28 horas fuera de servicio: El impacto de la falla en la central minera y las diferentes versiones

Apagón
El Centro Nacional de Despacho reveló que Panamá perdió 136 MW de intercambio con Centroamérica en segundos. DepositPhotos
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  • 27/05/2026 15:04

El Informe técnico contradice a Etesa: Falla en Cobre Panamá arrastró interconexión internacional

Un documento del Centro Nacional de Despacho (CND) contradijo las declaraciones de los altos directivos de la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (Etesa) sobre el origen de las fallas que afectaron al país el pasado lunes 25 de mayo. Mientras la gerencia de la distribuidora estatal intentó disipar de forma pública cualquier vinculación de la empresa minera privada con el colapso de la red, el Informe Preliminar de Evento N° 228 del CND reveló que el fallo en la central de Cobre Panamá golpeó de inmediato el tendido de alta tensión y desestabilizó el flujo de potencia regional.

De acuerdo con el reporte técnico de Seguridad Operativa firmado por la especialista Betsy Batista, el primer incidente de la jornada ocurrió a las 11:59:00 a.m. debido al “disparo” de la unidad de generación G2 de la central de Cobre Panamá, el cual sacó de forma súbita 147.98 MW del sistema interconectado. Este evento no se limitó a un problema doméstico: la pérdida de potencia generó un efecto en cadena que provocó la activación del esquema por disparo transferido en la subestación de Tapachula, en territorio mexicano, forzando la apertura total de la interconexión de alta tensión entre México y Guatemala.

El impacto de la desconexión minera causó un desbalance severo en los intercambios energéticos programados hacia Centroamérica. El flujo planificado de 183.09 MWh se desplomó de manera violenta hasta quedar en apenas 46.79 MW, lo que dejó un déficit neto de 136.30 MW en la red. Este desbalance regional hundió la frecuencia del sistema a un límite crítico de 59.298 Hz, disparando de forma automática los sistemas de emergencia en las distribuidoras locales para salvar la estabilidad de la red.

Esta caída de frecuencia obligó la ejecución inmediata del primer escalón del Esquema de Desconexión de Carga por Baja Frecuencia (Edcxbf). Como consecuencia directa, la empresa distribuidora Edemet tuvo que sacar de operación de forma obligatoria unos 41 MW de carga en los circuitos 16-11, EHI-01, 2-23, 17-18, 15-25, CBA-3, JDA-01, 13-42, 2-19, CEB-02 y CEB-15. Por su parte, la empresa Ensa desconectó otros 28 MW de potencia que afectaron los circuitos de Tinajitas (TIN-04, TIN-07), Costa del Este (CDE-08), Calzada Larga (CLA-131), el circuito 3-115 y el 5-36, dejando a más de 29 mil clientes sin luz. Ambos operadores normalizaron sus circuitos afectados a las 12:06 p.m., tras siete minutos de interrupción generalizada.

“Etesa descarta responsabilidad de Cobre Panamá en apagón: ‘Una cosa no tiene que ver con la otra’”, señalaron los despachos de la entidad corporativa durante el manejo de la crisis informativa. No obstante, el gerente general de la empresa, Roy Morales, reconoció posteriormente al ser consultado por este medio que la situación forzará auditorías profundas: “Todo incidente sobre las líneas de transmisión y líneas de alta tensión requieren una investigación de lo sucedido. Con esta investigación se logra la causa raíz y buscar soluciones para evitar casos similares. Los protocolos de seguridad deben ser aplicados en todo momento para salvaguardar la vida de nuestro personal y la seguridad operativa de la red”.

A pesar de que la interconexión fronteriza de México y Guatemala logró cerrarse nuevamente a las 12:08 p.m., las secuelas operativas en el istmo se extendieron por más de un día. El informe preliminar confirmó que la unidad de generación G2 de la central minera operada por Minera Panamá, S.A. se mantuvo inhabilitada y con daños estructurales no especificados, quedando disponible para su sincronización recién a las 4:23 p.m. del martes 26 de mayo, tras una parálisis forzada de 28 horas y 24 minutos. El CND ya ordenó a Minera Panamá, S.A., Ensa y Edemet la remisión urgente de informes técnicos ampliados bajo los numerales operativos MIE.6.3.1 y MIE.6.4.1 para deslindar las responsabilidades finales del apagón.