Irán y Estados Unidos agotan sin acuerdos el plazo de paz y Ormuz continúa bloqueado
- 17/08/2026 09:49
El memorando firmado en junio expira este lunes entre acusaciones mutuas, nuevas sanciones, choques militares y una creciente amenaza para el comercio energético mundial
Irán y Estados Unidos llegan este lunes al vencimiento del plazo de 60 días establecido para alcanzar un acuerdo definitivo, sin avances diplomáticos, con las hostilidades todavía activas y el estratégico estrecho de Ormuz cerrado, según información compartida por KW Continente.
El memorando de entendimiento, firmado el pasado 17 de junio, buscaba sentar las bases para terminar la guerra, restablecer la navegación por una de las rutas marítimas más importantes del planeta y comenzar una negociación sobre el programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones.
Ninguno de esos objetivos se ha cumplido. Las conversaciones permanecen paralizadas, las dos partes se acusan mutuamente de incumplir sus compromisos y los enfrentamientos militares registrados después de la firma terminaron por debilitar el pacto.
Aunque el plazo vence formalmente este lunes 17 de agosto, su expiración tiene un carácter principalmente simbólico, debido a que Washington y Teherán habían considerado inválido el memorando desde semanas atrás.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, restó importancia al cierre del periodo establecido para las negociaciones.
“El plazo de 60 días para las conversaciones es irrelevante”, declaró durante una rueda de prensa, de acuerdo con información difundida por la agencia oficial iraní IRNA.
Teherán sostiene que Estados Unidos incurrió en “violaciones flagrantes y generalizadas” del entendimiento. El Gobierno iraní reclama el levantamiento del bloqueo impuesto a sus puertos y embarcaciones, la autorización para comercializar nuevamente su petróleo en los mercados internacionales y el cumplimiento de los compromisos económicos incluidos en el documento.
Washington, por su parte, acusa a la República Islámica de incumplir las condiciones relacionadas con la libre navegación por el estrecho de Ormuz y de atacar embarcaciones que intentaron atravesar el paso marítimo sin autorización iraní.
Uno de los principales objetivos del memorando era garantizar la reapertura de Ormuz, por donde circulaba cerca del 20% del petróleo comercializado mundialmente antes del conflicto.
Irán se comprometía a retirar las minas y permitir durante 60 días el tránsito de buques sin aplicar cobros. Sin embargo, Teherán argumentó que el acuerdo le otorgaba capacidad para controlar la navegación y exigir a las embarcaciones una coordinación previa con la Guardia Revolucionaria.
Las diferencias sobre la administración de esta ruta desencadenaron nuevas tensiones. Estados Unidos respondió con ataques contra territorio iraní y posteriormente restableció el bloqueo sobre puertos y barcos de ese país.
La Administración del presidente Donald Trump también revocó las autorizaciones que permitían la venta de crudo iraní, aumentando la presión económica sobre Teherán.
Irán respondió con nuevas acciones militares en el golfo Pérsico y mantuvo las restricciones en Ormuz, lo que continúa afectando el transporte internacional de hidrocarburos y ejerciendo presión sobre los precios del petróleo.
El documento contenía 14 puntos destinados a poner fin a las hostilidades, restablecer la navegación comercial, suspender el bloqueo estadounidense y abrir una negociación definitiva sobre el programa nuclear de Irán.
También contemplaba un eventual levantamiento de sanciones, la liberación de activos iraníes congelados y la posibilidad de que Teherán retomara sus exportaciones petroleras.
No obstante, el deterioro de la relación entre ambos países impidió avanzar hacia un acuerdo permanente. La expiración del plazo deja nuevamente el conflicto en un escenario de incertidumbre, marcado por amenazas de escalada militar, presión económica y riesgos para el suministro energético global.
Irán ha advertido que podría adoptar una estrategia más ofensiva si Washington no cumple con las obligaciones que, según Teherán, asumió dentro del memorando. Estados Unidos, mientras tanto, ha amenazado con imponer consecuencias económicas todavía más severas en caso de una nueva escalada.
Pese a los esfuerzos de mediadores internacionales, hasta el momento no existe una extensión confirmada ni una nueva hoja de ruta para retomar las conversaciones.