Campaña de Trump invierte cerca de $1 millón en anuncios centrados en su figura para las elecciones intermedias
- 02/09/2026 13:36
La estrategia busca movilizar a sus seguidores pese a que su aprobación permanece históricamente baja y podría perjudicar al Partido Republicano
La maquinaria política del presidente Donald Trump comenzó a desplegar su estrategia publicitaria para las elecciones intermedias de Estados Unidos de 2026. Sin embargo, los primeros anuncios no promocionan directamente a los candidatos republicanos que competirán por el control del Congreso: colocan al mandatario en el centro de la campaña.
Las piezas fueron difundidas por Securing American Greatness, la organización sin fines de lucro vinculada al super PAC MAGA Inc., que respalda al presidente estadounidense y dispone de cientos de millones de dólares para impulsar su agenda política.
Los anuncios comenzaron a transmitirse en importantes mercados mediáticos, entre ellos Nueva York, Washington, Chicago y Filadelfia. La inversión inicial ronda el millón de dólares, según datos de la firma de seguimiento publicitario AdImpact citados por CNN.
Aunque se trata de una cifra pequeña frente a los recursos disponibles dentro del movimiento político de Trump, el contenido de las primeras piezas ofrece una señal clara sobre la estrategia republicana: presentar las elecciones del próximo 3 de noviembre como una consulta sobre el propio mandatario.
La primera pieza, titulada Toughest Guy —“El tipo más duro”—, tiene características similares a las de una campaña presidencial.
En el video, el presidente de la Ultimate Fighting Championship (UFC), Dana White, elogia la fortaleza de Trump. Posteriormente, el mandatario aparece destacando sus promesas sobre la prosperidad y el liderazgo de Estados Unidos.
“Seremos prósperos. Estaremos orgullosos. Seremos fuertes y ganaremos como nunca antes”, afirma Trump.
El anuncio no menciona al Congreso ni al Partido Republicano, pese a que en las elecciones intermedias estarán en disputa la totalidad de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 puestos del Senado.
La segunda pieza, denominada Tax Cut Prices —“Precios y recortes de impuestos”—, incorpora algunos asuntos relacionados con la gestión republicana en Washington, como los impuestos, el costo de los alimentos, los medicamentos recetados y el consumo energético de los centros de datos.
Trump asegura en el anuncio que su administración eliminó los impuestos sobre las propinas, las horas extra y la Seguridad Social, además de atribuirse una reducción del 60% en el precio de los huevos.
La grabación concluye con un llamado centrado nuevamente en su liderazgo: “Él lucha por ti cada día. Ayúdale a terminar el trabajo”.
CNN advirtió que varias de las afirmaciones incluidas en la pieza son falsas o engañosas, especialmente aquellas relacionadas con los impuestos de la Seguridad Social, los precios de los medicamentos recetados y la exigencia de que las grandes empresas tecnológicas produzcan su propia energía.
El medio también señaló que algunas de las medidas promocionadas fueron adoptadas mediante acciones ejecutivas y no requirieron la intervención de los legisladores republicanos.
La apuesta por convertir a Trump en el eje de las elecciones intermedias responde a una dificultad que el Partido Republicano ha enfrentado durante los últimos años: una parte de sus seguidores es menos propensa a acudir a las urnas cuando el mandatario no aparece en la boleta.
Presentar las elecciones como una oportunidad para respaldar directamente al presidente podría aumentar la participación de su base y fortalecer a los aspirantes republicanos en estados y distritos competitivos.
El propio Trump declaró recientemente a Fox News que participará en la campaña como si se tratara de una elección propia y espera que sus seguidores actúen como si su nombre apareciera en las papeletas.
La estructura política del mandatario también prepara una inusual convención republicana para las elecciones intermedias, programada para el 9 y 10 de septiembre en Dallas, Texas. Este tipo de encuentros nacionales suele celebrarse durante los años de elecciones presidenciales, no en comicios legislativos.
Convertir las elecciones en un referéndum sobre Trump también representa un riesgo para el Partido Republicano.
El índice de aprobación del presidente se mantiene en niveles históricamente bajos, generalmente entre el 30% y el 39%. Esta situación podría llevar a algunos candidatos republicanos a tomar distancia de la Casa Blanca, principalmente en territorios donde necesitan atraer a votantes independientes o moderados.
Una campaña excesivamente personalizada podría, además, facilitar la estrategia de los demócratas, quienes buscan vincular a todos los aspirantes republicanos con las políticas más impopulares del Gobierno.
A pesar de ese escenario, los primeros anuncios muestran que Trump pretende asumir un papel dominante durante los meses previos a las elecciones. El mandatario buscará trasladar su capacidad de movilización a candidatos que sí estarán en las papeletas y proteger las mayorías republicanas en el Congreso durante los dos últimos años de su segundo mandato.
La campaña busca movilizar a los seguidores de Trump, aunque su baja aprobación podría perjudicar a los candidatos republicanos en noviembre.