El Niño ‘muy fuerte’ amenaza a Panamá con sequía, calor de 42 °C y posibles ciclones
- 29/07/2026 14:41
El IMHPA alerta por sequía en 11 cuencas y bajos niveles en Bayano. Aumentos de 4 °C en Azuero se combinarán con el riesgo de impactos indirectos de sistemas tropicales
El Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) confirmó este miércoles 29 de julio de 2026 que el país se encuentra formalmente en “Alerta de El Niño”. Los modelos climáticos globales indican una probabilidad superior al 95% de que las condiciones de El Niño persistan durante el resto del año, con una probabilidad mayor al 60% de que el fenómeno evolucione hacia una intensidad de “muy fuerte” entre octubre de 2026 y enero de 2027.
El informe trimestral presentado por la directora del IMHPA, Luz Graciela de Calzadilla, revela un panorama crítico para la disponibilidad de agua en el país durante el trimestre comprendido entre agosto y octubre de 2026. A pesar de coincidir históricamente con el periodo más lluvioso del año, la vertiente del Pacífico y la cuenca del Canal de Panamá registrarán una drástica reducción en los acumulados de precipitación, que oscila entre un 20% y un 45% por debajo de los valores normales.
Las zonas más impactadas por este déficit hídrico abarcan las provincias de Chiriquí (excepto las áreas montañosas), el sur de la comarca Ngäbe-Buglé, Coclé, Panamá Oeste, Herrera, Veraguas (centro y sur), Panamá Centro y Este, así como la cuenca del Canal de Panamá, vital para el tránsito marítimo internacional y el abastecimiento de agua potable para la población metropolitana.
El reporte técnico del IMHPA expone que la crisis de precipitaciones no es nueva, sino el agravamiento de una tendencia que arrastra el país. Entre enero y junio de 2026, el Índice Estandarizado de Precipitación identificó 11 cuencas hidrográficas en condición de sequía meteorológica. Entre ellas, la cuenca del río Pacora destaca en estado “extremadamente seco”, mientras que otras cinco cuencas —incluyendo los ríos Chico, Chiriquí, Tabasará, San Pablo y San Pedro— fueron clasificadas como “muy secas”. Además, nueve cuencas adicionales enfrentan riesgo inminente de entrar en sequía en los próximos tres meses.
Esta escasez ya golpea la infraestructura energética nacional. El embalse de Bayano reportó al 28 de julio un nivel operativo de 53.42 metros sobre el nivel del mar (msnm), por debajo de su promedio histórico de 55.07 msnm. Su caudal promedio entre el 1 y el 27 de julio se situó en 120.58 metros cúbicos por segundo, lo que representa un vertiginoso desplome del 37% en comparación con su registro histórico (191.40 metros cúbicos por segundo). Para el mes de agosto, las proyecciones del Foro de Hidrología prevén que el caudal de la cuenca de Bayano caiga hasta un 61% por debajo de su media histórica.
Una situación contrastante presenta el embalse Changuinola I en el Caribe bocatoreño, cuyo caudal se mantuvo un 52.4% por arriba de la norma histórica en julio, reflejando el comportamiento dual que experimentará el clima panameño.
Mientras el Pacífico panameño sufrirá por el déficit de lluvias y un calor más fuerte en agosto que podría extenderse hasta por 10 días seguidos en las provincias centrales, la vertiente del Caribe vivirá una realidad opuesta.
El IMHPA prevé que la provincia Bocas del Toro, el norte de la comarca Ngäbe-Buglé, las zonas altas de la provincia de Chiriquí, el norte de Veraguas, el occidente de Costa Abajo de Colón y la comarca Guna Yala registren lluvias entre un 15% y un 25% por encima de lo normal. En estas regiones, acumulados de lluvia proyectados de hasta 1,422 milímetros podrían detonar crecidas repentinas de ríos, deslaves e inundaciones localizadas.
Por otro lado, aunque la Universidad Estatal de Colorado pronostica una temporada de huracanes en el Atlántico menos activa de lo habitual (con un estimado de 9 tormentas nombradas frente a la media de 14), los especialistas del IMHPA advirtieron que entre octubre y noviembre no se descuenta la afectación indirecta de al menos un sistema tropical, capaz de generar lluvias o precipitaciones extremas en el territorio nacional.
A la escasez de agua se sumará una ola de calor sostenida. Los análisis del IMHPA sustentados en años análogos (1997, 2015 y 2023) señalan un incremento proyectado de la temperatura del aire entre 2 °C y 3 °C a nivel general, pudiendo alcanzar picos de hasta 4 °C por encima de la media en provincias centrales durante agosto y septiembre.
Combinadas con niveles de humedad relativa superiores al 80%, las temperaturas máximas —que en provincias como Herrera, Los Santos, Coclé y Panamá oscilarán entre los 34 °C y 36 °C— dispararán la sensación térmica a rangos sofocantes de entre 39 °C y 42 °C.
Ante este escenario, las autoridades recomiendan a la ciudadanía y a los sectores productivos, especialmente al agropecuario y al industrial, implementar medidas urgentes de ahorro y gestión eficiente del recurso hídrico, así como protección ante la radiación solar y el estrés térmico, destacó el IMHPA en su conferencia de prensa este miércoles 29 de julio de 2026.