Terremoto en Colombia deja al menos 111 muertos y sacude a Panamá y Ecuador
- 11/08/2026 00:00
El potente movimiento provocó derrumbes, heridos y graves daños en varias ciudades. Las autoridades mantienen las operaciones de rescate mientras persiste el riesgo de réplicas. En Panamá, fueron evacuados varios edificios
Un terremoto de magnitud 7,4 golpeó este lunes 10 de agosto a Colombia, dejando al menos 111 personas muertas, decenas de heridos y una estela de destrucción en diferentes ciudades, mientras su fuerza se extendió más allá de las fronteras y fue percibida ampliamente en Panamá y Ecuador.
La magnitud de la tragedia llevó al Gobierno colombiano a declarar la situación de desastre nacional, mientras los equipos de emergencia mantienen las operaciones de búsqueda y rescate entre estructuras colapsadas ante la posibilidad de encontrar nuevas víctimas.
El movimiento se produjo a las 7:34 a.m., hora local, y tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, según los datos actualizados del Servicio Geológico Colombiano. El organismo estableció posteriormente una magnitud de 7,4 y una profundidad de 96 kilómetros.
La sacudida fue percibida en numerosas ciudades colombianas, entre ellas Cali, Pereira, Manizales, Quibdó, Medellín y Bogotá. También alcanzó territorio panameño y ecuatoriano.
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, asumió la coordinación de la respuesta y convocó un Puesto de Mando Unificado para concentrar los esfuerzos de las instituciones encargadas de atender la emergencia.
En su último balance, el mandatario confirmó 111 personas fallecidas.
Los primeros reportes oficiales también contabilizan 61 edificios colapsados, 18 centros de salud averiados, 52 instituciones educativas afectadas, 18 vías con daños y seis aeropuertos con problemas en su infraestructura, según información divulgada tras la evaluación inicial de la emergencia.
Uno de los territorios más golpeados es Risaralda, cuya capital, Pereira, registra graves afectaciones. Las autoridades locales declararon calamidad pública e impusieron un toque de queda desde las 6:00 p.m. de este lunes hasta las 5:00 a.m. del martes para facilitar las labores de los organismos de socorro.
Las clases también fueron suspendidas en Pereira mientras continúan las evaluaciones de infraestructura.
En la ciudad, varias edificaciones resultaron afectadas y la Clínica Noé tuvo que ser evacuada debido al riesgo que presentaba su estructura. El Aeropuerto Internacional Matecaña también registró daños, aunque su pista no habría resultado comprometida.
La destrucción se extiende a otros puntos del oeste colombiano.
En Cali, las autoridades reportaron el colapso de decenas de estructuras, algunas de ellas con personas atrapadas entre los escombros. Los equipos de búsqueda y rescate trabajan contrarreloj para localizar sobrevivientes.
En Manizales, una de las imágenes más impactantes de la jornada fue la destrucción parcial de la emblemática Catedral Basílica de Nuestra Señora del Rosario. Una de sus torres sufrió graves daños durante el terremoto.
La infraestructura aérea también ha sufrido las consecuencias. La Aeronáutica Civil informó de afectaciones en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago, Buenaventura y Cali, donde las operaciones fueron suspendidas mientras se realizan inspecciones de seguridad.
En Bogotá, cientos de personas abandonaron edificios y salieron a las calles tras sentir el movimiento. Sin embargo, las autoridades capitalinas indicaron inicialmente que no se registraban daños estructurales graves.
El Servicio Geológico Colombiano informó además que durante las primeras horas posteriores al terremoto se habían registrado al menos 21 réplicas y advirtió que estos movimientos pueden continuar.
La fuerza del terremoto atravesó la frontera colombiana y se sintió con claridad en Panamá, donde numerosas personas evacuaron edificios, oficinas, centros comerciales, hospitales y centros educativos como medida preventiva.
El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá registró inicialmente el evento con una magnitud de 7,2 y lo ubicó aproximadamente 350 kilómetros al sureste de Jaqué, Darién, con una profundidad preliminar de 76 kilómetros. Posteriormente, el Servicio Geológico Colombiano estableció la magnitud en 7,4.
El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) informó que el movimiento fue percibido en Panamá, Panamá Oeste, Chiriquí, Veraguas, Coclé, Herrera, Los Santos, Colón, Darién y Bocas del Toro.
Entre los lugares donde hubo reportes figuran La Chorrera, Arraiján, Costa del Este, Paitilla, David, Santiago, Penonomé, Chitré, Las Tablas, Colón, Jaqué, La Palma y Changuinola.
En la ciudad de Panamá, numerosas personas abandonaron edificios tras sentir el prolongado movimiento. También se realizaron evacuaciones preventivas en instalaciones hospitalarias y educativas.
Sinaproc informó que, hasta su balance de las 9:31 a.m., no se habían registrado personas afectadas. Las instalaciones sanitarias y los centros educativos tampoco presentaban novedades de consideración, aunque algunas escuelas activaron sus protocolos de evacuación.
Las autoridades panameñas mantienen vigilancia y coordinación con las instituciones técnicas ante posibles réplicas.
El terremoto alcanzó igualmente a Ecuador, donde fue percibido en diferentes provincias.
El Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional confirmó una magnitud de 7,4 Mw y señaló que había recibido al menos 57 reportes ciudadanos sobre la percepción del movimiento.
Los testimonios recopilados describieron el sismo como leve a moderado y de larga duración.
Las mayores intensidades registradas en Ecuador correspondieron a las provincias de Carchi, Imbabura y Esmeraldas, donde alcanzó un nivel estimado de 4 en la Escala Macrosísmica Europea.
Ese grado significa que el movimiento pudo ser percibido ampliamente por la población, pero no se esperan daños en las edificaciones asociados a esa intensidad.
Mientras Panamá y Ecuador mantienen el seguimiento del evento, la prioridad permanece en Colombia, donde los equipos de emergencia continúan buscando personas atrapadas bajo los escombros.
La cantidad de edificios destruidos y las dificultades para evaluar algunas de las zonas golpeadas mantienen abierta la posibilidad de que el balance de víctimas continúe aumentando.
El terremoto, considerado por el Servicio Geológico Colombiano como el evento sísmico de mayor magnitud registrado en el país en lo que va del siglo XXI, deja así una emergencia que trasciende fronteras: devastación y muerte en Colombia, evacuaciones preventivas en Panamá y una fuerte sacudida percibida en Ecuador.