‘The Panamá Herald’: medio y ciudad durante la fiebre del oro
- 28/02/2026 00:00
Las crónicas de ‘The Panama Herald’ registraron la expansión marítima, la especulación inmobiliaria y la construcción del ferrocarril, proyectando una imagen estratégica de Panamá en el comercio global del siglo XIX
The Panama Herald fue un periódico fundado a mediados del mes de abril de 1851 en la ciudad de Panamá, por la sociedad editorial conformada por Edmund B. Green y James H. Middleton. La estructura de propiedad experimentó diversas transiciones durante su existencia: en la segunda mitad de 1852, Louis M. Booth sustituyó a Green, estableciendo la sociedad editorial Booth & Middleton, y posteriormente, a finales de 1852 y durante 1853, John Power se asoció con James H. Middleton como coeditor.
The Panama Herald funcionó como medio para la diseminación de información marítima durante el auge del tránsito interoceánico de mediados del siglo XIX. Para esto, el periódico contaba con la columna especializada ‘Marine Intelligence’. Esta columna registraba de la llegada y salida de vapores, bergantines, goletas y barcos balleneros, especificando la fecha exacta, el nombre de la embarcación, el nombre del capitán, el puerto de procedencia o destino, los días de navegación, la cantidad de pasajeros a bordo y la naturaleza del cargamento, destacando envíos de carbón, provisiones o remesas millonarias de polvo de oro y plata.
The Panama Herald como proyecto editorial buscaba recopilar de manera rigurosa noticias sobre lo que ocurría en Estados Unidos, Europa, California y Sudamérica para examinarla y republicarla con exactitud y celeridad, teniendo como objetivo fundamental de la publicación “convertir a la ciudad de Panamá en el epicentro de toda la inteligencia política, comercial y general de la costa del Pacífico”.
Desde la perspectiva tecnológica, The Panama Herald gozaba de ventajas competitivas sin precedentes en la región, jactándose de poseer el establecimiento de imprenta más grande y completo de la costa del Pacífico, a excepción de San Francisco. Para sostener la demanda generada por el auge comercial, los propietarios invirtieron en importar desde la reconocida fundición tipográfica de Conner & Son en Nueva York, una selección de cerca de cincuenta tipografías, además de cortadoras de tarjetas, grabados y tintas de diversos colores. Más tarde adquiriría una prensa adicional que superaba en dos tercios el tamaño de las existentes en Panamá, garantizando la capacidad de imprimir trabajos de cartelería y formato a gran escala.
Imagen urbana y destino manifiesto a través de los artículos de The Panama Herald
La colección de casi cien publicaciones de The Panama Herald, de entre 1851 a 1853, consultadas para elaborar este artículo dejan entrever como este periódico captura la vida cotidiana de la ciudad de Panamá durante la ‘Fiebre del Oro’ y la construcción del ferrocarril Transístmico. Además de la logística de transporte, las crónicas reportan incidentes de piratería y robos en las rutas del oro.
La publicidad de la época revela una oferta diversa de hoteles, restaurantes y servicios destinados a los miles de emigrantes que se dirigían hacia California. Finalmente, las fuentes incluyen curiosidades culturales, desde poesía y etimología de nombres hasta noticias sobre tensiones políticas en países vecinos como Chile y Ecuador.
Un aspecto central en las publicaciones de este diario eran los relatos de los viajeros los cuales funcionaron como testimonios en la construcción de una narrativa geopolítica y comercial en torno a las ciudades de Panamá y Colón a mediados del siglo XIX. Estas crónicas, redactadas por una diversidad de actores que abarcaba desde exploradores científicos y militares hasta pasajeros en tránsito hacia California, proveyeron un corpus documental en tiempo real que moldeó irrevocablemente la percepción internacional del istmo.
Entre los años 1852 y 1853, The Panama Herald documentó exhaustivamente la proyección y organización de la “Australasian Pacific Mail Steam-Packet Company”, una empresa de navegación provista de un capital social inicial que variaba en sus proyecciones de 250,000 a 1,000,000 de libras esterlinas, destinada a conectar la metrópoli británica con Australia a través del Istmo de Panamá.
La habilitación de esta línea marítima, -según los editores del periódico-, reflejaba de manera contundente la metamorfosis de la ciudad de Panamá, la cual dejaba de ser un mero punto de tránsito coyuntural vinculado exclusivamente a la “fiebre del oro” de California, para consolidarse como el epicentro geopolítico y comercial del hemisferio
Al difundir estas narrativas, el periódico logró establecer un discurso que contrastaba las inherentes dificultades topográficas y logísticas de la Panamá con su innegable ‘destino manifiesto’ como el epicentro de convergencia del comercio transoceánico global.
Una de las contribuciones más críticas de estos relatos fue el activo intento de desmitificación del estigma sanitario asociado a la región, la cual era catalogada internacionalmente como un entorno mortífero debido a la llamada ‘fiebre de Panamá’. Testimonios de personajes como el coronel J. A. Lloyd, -quien exploró rigurosamente el istmo en 1827-, fueron instrumentales en el intento de alterar esta narrativa.
Lloyd argumentaba que las altas tasas de mortalidad no eran el resultado de miasmas endémicos del entorno, sino la consecuencia directa de la imprudencia, los excesos dietéticos y la intemperancia de los propios transeúntes. Esta perspectiva intentaba tranquilizar la inversión extranjera y fomentar la migración sostenida, al presentar el clima panameño como estadísticamente más salubre que el de muchas islas de las Antillas.
Del otro lado, los reportes epistolares de individuos en tránsito ofrecieron un registro exhaustivo y crítico sobre la génesis de la infraestructura urbana de Colón y la precariedad de las rutas transístmicas. Corresponsales bajo seudónimos o iniciales, como ‘G. G.’, -en una carta fechada el 22 de abril de 1852-, detallaron minuciosamente los peligros de la navegación por el río Chagres, documentando accidentes específicos como el hundimiento de un bote correo cerca de San Pablo a causa de troncos sumergidos.
Estos mismos viajeros narraron la posterior transferencia caótica de los náufragos a los vagones de tierra del incipiente ferrocarril en Buena Vista. A pesar de estas experiencias desgarradoras, dichos relatos atestiguaron la asombrosa expansión comercial y el vigor de Aspinwall (Colón), describiéndola como una urbe que crecía rápidamente bajo el impulso de la empresa extranjera.
La especulación inmobiliaria fue otro asunto que se ve reflejado en los artículos de The Panama Herald durante el auge del tránsito interoceánico en 1851. Los registros periodísticos de la época denuncian que los alquileres se dispararon abruptamente de 50 a 500 dólares mensuales, motivados, -según este periódico-, puramente por la codicia de los arrendadores al observar las ganancias coyunturales de sus vecinos.
En esta fecha, en la que recientemente se celebraron los 177 años de la fundación de La Estrella de Panamá, es obligatorio resaltar la importancia que tiene este diario como memoria histórica del país y fuente historiográfica para la comprensión del fenómeno urbano a través del tiempo.
Este valor como recuento histórico de la Nación debería impulsar el desarrollo de una iniciativa de compilación, indexación y digitalización de la dispersa colección de ejemplares de este diario, con el fin de preservar este acervo como patrimonio de nuestra memoria colectiva. Para más artículos sobre la ciudad de Panamá visita: https://metromapas.net/