Fondo de Desarrollo Agrícola pide elevar inversión estatal para frenar migración rural
- 03/10/2026 09:00
El FIDA urge a gobiernos de la región a aumentar aportes para el periodo 2028-2030 y fortalecer el crédito rural en Panamá y Latinoamérica
El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) urgió a los gobiernos de América Latina y el Caribe a incrementar sus aportes financieros dentro de la Decimocuarta Reposición de Recursos (FIDA14), con el objetivo de captar capitales que financien la transformación del campo entre 2028 y 2030 y detengan la migración juvenil hacia las ciudades.
Durante el encuentro regional celebrado en Panamá, el organismo de las Naciones Unidas expuso su esquema financiero, mediante el cual transforma cada dólar recibido de contribuciones estatales en aproximadamente $6 de inversión directa en el terreno. Este mecanismo combina la cofinanciación con la emisión de bonos sostenibles en los mercados de capitales, renglón donde la entidad ha levantado más de $1,000 millones desde 2022 amparada en su calificación crediticia AA+.
La directora regional del FIDA para América Latina y el Caribe, Rocío Medina Bolívar, señaló la urgencia de movilizar recursos a escala para fortalecer los sistemas alimentarios frente a las crisis económicas y climáticas.
Actualmente, la cartera activa del FIDA en la región suma $2,500 millones distribuidos en 25 proyectos.
Por su parte, el viceministro de Finanzas, Fausto Fernández, reconoció que los territorios rurales poseen potencial en agroindustria, turismo y logística, pero admitió que el desafío de la política pública radica en generar las condiciones para convertir ese potencial en empleo y bienestar.
La falta de acceso a financiación y a mercados mantiene como consecuencia directa el abandono de las tierras. Según datos del FIDA, cuando el sector privado participa de forma sólida en la economía rural, las inversiones pueden aumentar hasta cuatro veces los ingresos de los trabajadores. Entre las iniciativas vigentes destaca Innovatech, programa financiado junto a la Unión Europea donde 30 empresas emergentes brindan herramientas tecnológicas y financieras a más de 1,000 organizaciones de pequeños productores.
Yeisully Tapias, fundadora de la Asociación de Jóvenes Emprendedores, advirtió en el foro que la falta de perspectivas económicas continuará alimentando el flujo migratorio hacia zonas urbanas y el exterior si las instituciones no destinan capital directo a proyectos productivos en las comunidades. “Los jóvenes no solo somos el futuro, somos el presente. Nuestro rol no es ser oyentes, sino participantes activos y hacedores de las propuestas. En los jóvenes están la innovación, la energía y la fuerza del campo. Si las instituciones quieren proyectos sostenibles en el tiempo, hay que invertir en los jóvenes”, destacó.