Felipe VI exige seguridad tras el éxodo de 500 mil migrantes en Ceuta
- 02/08/2026 16:12
Tres días después del inicio de la crisis, Ceuta sigue bajo vigilancia y con miles de migrantes en la ciudad
La ciudad autónoma española de Ceuta vive desde la semana pasada una de las mayores crisis migratorias de su historia reciente, tras la llegada masiva de decenas de miles de personas desde Marruecos, muchas de ellas cruzando a nado por la zona de El Tarajal.
En medio de la emergencia, el rey Felipe VI expresó su “preocupación e indignación” por lo ocurrido en Ceuta y Melilla.
La Casa Real señaló que el monarca siguió la situación con gran atención y pidió garantizar la seguridad de ambas ciudades y evitar que hechos similares vuelvan a repetirse. También transmitió un mensaje de respaldo a sus habitantes.
“El Estado debe velar por su seguridad y por evitar que estos hechos vuelvan a repetirse”, señaló el rey, quien también lamentó la pérdida de decenas de vidas durante la crisis.
Los primeros cruces comenzaron el jueves desde Castillejos, en territorio marroquí, y rápidamente desbordaron la capacidad de acogida de Ceuta.
La Policía confirmó que unas 800 personas estaban siendo atendidas en un centro con capacidad para 512 plazas, mientras miles permanecían en calles y otros puntos de la ciudad.
El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, pidió al Gobierno español declarar la emergencia nacional y asumir un “mando único” para gestionar la situación.
Ese mismo día, el Gobierno de Marruecos confirmó un acuerdo con España para acelerar la repatriación de quienes hubieran entrado de forma irregular en Ceuta, mientras ambos países reforzaban la coordinación fronteriza, de acuerdo con información recogida por EFE.
Las cifras de llegadas siguen siendo motivo de disputa. Las autoridades españolas calculan que más de 50,000 migrantes alcanzaron Ceuta, mientras que Marruecos rebajó la cifra a 40,000, de acuerdo con El País. El Gobierno marroquí reconoció además que al menos 11 personas murieron en sus costas durante los intentos de cruce.
Por el lado español, la magnitud humana de la tragedia es aún mayor. Autoridades locales informaron de la recuperación de 67 cadáveres en la costa de Ceuta, según datos citados por EFE.
La dimensión política de la crisis se amplió este fin de semana. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, solicitó a la Unión Europea (UE) una reunión extraordinaria de ministros del Interior y denunció en una carta a Bruselas la respuesta “egoísta” de algunos socios europeos ante la presión migratoria, según El País.
El diario español destacó que la crisis de Ceuta ha provocado una fuerte reacción de partidos de derecha y ultraderecha en Europa, que cuestionan la política migratoria de Sánchez y vinculan la situación a recientes medidas de regularización de inmigrantes en España.
La crisis escaló rápidamente. El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, viajó a Ceuta el viernes y aseguró posteriormente que la situación comenzó a estabilizarse y que en 24 horas se había revertido el escenario inicial.
Sin embargo, Vivas sostuvo que “la crisis sigue abierta” porque aún había miles de personas en las calles de la ciudad.
Mientras tanto, Marruecos defendió su actuación y aseguró que seguirá siendo un “socio fiable y responsable” en la lucha contra la migración irregular y la trata de personas, según un comunicado emitido por el país africano.
Tres días después del inicio de los cruces masivos, Ceuta sigue bajo fuerte vigilancia policial y militar. Aunque las entradas han disminuido, la ciudad continúa enfrentando una emergencia humanitaria y política que ha reabierto el debate sobre la gestión migratoria, la cooperación entre España y Marruecos y la capacidad de respuesta de la UE ante una de sus fronteras exteriores más sensibles.