Abelardo de la Espriella, electo presidente de Colombia; el regreso de la derecha al poder
- 22/06/2026 00:00
El abogado y empresario venció por menos de un punto porcentual al izquierdista Iván Cepeda. Una elección histórica que refleja la extrema polarización del país
Colombia decidió cambiar de rumbo. Tras una de las campañas más polarizadas de las últimas décadas y una segunda vuelta definida por un margen mínimo, Abelardo de la Espriella fue elegido presidente de la República y pondrá fin a cuatro años de gobierno de Gustavo Petro, el primer mandatario de izquierda que tuvo el país.
Con el 100 % de las mesas informadas, el candidato de Defensores de la Patria obtuvo 12.956.941 votos, equivalentes al 49,66 % de la votación, frente a los 12.707.117 sufragios alcanzados por Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, quien sumó el 48,70 %.
La diferencia final fue de 249.824 votos, apenas 0,96 puntos porcentuales, convirtiendo la elección en una de las más reñidas de la historia reciente colombiana.
El resultado representa mucho más que un cambio de presidente. Marca el regreso de la derecha al poder y supone un revés para el proyecto político que lideró Gustavo Petro desde 2022. También refleja un país dividido prácticamente en dos mitades, donde millones de ciudadanos respaldaron visiones opuestas sobre seguridad, economía, papel del Estado, política social y relaciones internacionales.
“Se gobernará para todos los colombianos, para quienes votaron por mí y para quienes escogieron otro candidato. No habrá vencedores ni vencidos. No habrá retaliaciones. No habrá persecuciones. Porque en democracia no existen enemigos irreconciliables. Existen compatriotas que piensan diferente, pero que tienen exactamente los mismos derechos que nosotros”, dijo De la Espriella en su primer discurso al país, tras una cúpula antibalas
Abogado, empresario y figura ampliamente conocida por su actividad en medios de comunicación, De la Espriella construyó una candidatura basada en el descontento de amplios sectores con la administración de Petro.
Durante la campaña se presentó como el candidato del orden, la autoridad y la recuperación económica. Su discurso giró en torno a la necesidad de enfrentar con mayor contundencia a las organizaciones criminales, fortalecer las Fuerzas Armadas y recuperar la confianza de inversionistas nacionales y extranjeros.
Entre sus principales propuestas figuran la reducción del tamaño del Estado, la simplificación de trámites burocráticos, incentivos para el sector privado, reformas orientadas al crecimiento económico y una política exterior más alineada con Estados Unidos.
También prometió revisar aspectos de la estrategia de “paz total” impulsada por Petro y adoptar una postura más firme frente a grupos armados ilegales.
Su mensaje encontró eco en regiones afectadas por la inseguridad y entre sectores empresariales y conservadores que cuestionaban el rumbo económico y político del actual gobierno.
La victoria de De la Espriella comenzó a tomar forma durante la primera vuelta presidencial, celebrada tres semanas atrás, cuando se convirtió en el candidato más votado y consolidó una coalición de sectores de derecha, centroderecha y votantes independientes.
Posteriormente, la mayoría de las encuestas publicadas antes de la veda electoral lo ubicaron al frente de la contienda, aunque ninguna anticipó con precisión el estrecho margen con el que finalmente se impondría sobre Cepeda.
La participación electoral también confirmó el alto nivel de movilización ciudadana. Más de 26 millones de colombianos acudieron a las urnas en una elección observada con atención dentro y fuera del país.
La victoria fue celebrada por varias figuras relevantes del escenario político colombiano.
El expresidente Iván Duque felicitó a De la Espriella y a su compañero de fórmula, José Manuel Restrepo, y destacó el trabajo de la Registraduría Nacional del Estado Civil por garantizar unas elecciones “libres y transparentes”.
Por su parte, el también expresidente Andrés Pastrana aseguró que con el triunfo del nuevo mandatario “Colombia retoma el camino de la institucionalidad y se fortalece la democracia”.
El exalcalde de Bogotá Enrique Peñalosa afirmó que el resultado representa una derrota para el petrismo y destacó la magnitud de la votación obtenida por el presidente electo.
La senadora Paloma Valencia también expresó su respaldo al nuevo gobierno y manifestó su esperanza de que Colombia avance hacia un modelo basado en la libertad económica, la reducción del tamaño del Estado y la generación de bienestar social.
En el ámbito internacional, el presidente estadounidense, Donald Trump, también expresó sus felicitaciones al ultraderecha a través de una llamada telefónica. La misma fue confirmada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien comunicó que la administración del republicano estaba dispuesta a colaborar con el gobierno colombiano.
“La Administración Trump espera colaborar estrechamente con su próxima administración para impulsar la cooperación en materia de seguridad regional, poner fin a la inmigración ilegal a Estados Unidos y fortalecer nuestros lazos económicos. El futuro de Colombia está por venir”, escribió Rubio en sus redes sociales.
José Raúl Mulino, presidente de Panamá, también expresó sus felicitaciones a través de su cuenta de X: “Felicito a Abelardo De La Espriella por su victoria en Colombia. Le deseo el mayor de los éxitos en la responsabilidad que asume al frente de su país. Panamá reitera su posición de seguir fortaleciendo los lazos de amistad, cooperación y desarrollo entre nuestras naciones. Mis mejores deseos para el pueblo colombiano”, escribió.
Aunque quedó en segundo lugar, Iván Cepeda evitó centrar su mensaje en la derrota.
En sus primeras declaraciones tras conocerse el preconteo, agradeció el respaldo de más de 12,7 millones de colombianos y aseguró que la votación demuestra la vigencia del proyecto político que representó durante la campaña.
“Nuestro más sincero, profundo, afectuoso reconocimiento y gratitud a 12.700.000 colombianos y colombianas”, expresó.
El candidato de izquierda sostuvo que el resultado demuestra que el cambio social y democrático sigue teniendo una sólida base de apoyo en el país.
“Hemos llegado a la última instancia de esta campaña electoral con la más estrecha diferencia en votos que registre cualquier elección de segunda vuelta en la historia electoral colombiana”, añadió.
Sus declaraciones reflejan la realidad que deja la elección: un país profundamente dividido y una oposición que conserva una fuerza política considerable.
El triunfo electoral otorga a De la Espriella la Presidencia, pero también le entrega una agenda compleja.
El nuevo mandatario deberá enfrentar problemas de seguridad en varias regiones, desaceleración económica, presiones fiscales, desafíos migratorios y las tensiones derivadas de la implementación de los acuerdos de paz.
Además, tendrá que gestionar la relación con un Congreso fragmentado y con una sociedad donde casi la mitad de los votantes respaldó una alternativa distinta.
La estrecha diferencia electoral convierte la construcción de consensos en una necesidad política más que en una opción.
A partir de ahora, el desafío del presidente electo será demostrar que puede gobernar no solo para quienes votaron por él, sino también para una Colombia que sale de estas elecciones profundamente polarizada y con expectativas elevadas sobre el rumbo que tomará el país durante los próximos cuatro años.