracias a la complicidad de sus vecinos como Felipe quien es obediente a regañadientes y avanza con dificultad sus mandados y obligaciones. Esa familia elegida de Mafalda también está compuesta por otros personajes como Miguelito Pitt, un chico inocente y para nada tímido que la protagonista conoce en un paseo por la playa, y Manolito Goreiro, un chico ambicioso y materialista que encarna el deseo de superación del ser humano y que, a la postre, es hijo del almacén que surte al barrio en el que vive Mafalda.
Los personajes femeninos de la tira cómica creada por Quino ofrecen además contrastes interesantes sobre la división que se da en el seno de la sociedad en torno a temas como el feminismo puesto sobre la mesa por los movimientos de la liberación de la mujer, que tomaron auge en los años 1970. Una de ellas es el personaje Libertad, contestataria y simpatizante de los derechos para todos. Un desafío que no le empequeñece pese a su chico tamaño.
En cambio, quien es indiferente a esta otra forma de ver la realidad es la otra amiga de Mafalda: Susanita Clothilde Chirusi, quien permanece indiferente no solo en lo que se refiere a la liberación femenina sino de los demás temas que aquejan a la realidad local, relacionada a su entorno, y la global.
Difícilmente podríamos adivinar cual sería la opinión de Mafalda en un contexto geopolítico adverso en el que, hasta el momento en el que se está escribiendo esta nota, el presidente de Estados Unidos amenazó con destruir Irán si no respondía a su ultimátum para que abra el estrecho de Ormuz después de seis semanas de guerra. Ante esta panorama, la cultura es capaz de tender puentes tal como recordó ayer la Embajadora de Argentina en Panamá Sandra Pitta, quien inauguró ayer la muestra de manera formal.