Exjefe de la CIA asegura que Cuba será el próximo objetivo estratégico de Estados Unidos tras la crisis con Irán
- 05/08/2026 09:13
El exoficial Enrique Ric Prado sostiene que Washington evalúa escenarios sobre la isla mientras crecen las expectativas de un cambio político regional
El veterano exoficial de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) Enrique “Ric” Prado considera que, una vez disminuya la tensión entre Estados Unidos e Irán, la atención de la Casa Blanca volverá a centrarse en Cuba. A su juicio, la combinación del presidente Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, ha reactivado una estrategia hacia la isla que permanecía estancada desde hace décadas.
En una entrevista concedida a El País, Prado, de 75 años y retirado desde 2004 tras más de dos décadas en la CIA, afirmó que Washington dispone de múltiples alternativas para actuar sobre el escenario cubano y aseguró que la agencia mantiene capacidad de obtener información dentro del país.
Nacido en 1950 en Manicaragua, Cuba, Prado abandonó la isla siendo un niño mediante la Operación Pedro Pan, programa impulsado entre la Iglesia católica y el Gobierno estadounidense que permitió la salida de más de 14.000 menores cubanos entre 1960 y 1962.
Tras llegar a Estados Unidos sin dominar el inglés, pasó por un orfanato en Colorado antes de establecerse en Florida. Más adelante ingresó a la Fuerza Aérea y, luego de un primer rechazo, logró incorporarse a la CIA en 1980, cuando la administración de Ronald Reagan buscaba personal con experiencia paramilitar para respaldar a la guerrilla antisandinista en Nicaragua.
Según relató a El País, fue el primer oficial hispano con credenciales paramilitares dentro de la agencia, desempeñándose posteriormente en operaciones en Nicaragua, El Salvador, Filipinas y Corea del Norte, principalmente en misiones de contrainsurgencia y contraterrorismo.
Uno de los momentos más relevantes de su carrera llegó en 1996, cuando integró la primera unidad creada por la CIA para seguir los movimientos de Osama bin Laden, varios años antes de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Prado sostuvo que, para finales de la década de 1990, la inteligencia estadounidense ya contaba con abundante información sobre las actividades del líder de Al Qaeda y había diseñado planes para neutralizarlo. Sin embargo, aseguró que la falta de voluntad política impidió actuar a tiempo, una decisión que, en su opinión, cambió el rumbo de la historia.
Durante los atentados del 11 de septiembre ocupó un puesto de liderazgo operativo dentro del Centro de Contraterrorismo de la CIA, unidad que posteriormente impulsó los programas de detención e interrogatorio ampliamente cuestionados por organismos internacionales y por un informe del Senado estadounidense divulgado en 2014.
Ese documento concluyó que decenas de detenidos fueron sometidos a técnicas de interrogatorio consideradas tortura, mientras varios permanecieron encarcelados por error.
La trayectoria del exagente también ha estado rodeada de controversias.
El País recuerda que el periodista Evan Wright publicó en 2012 una investigación en la que señalaba que Prado habría mantenido vínculos con figuras del crimen organizado cubano en Miami durante las décadas de 1970 y 1980. Según esa obra, investigadores policiales llegaron a relacionarlo con varios homicidios, aunque nunca fue acusado formalmente ni procesado por esos hechos.
De acuerdo con la investigación, el FBI y la policía de Miami elaboraron un expediente en su contra que finalmente no prosperó después de que ingresara a la CIA.
A pesar de llevar más de veinte años retirado, Prado mantiene una visión activa sobre el futuro de la isla.
Durante la entrevista aseguró que Estados Unidos cuenta con presencia e inteligencia dentro de Cuba y afirmó que la administración Trump tendría sobre la mesa diferentes opciones de actuación, comparándolas con un “menú” de alternativas.
También interpretó la reciente visita del director de la CIA, John Ratcliffe, a La Habana como un movimiento estratégico más que diplomático y sostuvo que Washington analiza cuidadosamente el panorama político cubano.
Prado comparó la situación actual de Cuba con los últimos años de la Unión Soviética, cuando, según explicó, la inteligencia estadounidense intensificó el reclutamiento de funcionarios soviéticos destinados en el extranjero ante el inminente colapso del bloque comunista.
Además, consideró que las protestas registradas en la isla deberían recibir un mayor respaldo por parte de Estados Unidos e insistió en que Cuba podría convertirse en la siguiente prioridad geopolítica de Washington una vez concluya la crisis en Oriente Medio.
Aunque reconoce sentir nostalgia por su antigua labor, el exjefe de operaciones aseguró que su etapa dentro de la CIA quedó atrás. No obstante, admitió que aún respondería al llamado de su país si fuera necesario.