Turquía en colores: rosas de Isparta, lago Eğirdir y Sagalassos
- 14/06/2026 00:00
Te mostraré esas pequeñas maravillas turísticas que emergen de Turquía, un destino ideal para los amantes de la aventura y la historia
Me embarqué en una aventura extraordinaria para conocer el único país que tiene la particularidad de estar ubicado entre Europa y Asia. Exacto, te hablo de Turquía.
Este país no solo es famoso por sus imponentes mezquitas, palacios y la herencia del Imperio Otomano, sino también por sus populares novelas turcas, que han conquistado América Latina gracias a la fiebre de la turcomanía. Pero de eso te hablaré en otra entrega.
En esta ocasión quiero mostrarte esas pequeñas maravillas turísticas que emergen de Turquía, un destino ideal para los amantes de la aventura y la historia.
En una invitación especial con Turkish Airlines recorrí, en una semana, dos de sus principales provincias: Isparta y Antalya, y como broche de oro, su ciudad más emblemática: Estambul.
Después de un vuelo directo de 13 horas desde Panamá, llegué a mi primer destino: Isparta, ese tesoro escondido entre montañas y pinos.
Mi primera parada fue Eğirdir, una encantadora ciudad costera que se levanta a orillas de un lago rodeado de murallas medievales. El trayecto es corto y cómodo, con paisajes alpinos que conectan la capital provincial con un entorno natural único.
La postal inicial es su lago, el cuarto más grande de Turquía, considerado el corazón geográfico, ecológico y económico de la región. Sus aguas limpias y ricas en minerales cambian de color según la luz solar y la estación, creando el famoso “Efecto Camaleón”.
La experiencia se completa con su gastronomía. En Halikarnas Restaurant, un negocio familiar, probé platos tradicionales como lubina a la parrilla, albóndigas, hojas de parra rellenas y ensalada de çoban. Todo acompañado de una vista espectacular al lago y las montañas. Eso sí, al caer la noche el clima se enfría, así que te recomiendo llevar abrigo.
Al día siguiente descubrí por qué Isparta es conocida mundialmente como la “Ciudad de las Rosas”: aquí se concentra cerca del 65% de la producción global de esencias, perfumes y aceites de rosas.
En el campo de Gulsha, una exclusiva línea de cosmética premium, fui recibida por Gülşah Gürkan, tercera generación de una familia que desde 1965 transforma la rosa damascena en productos de alta gama.
Coseché rosas damascenas, consideradas las más potentes y costosas por sus propiedades hidratantes y regenerativas. Aprendí que se necesitan cuatro toneladas de pétalos para obtener un kilo de aceite puro.
La experiencia culminó con un momento inesperado: Gürkan extendió una alfombra de pétalos y me invitó a recostarme sobre ella. Una sensación fresca y aromática que jamás olvidaré.
Ese mismo día subí a más de 1.400 metros de altitud para llegar a Sagalassos, una de las ciudades romanas mejor conservadas de Turquía. Caminar entre sus ruinas es viajar en el tiempo: la monumental Fuente de Antonino, que aún vierte agua milenaria, te deja sin palabras.
Recomiendo visitarla temprano, con calzado cómodo y, si es posible, llevar impermeable. En mi caso, la lluvia me sorprendió en la cima y terminé corriendo junto a otros visitantes en busca de refugio. Fue un momento divertido que convirtió la visita en una experiencia aún más memorable.
En la próxima entrega te hablaré de Antalya, el equilibrio perfecto entre historia y el azul del Mediterráneo. Una joya que mezcla la aventura de los Montes Tauro con las aguas más turquesas que verás jamás.