Economista defiende descuento del Cepanim y plantea alternativa para jubilados
- 22/06/2026 13:15
Francisco Bustamante sostiene que la tasa aplicada por el Banconal responde al valor presente y propone hacer los certificados transferibles a terceros
La negociación del Cepanim (Certificado de Pago Negociable por Interés por Mora) continúa generando dudas entre miles de beneficiarios, especialmente entre jubilados y adultos mayores que buscan acceder de forma inmediata a recursos reconocidos por el Estado tras esperar más de 40 años.
La principal controversia gira en torno al monto que reciben quienes deciden negociar anticipadamente sus certificados a través del Banco Nacional de Panamá (Banconal), una opción creada para quienes no desean esperar hasta la fecha de vencimiento de estos documentos que oscila entre los años 2029 y 2032.
Ante los cuestionamientos sobre el porcentaje de descuento aplicado, el economista y extesorero del Banconal, Francisco Bustamante, sostuvo que el mecanismo responde a criterios financieros utilizados en cualquier operación de valor presente y que la tasa aplicada se encuentra dentro de parámetros competitivos para el mercado panameño.
Bustamante explicó que los certificados forman parte del mecanismo adoptado por el Estado para cumplir un fallo de la Corte Suprema de Justicia que ordenó devolver recursos a miles de beneficiarios. Estos recursos fueron retenidos entre los años 1972-1983.
Según indicó, una alternativa habría sido que el Gobierno buscara financiamiento mediante endeudamiento para efectuar el pago inmediato, lo que habría generado presiones sobre las finanzas públicas y los esfuerzos para contener el déficit fiscal.
La otra opción fue emitir certificados con vencimientos escalonados entre 2029 y 2032, permitiendo cumplir con la obligación sin realizar un desembolso inmediato.
De acuerdo con las cifras citadas por el economista, el programa involucra aproximadamente $250 millones y beneficia a unas 285 mil personas.
La explicación se encuentra en un concepto financiero denominado valor presente. En términos simples, el dinero que se recibirá dentro de varios años no tiene el mismo valor que el dinero disponible hoy.
Si una persona recibe la promesa de cobrar $1,000 dentro de seis años, ese monto puede transformarse en una cantidad menor si decide obtenerlo de forma anticipada.
Bustamante explicó que el Banconal aplica una tasa de descuento cercana al 5% anual para calcular cuánto vale hoy ese dinero futuro. Utilizando ese criterio, un certificado de $1,000 con vencimiento en seis años tendría actualmente un valor aproximado de $746.
“El valor presente es cuánto dinero necesitarías hoy para que, invertido a cierta tasa, se convierta en lo que te prometen en el futuro”, explicó.
Según el economista, si esos $746 se invirtieran a una tasa cercana al 5% anual, al cabo de seis años se convertirían nuevamente en alrededor de $1,000.
El Banco Nacional de Panamá publicó una tabla que establece el porcentaje aplicable según el año de vencimiento del certificado. Para los documentos que vencen en 2029, el plazo restante es de tres años y se aplica una tasa anual de 5%, lo que equivale a un descuento acumulado de 15%.
En el caso de los certificados con vencimiento en 2030, el período es de cuatro años. La tasa anual se mantiene en 5%, mientras que el descuento total asciende a 20%.
Para los certificados que vencen en 2031, el plazo es de cinco años. En este escenario, la tasa anual aplicada es de 4.60% y el descuento acumulado alcanza 23%.
Los certificados con vencimiento en 2032 registran el plazo más largo, de seis años. Para estos casos, el Banco Nacional de Panamá aplica una tasa anual de 4.33%, que representa un descuento acumulado de 26%.
En términos prácticos, esto significa que mientras más distante sea la fecha de vencimiento del certificado, mayor será el descuento aplicado al momento de negociarlo anticipadamente, debido al tiempo que falta para que el Estado haga efectivo el pago total del documento.
Durante la entrevista, Bustamante defendió que la tasa utilizada por el Banco Nacional de Panamá se encuentra alineada con los costos financieros existentes en Panamá.
Indicó que los depósitos a plazo fijo y otros instrumentos de ahorro se ubican aproximadamente entre 4% y 5%, mientras que el costo de financiamiento para el Estado panameño también se mueve en rangos similares dependiendo del plazo.
A su juicio, una tasa cercana al 5% refleja adecuadamente el costo del dinero, la inflación y las alternativas de inversión disponibles en el mercado.
El extesorero señaló además que el Banconal utiliza recursos provenientes de depósitos de clientes, por lo que no puede asumir pérdidas ni otorgar financiamiento por debajo de sus costos de captación.
“El banco tiene una restricción. Tiene un costo de dinero que tiene que cubrir. La tasa que va a cobrar tiene que ser mayor que ese costo”, afirmó.
Más allá de la discusión sobre las tasas, Bustamante planteó una alternativa que podría abrir un nuevo debate sobre el programa. El economista propuso que los certificados puedan ser transferidos a terceros y utilizados para cancelar impuestos u otras obligaciones con el Estado.
Según explicó, actualmente los beneficiarios pueden utilizarlos para determinadas obligaciones propias, pero no existe un mecanismo amplio que permita venderlos libremente a terceros para ese propósito.
A su juicio, si una empresa o contribuyente pudiera utilizar estos certificados para pagar impuestos, podría estar dispuesto a adquirirlos a un precio superior al ofrecido por las entidades financieras. Esto permitiría que algunos beneficiarios obtengan una mejor valoración de sus certificados sin necesidad de esperar hasta el vencimiento.
La propuesta, sin embargo, requeriría modificaciones normativas y hasta el momento no forma parte del esquema aprobado por el Gobierno.
Mientras continúan las discusiones sobre el porcentaje de descuento aplicado por el Banco Nacional de Panamá, miles de beneficiarios enfrentan la misma decisión: esperar hasta la fecha de vencimiento para cobrar el valor completo de sus certificados o recibir una cantidad menor a cambio de disponer del dinero de forma inmediata.
La controversia ha puesto sobre la mesa no solo el funcionamiento financiero de los Cepanim, sino también las limitaciones que enfrentan muchos beneficiarios de edad avanzada que consideran más valioso contar hoy con los recursos que esperar varios años para recibirlos.