El Niño amenaza seguridad alimentaria en América Latina: alerta ONU
- 14/05/2026 13:47
FAO, FIDA y WFP advierten que 33 millones de personas sufren hambre en la región. El Niño impactará el Corredor Seco y la economía de Panamá
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés) activaron las alarmas ante el riesgo inminente que representa el fenómeno de El Niño para la región. En una mesa redonda de alto nivel, las agencias instaron a los gobiernos a fortalecer la resiliencia climática ante cifras críticas: 33 millones de personas padecen hambre y 181 millones no pueden costear una dieta saludable en el continente.
El panorama económico se complica por los desastres agrícolas, que en América concentran el 22% de las pérdidas globales, con un costo estimado en $713,000 millones. Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), existe una probabilidad de entre el 70% y 80% de que El Niño se intensifique hacia finales de 2026, provocando aridez extrema en el Corredor Seco de Centroamérica e inundaciones en Sudamérica.
Para mitigar el impacto, la ONU impulsó planes de acción anticipatoria en Centroamérica. Estas medidas incluyen transferencias monetarias, distribución de granos básicos y monitoreo meteorológico para más de 76,000 personas. Durante el ciclo 2023-2024, intervenciones similares lograron incrementos de hasta un 40% en la producción de maíz y frijol en comunidades rurales vulnerables.
“Las acciones anticipatorias protegieron medios de vida y aumentaron la producción de cultivos básicos”, señaló Rene Orellana Halkyer, subdirector general y representante regional de la FAO. Por su parte, Lena Savelli, directora regional del WFP, enfatizó el cambio de paradigma: “Estamos dando la vuelta a las respuestas humanitarias para que las comunidades reciban apoyo tan pronto se activen las alertas, en lugar de esperar la ayuda tras el impacto”.
Además del factor climático, las agencias alertaron que los altos precios de combustibles y fertilizantes reducen el poder adquisitivo de las familias, presionando los sistemas de protección social. Rocío Medina Bolívar, directora regional del FIDA, subrayó que la inversión a largo plazo en zonas rurales es la única vía para mejorar la calidad de vida y garantizar la producción de alimentos frente a futuros impactos.