De la Espriella promete recuperar el orden y declara agotado el diálogo con grupos armados en Colombia
- 07/08/2026 18:45
El mandatario anunció una ofensiva contra el narcoterrorismo, descartó impulsar una constituyente y prometió gobernar para todos tras una elección marcada por la polarización
Abelardo de la Espriella pronunció este viernes 7 de agosto su primer discurso como presidente de Colombia con una promesa central: recuperar el orden, la autoridad y la seguridad del país, al tiempo que anticipó un giro frente a varias de las políticas impulsadas durante los cuatro años de gobierno de Gustavo Petro.
“Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad”, afirmó De la Espriella durante su intervención, después de asumir oficialmente la Presidencia para el período 2026-2030.
La ceremonia, celebrada en Cali y no en Bogotá, rompió con más de un siglo de tradición en las posesiones presidenciales colombianas. La decisión había generado controversia durante las semanas previas, luego de que el entonces mandatario electo planteara inicialmente realizar el acto en una guarnición militar. Finalmente, la investidura se desarrolló en un espacio civil y ante el Congreso.
Seguridad y combate contra los grupos armados
Uno de los ejes centrales del primer mensaje presidencial fue la seguridad, una de las principales banderas que De la Espriella defendió durante la campaña electoral.
El nuevo mandatario prometió “derrotar sin tregua al narcoterrorismo” y marcó distancia con la política de negociación con organizaciones armadas desarrollada durante la administración Petro.
“La opción del diálogo está completamente agotada”, sostuvo el presidente, quien adelantó además que su Gobierno revelará una lista de organizaciones que serán consideradas narcoterroristas.
La postura supone un cambio frente al modelo de negociación promovido por Petro bajo su política de “paz total”, que buscó establecer acercamientos simultáneos con diferentes organizaciones armadas y estructuras criminales.
De la Espriella también abordó la lucha contra los cultivos ilícitos y utilizó una de las frases más llamativas de su discurso para sintetizar su estrategia: “la coca dará paso al coco”.
La seguridad había ocupado un espacio predominante en sus propuestas antes de llegar a la Casa de Nariño. Durante la transición de Gobierno, incluso adelantó que entre sus primeras decisiones estaría la adopción de medidas para recuperar territorios afectados por la presencia de organizaciones armadas.
Críticas a la JEP
El mandatario también dirigió cuestionamientos hacia la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), creada como parte del acuerdo firmado en 2016 entre el Estado colombiano y la antigua guerrilla de las FARC.
De la Espriella planteó revisar “con absoluto rigor” la naturaleza y los efectos de este sistema de justicia transicional y sostuvo que la justicia no puede convertirse en un mecanismo de indulgencia frente al terrorismo.
El pronunciamiento anticipa uno de los posibles focos de tensión política e institucional durante los primeros meses de su administración, considerando que la JEP constituye uno de los pilares del sistema creado para implementar los acuerdos de paz.
Descarta una Asamblea Constituyente
En otro de los puntos de su intervención, el presidente descartó promover una Asamblea Nacional Constituyente durante los próximos cuatro años.
De la Espriella aseguró que el período constitucional que comienza este viernes es suficiente para desarrollar su programa y reivindicó la Constitución de 1991 como el marco dentro del cual pretende gobernar.
El mandatario también prometió una administración con mayor presencia fuera de Bogotá y aseguró que recorrerá las diferentes regiones del país.
Su intención, explicó, es avanzar hacia una gestión menos centralizada y acercar las instituciones nacionales a los territorios.
Corrupción y críticas al Gobierno Petro
La administración saliente tampoco quedó fuera del discurso.
De la Espriella lanzó fuertes críticas contra el manejo de los recursos públicos durante el mandato de Gustavo Petro y sostuvo que desde las altas esferas gubernamentales fueron tratados como un “botín propio”.
La lucha contra la corrupción, aseguró, formará parte de las prioridades de la nueva administración.
Su llegada a la Presidencia pone fin a cuatro años del primer Gobierno de izquierda en la historia reciente de Colombia y abre un nuevo ciclo político, con una oposición que ya ha anunciado que ejercerá una vigilancia activa sobre las decisiones del Ejecutivo.
“Presidente de todos los colombianos”
Pese al tono duro empleado al referirse a la seguridad, los grupos armados y la administración anterior, De la Espriella también dedicó parte de su intervención a enviar un mensaje de unidad después de una campaña marcada por una fuerte polarización política.
El mandatario aseguró que gobernará no solamente para quienes respaldaron su candidatura, sino también para los colombianos que votaron por otras alternativas.
“Seré el presidente de todos los colombianos”, afirmó.
De la Espriella inició además su discurso con referencias religiosas y sostuvo que su llegada al poder representa el cierre de lo que denominó un “largo capítulo de resignación nacional”.
También reivindicó las políticas de seguridad desarrolladas durante el Gobierno del expresidente Álvaro Uribe y rindió homenaje al fallecido senador Miguel Uribe Turbay.
Con su primera intervención desde la Presidencia, De la Espriella dejó así delineados algunos de los pilares que pretende convertir en sello de su administración: fortalecimiento de la autoridad, combate frontal contra las organizaciones armadas y el narcotráfico, revisión de algunas políticas vinculadas al proceso de paz y una mayor presencia del Gobierno en las regiones.