Visa y Mastercard dejan de operar en Cuba y crece la salida de cadenas hoteleras

Las sanciones estadounidenses han acelerado la retirada de empresas extranjeras y limitado el acceso de Cuba a servicios financieros internacionales. AFP
  • 04/06/2026 00:00

Las nuevas restricciones de Washington golpean sectores estratégicos de la isla y complican la llegada de divisas en medio de la crisis económica

El endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos contra Cuba comenzó a generar consecuencias inmediatas para la economía de la isla. El Banco Central de Cuba (BCC) anunció que las tarjetas Visa y Mastercard dejarán de operar en el país a partir del próximo 6 de junio, una decisión que coincide con la salida de importantes cadenas hoteleras extranjeras y que profundiza el aislamiento financiero cubano.

Según informó el BCC, un banco privado extranjero encargado de procesar las operaciones realizadas mediante ambas redes de pago comunicó la interrupción de su relación con Fincimex S.A., entidad vinculada al conglomerado empresarial estatal Gaesa, sancionado recientemente por Washington.

La medida se produce tras la entrada en vigor de una orden ejecutiva firmada por el presidente estadounidense Donald Trump el pasado 1 de mayo, que contempla sanciones contra personas y empresas que mantengan relaciones económicas, comerciales o financieras con el Gobierno cubano y, en particular, con sectores estratégicos como el financiero, energético y de defensa.

La suspensión de Visa y Mastercard limita significativamente la capacidad de Cuba para recibir pagos internacionales por bienes y servicios, afectando especialmente al turismo, uno de los principales generadores de divisas del país.

Hoteleras aceleran su salida

La presión también se extiende al sector hotelero. La cadena española Meliá Hotels International anunció que dejará de administrar 15 hoteles en Cuba vinculados a Gaesa. La empresa explicó que la decisión responde al nuevo entorno geopolítico, legal y económico derivado de las sanciones estadounidenses.

Entre los establecimientos afectados figuran hoteles ubicados en La Habana, Varadero, Cayo Santa María y otros destinos turísticos clave. No obstante, Meliá mantendrá la gestión de otros 19 hoteles cuyos propietarios están relacionados con el Ministerio de Turismo y no con el conglomerado militar sancionado.

La decisión de Meliá se suma a la anunciada un día antes por Iberostar, que dejará de gestionar 12 de sus 18 hoteles en la isla. Ambas compañías buscan evitar posibles sanciones económicas por parte de Estados Unidos.

Antes, la canadiense Blue Diamond también había comunicado su retirada, aunque atribuyó su decisión a la caída de la demanda turística, la reducción de vuelos desde Canadá y el deterioro de las condiciones operativas en el país.

Las nuevas restricciones llegan en medio de una profunda crisis económica marcada por apagones frecuentes, escasez de combustible, inflación y disminución de la actividad turística.

La pérdida de acceso a sistemas internacionales de pago y la salida de importantes operadores hoteleros representan un nuevo desafío para Cuba, que enfrenta crecientes dificultades para captar inversiones y obtener ingresos en divisas mientras aumentan las presiones externas e internas sobre su economía.