2024 y 2025, dos años de lecciones laborales

Entre octubre 2024 y septiembre 2025, la Población Ocupada creció en 44,586 trabajadores y hubo una fuerte recuperación del empleo asalariado privado (+63,078). No obstante, 99% de la expansión laboral ocurrió en el eje canalero. Roberto Barrios | La Estrella de Panamá
  • 23/03/2026 00:00

Es imposible buscar ‘culpables’ y encontrar soluciones a problemas que no entendemos, por lo que más allá de las consignas y narrativas de satanización de ‘buenos versus malos’, la verdad es una sola. Lo que no se mide no existe

En los últimos 15 años Panamá ha recibido una “clase magistral” sobre los efectos laborales de la inversión y desinversión privada en la economía. En particular, el 2024 y 2025 dejaron lecciones de cuyo entendimiento dependerá en gran medida nuestra capacidad para lograr que el crecimiento futuro se traduzca en mayor equidad social.

Según los Informes del Mercado Laboral elaborados por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), entre agosto 2023 y octubre 2024, Panamá y Panamá Oeste perdieron 125,010 empleos (44% de ellos formales), mientras que en el resto de las Provincias se crearon 110,556 nuevos empleos, de los cuales 31,162 (28%) fueron formales de la empresa privada. En esos 14 meses, la Población Ocupada a nivel nacional disminuyó en 14,454 trabajadores y la empresa privada perdió 24,449 asalariados.

En contraste, entre octubre 2024 y septiembre 2025 la Población Ocupada creció en 44,586 trabajadores y hubo una fuerte recuperación del empleo asalariado privado (+63,078). No obstante, 99% de la expansión laboral ocurrió en el eje canalero. En el resto de las provincias se perdieron 105,778 empleos, 31 % de ellos formales.

Es imposible buscar “culpables” y encontrar soluciones a problemas que no entendemos, por lo que más allá de las consignas y narrativas de satanización de “buenos versus malos”, la verdad es una sola. Lo que no se mide no existe.

El “chen chen” vendrá del sector privado, por lo que urge entender lo que estas cifras significan y la dinámica laboral de la inversión privada, así como crear las condiciones para que ella ocurra.

Terminaron 12 años de adicción ‘tóxica’ al endeudamiento externo

Como contexto y de acuerdo a cifras del INEC, del 2012 al 2024 el tamaño de la economía panameña se duplicó y la deuda externa pasó de $14,567 millones a $53,736 millones, pero se perdieron 24,174 empleos formales del sector privado, al tiempo que agregamos 63,044 funcionarios y 264,153 informales a la economía. Es decir que cada trabajador asalariado que perdió su empleo fue reemplazado en la economía por 3 funcionarios y 10 informales, síntoma del proceso de precarización y estatización laboral más severo de la historia.

Por otro lado, entre el 2012 y 2024, el salario promedio en la economía aumentó en 43%, de $514.90 a $734.00, pero los incrementos salariales en el sector público fueron muy superiores, incluyendo 96% en Educación, 65% en Salud y 55% en Administración Pública, financiados a través de endeudamiento.

Este período de “adicción tóxica” al endeudamiento concluyó con la pérdida de $361 millones de Inversión Extranjera Directa (IED) en el primer semestre del 2025, según cifras del INEC.

Dos ‘shocks’ económicos desde el 2019 y menos inversión privada

Entre el 2019 y 2025 la economía panameña sufrió dos shocks, la pandemia y el cese minero, con la consecuente pérdida del Grado de Inversión de Fitch Ratings en marzo 2024, cada uno con efectos laborales diferentes.

Adicionalmente, la repentina interrupción de $900 millones de compras anuales de la operación minera a otros sectores de la economía, la disminución de $2,165 millones en financiamientos bancarios al sector productivo, producto del aumento de las tasas de interés debido a la pérdida del Grado de Inversión, y la pérdida de $1,600 millones de flujo de Inversión Extranjera Directa (IED) entre 2019 y 2024, representaron la desaparición de más de $4,600 millones de recursos privados de la economía.

La fuerte contracción de la inversión privada tuvo importantes repercusiones en el empleo. En el 2024, Mitradel tramitó casi 100 mil nuevos contratos laborales menos que en el 2019, una caída del 26%.

Impacto del cese minero y pérdida del Grado de Inversión de Fitch Ratings

Si bien se atribuye al cese minero la pérdida de 54,107 empleos formales no agrícolas entre agosto 2023 y octubre 2024, según el INEC, Panamá y Panamá Oeste perdieron en conjunto 125,010 empleos, eliminando 71% de los empleos generados en ambas provincias por la ampliación del Canal entre el 2009 y 2014 (177,274). De estos empleos, 72,766 fueron empleos formales no agrícolas, pérdida parcialmente compensada por aumentos en otras regiones, como Chiriquí (+7,903), Veraguas (+6,272) y Colón (+3,445).

Repercusiones del ‘efecto Chiquita’

La huelga en contra de la empresa Chiquita Panamá a mediados del 2025, que originaron su cierre, y los cierres en contra de la Ley 462 de la Caja del Seguro Social (CSS) ocasionaron la pérdida de 11,143 empleos agrícolas formales en la provincia de Bocas del Toro y la comarca Ngäbe-Buglé. De hecho, en el 2025, la comarca Ngäbe-Buglé perdió 59% de todos sus empleos formales, y la provincia de Chiriquí vio desaparecer 36,357 empleos, 35% de los cuales fueron formales. La agricultura, el comercio al detal y los hoteles y restaurantes representaron más de la mitad de esa pérdida, lo que sugiere un impacto negativo en el “empleo inducido”, como consecuencia de los eventos en Bocas del Toro.

El sector agrícola perdió la cuarta parte de sus trabajadores formales

Entre octubre 2024 y septiembre 2025 se perdieron 60,066 empleos agrícolas, de los cuales, 21,734 son empleos formales de la empresa privada. Estas cifras equivalen a la desaparición de 19% de la población ocupada en la agricultura y 25% de sus empleos formales. Con la excepción de la provincia de Panamá, hubo reducción de empleos agrícolas en todas las provincias del país.

La confianza comenzó a mejorar en el segundo semestre del 2025

A pesar del aumento en la tasa de desempleo a 10.4% y la reducción de asegurados activos en la CSS, la evolución laboral es positiva, debido a la mejora de la confianza, a través de la inversión privada y el consumo.

En el 2025, los financiamientos bancarios al sector productivo aumentaron 9% versus 2024, el consumo por mes en el segundo semestre fue $100 millones mayor que en el primero. Adicionalmente, en el 2025 Mitradel tramitó 11% más contratos laborales, los ingresos tributarios aumentaron 13.4% y las ventas de automóviles se incrementaron en 10.8%, en relación al 2024.

A nivel externo, el panorama externo también es positivo. La prima de riesgo país, según el Indice de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI) de JP Morgan ha mejorado de manera importante el último año, para ubicarse a niveles del 2020. Resumiendo, a pesar de la incertidumbre mundial, como la creada por el reciente conflicto en Medio Oriente, hay síntomas concretos de mejora en los niveles de confianza en la economía y el clima para la inversión, que se deben estar consolidando en los próximos meses, confirmando que no son solo indicios, sino una tendencia sostenible.

Pero hay también señales de alerta, con respecto a la urgente necesidad de generar empleo en el interior del país, así como espacios laborales para los jóvenes de 15 a 29 años, cuya tasa de desempleo se ubica en 19.9%

A pesar de la incertidumbre mundial, como la creada por el reciente conflicto en Medio Oriente, hay síntomas concretos de mejora en los niveles de confianza en la economía y el clima para la inversión, que se deben estar consolidando en los próximos meses, confirmando que no son sólo indicios, sino una tendencia sostenible”