Los rescates que devuelven la esperanza tras los devastadores terremotos en Venezuela

La escala de la destrucción todavía es visible a cinco días de los terremotos. AFP
  • 27/06/2026 20:07

Cinco días después de los terremotos en Venezuela, continúan los rescates de sobrevivientes entre los escombros mientras aumenta la ayuda internacional. Panamá envió rescatistas y las primeras 17 toneladas de ayuda humanitaria para apoyar a las comunidades afectadas

A cinco días de los terremotos de 7.2 y 7.5 grados de Venezuela, las historias que surgen de los distintos puntos de la nación sudamericana son cada vez más conmovedoras. Si bien se confirma la magnitud cada vez más cruenta de la tragedia - con el balance oficial que dejó 1,430 muertos y 3,238 heridos así como 3,142 familias que lo perdieron todo y más de 50,000 personas que aún siguen desaparecidas – también se suceden los milagros de la vida ejemplificados en los rescates que se están produciendo de personas que lograron sobrevivir al impacto del desastre, que causó que numerosos edificios se vinieran abajo por el impacto de los sismos.

Una de esas historias la protagoniza un bebé de 18 días que sobrevivió 32 horas bajo los escombros de un edificio colapsado en el estado de La Guaira, una de las zonas más afectadas por el desastre. Las imágenes del rescate – que se difundieron a través de las redes sociales – mostraban a los equipos de emergencia trabajando durante la noche del pasado viernes hasta lograr sacar al recién nacido del amasijo de hierros en el que se encontraba. El rescate de este bebé sano y salvo fue recibido con emotividad y aplausos por parte de los presentes. Mientras lo envolvían con una manta con la máxima delicadeza posible, recibía los primeros auxilios. El bebé salió ileso a pesar de haber permanecido un día bajo los escombros. Una hora después, los rescatistas lograron sacar con vida a su madre.

El milagro se repitió más tarde con un niño de 11 años que fue rescatado de otra estructura colapsada en La Guaira. De acuerdo con el diario colombiano El Tiempo, el menor identificado como Moisés, fue rescatado por el equipo especializado USAR COL-1 de Colombia, que junto a otros países como El Salvador y México despliegan rescatistas para ayudar a Venezuela en un contexto difícil.

El Tiempo de Bogotá informó que los rescatistas tardaron seis horas en una compleja operación de alta precisión para llegar hasta el niño, quien permanecía atrapado a seis metros de profundidad bajo los escombros. Tras remover cuidadosamente los restos de concreto y otros materiales, los rescatistas lograron extraer con vida a Moisés, quien posteriormente recibió atención médica tras ser puesto a salvo.

Moisés se sumó así a otro caso como el de Camila Sofía Medina, una adolescente de 15 años que fue localizada con vida en el noveno piso de una estructura derrumbada en el edificio Bahía Mar, en la urbanización Caribe de La Guaira. La joven permanecía atrapada junto a su perrita Chanel, mientras su madre estaba desesperada por cualquier noticia en torno al bienestar de su hija. En este rescate participó la brigada de rescate enviada por El Salvador. El presidente del país Nayib Bukele expresó a través de su cuenta de X su entusiasmo: ‘Ya contamos con la maquinaria y el personal con la experiencia necesaria para abrir el paso. Primero Dios, pronto lograremos rescatarla. Y así ha sido. A pesar de que se necesitó maquinaria pesada y herramientas especializadas para abrir un acceso seguro hasta el lugar donde se encontraba la menor.

El contingente salvadoreño de rescate también logró sacar de los escombros a Nayarit Colmenares de 39 años, en una operación que se extendió por varias horas debido a su complejidad. Los socorristas lograron establecer un contacto visual con Colmenares y le tuvieron que suministrar líquidos por vía intravenosa debido a su delicado estado de salud.

Otro de los países que mandaron equipos especializados de rescate ha sido España, quien envió a 63 efectivos especializados en buscar supervivientes en desastres naturales como los terremotos. El diario español La Vanguardia dio cuenta de un rescate realizado por un Equipo de Respuesta Inmediata de la Comunidad de Madrid, quienes rescataron a un adulto mayor y a sus dos nietos en La Guaira. Por su lado, Alberto Vásquez, de la Unidad Militar de Emergencias de España, explicó al citado medio que sus equipos también se encuentran trabajando desde tempranas horas de la mañana para intentar localizar a personas con vida de los episodios colapsados.

Por su parte, los bomberos de Quito (Ecuador) informaron ayer que su equipo USAR ECU-01 – en coordinación con el equipo de El Salvador – localizaron a una mujer identificada como Marlene en el sector de Playa Grande, en el estado Aragua. Unas noticias que todavía siguen dando esperanzas a los familiares de los desaparecidos, creyendo que su ser querido aún puede estar con vida.

Según informó el vicecanciller venezolano para América del Norte Oliver Blanco a través de su cuenta de X más de 1,600 rescatistas internacionales de 12 países los que han llegado a las últimas horas. “En las próximas 24 horas se espera la llegada de 25 vuelos adicionales”, agregó Blanco en su publicación.

Un bebé de tan solo 18 meses fue rescatado entre los escombros la noche del pasado viernes.
La ayuda humanitaria desde Panamá

Panamá también desplegó personal especializado en búsqueda y rescate para colaborar con las operaciones de emergencia en territorio venezolano. El Sistema Nacional de Protección Civil informó ayer que un total de 50 rescatistas y dos unidades caninas partieron hacia Venezuela para sumarse al primer equipo, el cual ya se incorporó a las operaciones de búsqueda de personas que permanecen desaparecidas entre los escombros. Este primer equipo arribó a las 11:00 pm del viernes 26 de junio en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, donde fue recibido por la cónsul general de Panamá en Caracas, Susana Thornhill.

La totalidad de la misión está compuesta por 61 rescatistas panameños cuyo objetivo es fortalecer las labores de búsqueda, rescate y asistencia humanitaria en apoyo a las comunidades afectadas por los sismos del pasado miércoles.

Mientras tanto, ayer continuaron las labores de clasificación y organización de los insumos que serán enviados a Venezuela como parte del puente humanitario impulsado por el Gobierno panameño. El proceso se desarrolló luego de que este viernes 26 de junio las autoridades anunciaran el cierre del centro de acopio habilitado en el Parque Omar, al cumplirse las expectativas de recolección gracias a la amplia respuesta de la ciudadanía, empresas privadas, organizaciones civiles e instituciones públicas que decidieron acogerse a la iniciativa impulsada por el Despacho de la Primera Dama en la que miles de panameños dejaron ver su cara más solidaria aportando alimentos no perecederos, medicamentos, productos de higiene, agua potable, ropa, frazadas y otros artículos de primera necesidad para apoyar a las familias afectadas por la tragedia.

El presidente de la República José Raúl Mulino destacó el gesto solidario de los panameños afirmando que se tienen que sentir ‘orgullosos’ al tiempo que le dio su reconocimiento y apoyo a los rescatistas que viajan rumbo a Venezuela.

Tras la jornada de donación, fueron enviadas ayer las primeras 17 toneladas de ayuda humanitaria hacia Venezuela. Estos contenedores serán trasladados por vía marítima, mientras que otras donaciones serán empacadas y enviadas por vía aérea. El Instituto de Mercadeo Agropecuario movilizó furgones de carga hacia el puerto para el traslado de las donaciones con destino a Venezuela. Además, se buscan bodegas adicionales debido al alto volumen de aportes recibidos, razón por la cual el Centro de Acopio del Parque Omar suspendió temporalmente la recepción de donaciones hasta organizar y despachar lo recolectado.

No obstante, la cadena logística continúa operando en el Hub Humanitario, donde se siguen recibiendo las donaciones provenientes de los distintos centros de acopio. Allí, los insumos son organizados en ‘pallets’ para ser enviados en los vuelos programados, lo que permitirá habilitar nuevos espacios para continuar recibiendo aportes.

En estas labores participan diversas entidades del Estado. Entre ellas figuran cadetes de la Policía Nacional y motorizados de la Dirección Nacional de Operaciones del Tránsito, quienes han escoltado los camiones que transportan la ayuda humanitaria hacia el Aeropuerto Panamá Pacífico.

Por su parte, el Ministerio de Seguridad Pública también organizó jornadas de recolección de artículos de primera necesidad, entre ellos papel higiénico, alimentos no perecederos, agua embotellada, productos de higiene personal, ropa y otros insumos esenciales.

Del personal enviado en apoyo a la misión, el Servicio Nacional Aeronaval (Senan) asignó nueve unidades del Departamento de Búsqueda y Rescate, especializadas en operaciones de rescate en estructuras colapsadas, además de un paramédico de rescate.

Asimismo, se informó que la aeronave AN-255 C212 Aviocar y su tripulación permanecen en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía para respaldar la misión humanitaria. La aeronave dispone de 25 horas de vuelo puestas a disposición del Estado venezolano para el transporte de ayuda humanitaria, insumos de primera necesidad, rescatistas y otras capacidades operativas requeridas mientras continúe la emergencia, de acuerdo con una nota de prensa.

Los paquetes de ayuda humanitaria, listos para ser despachados a Venezuela.
Las quejas en medio de la emergencia

Además de los rescates que fueron noticia en las últimas horas, también fueron protagonistas los reclamos de los voluntarios que formaron una fila frente al Poliedro de Caracas, una gigantesca sala de conciertos donde el gobierno venezolano tramitó ayer los salvoconductos para los voluntarios que buscan ingresar a La Guaira, la zona más golpeada por el doble sismo de esta semana. De acuerdo a la agencia noticiosa AFP, el caos mezclaba la impotencia, la rabia y la desinformación. “Hay que sacar un permiso para salvar vidas, imáginate”, reclamó en declaraciones a dicha agencia Carlos Itriago, de 27 años de edad, en referencia a la medida anunciada el pasado jueves por el ministro del Interior, Diosdado Cabello.

El malestar por la demora de la ayuda humanitaria también se hizo palpable en diversos gestos como el abucheo que recibió la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, mientras se trasladaba al edificio Petunia de Caracas o en la rotura del cordón policial que protagonizaron los ciudadanos de Tucacas (estado Falcón), quienes con palas y linternas querían sacar de los escombros a sus vecinos.

17 toneladas de ayuda humanitaria fueron entregadas ayer.
El testimonio de un voluntario

La Estrella de Panamá pudo conversar con el periodista y locutor de la emisora La Mega de Valencia, Edgardo Reyes, quien se sumó hace cinco días como voluntario logístico en uno de los centros de acopio de ayuda humanitaria en el estado Carabobo. Según indicó, un trayecto que normalmente toma unos 20 minutos puede extenderse hasta cuatro o cinco horas por la congestión, lo que ha obligado a establecer mecanismos de organización para facilitar la distribución de la ayuda humanitaria, e indicó que el acceso hacia La Guaira no está restringido, sino que las autoridades intentan ordenar el ingreso debido a la enorme cantidad de personas que se movilizan hacia la zona afectada.

Reyes explicó que actualmente reciben principalmente agua, medicamentos y otros insumos humanitarios. En los primeros días también enviaron ayuda hacia Morón (estado Carabobo) y Tucacas, pero esos destinos dejaron de ser prioritarios debido al exceso de ciertos insumos. Ahora la mayor parte de la carga se dirige hacia Caracas, desde donde posteriormente se redistribuye hacia Catia La Mar y otros sectores de La Guaira, ya que el acceso directo permanece congestionado. En los últimos tres días, detalló, han despachado alrededor de 25 camiones de carga pesada, sin contar camionetas y vehículos particulares que también trasladan donaciones.

Consultado sobre la respuesta institucional, reconoció que existen deficiencias de infraestructura que pudieron influir en la magnitud de la tragedia. Sin embargo, evitó profundizar en ese debate y reiteró que convertir la emergencia en una discusión política solo desvía la atención de lo que, a su juicio, es lo verdaderamente importante: las labores de rescate y la ayuda a las víctimas. “Es imposible no sentir miedo. Pero al mismo tiempo nace la valentía para salir y hacer todo lo que esté a nuestro alcance para ayudar”, reflexionó.