Cómo Abelardo de la Espriella conquistó la clase media y derrotó a Iván Cepeda en primera vuelta

La participación ciudadana alcanzó un récord histórico y favoreció especialmente a las zonas donde el candidato de derecha obtuvo sus mejores resultados. AFP
  • 04/06/2026 16:41

Un análisis territorial revela cambios en patrones electorales urbanos, mayor movilización ciudadana y un reacomodo político que redefinió el mapa colombiano

La victoria de Abelardo de la Espriella en la primera vuelta presidencial de Colombia no solo sorprendió por haber superado al candidato oficialista Iván Cepeda. También llamó la atención por el nivel de participación ciudadana, que alcanzó el 58%, la cifra más alta registrada en la historia electoral del país.

Un análisis realizado por el medio colombiano La Silla Vacía, basado en el escrutinio del 99,97 % de las mesas de votación, revela que el triunfo de De la Espriella fue impulsado por una combinación de factores políticos y sociales que modificaron el comportamiento electoral de importantes sectores urbanos.

Según el estudio, el candidato logró consolidar el voto tradicional de la derecha y, al mismo tiempo, atraer parte de los electores de sectores populares y de clase media que en 2022 respaldaron al presidente Gustavo Petro o a otras opciones políticas.

La investigación concluye que el fenómeno electoral de De la Espriella se explica, en buena medida, por el desgaste de los discursos tradicionales tanto del oficialismo como de los partidos históricos, lo que abrió espacio para una propuesta con rasgos populistas capaz de conectar con segmentos diversos de la población.

La batalla decisiva se libró en las ciudades

Más de un tercio de los votos emitidos en Colombia proviene de las principales capitales del país. Por ello, el comportamiento electoral de Bogotá, Cali y Barranquilla resulta determinante para entender el resultado de la primera vuelta.

La Silla Vacía identificó que la izquierda conserva fortaleza en sectores populares, mientras que la derecha mantiene ventajas en zonas de mayores ingresos. Sin embargo, el cambio más significativo ocurrió en barrios de clase media y clase media baja, donde De la Espriella logró avances que terminaron inclinando la balanza a su favor.

En Bogotá, por ejemplo, Cepeda ganó la ciudad con 1,7 millones de votos frente a 1,5 millones de De la Espriella. No obstante, el análisis detectó decenas de puestos de votación que en 2022 habían favorecido claramente a Petro y que ahora respaldaron al candidato de derecha.

De acuerdo con La Silla Vacía, el desplazamiento electoral se concentró principalmente en sectores de estrato medio, donde parte del electorado modificó sus preferencias frente a los comicios anteriores.

Participación récord favoreció a la derecha

Otro de los hallazgos más relevantes del estudio tiene relación con la participación electoral.

En las tres principales ciudades analizadas, los sectores donde De la Espriella obtuvo mejores resultados registraron niveles de votación superiores a los observados en las zonas favorables a Cepeda.

En Barranquilla, por ejemplo, los puestos ganados por De la Espriella alcanzaron una participación promedio de 62%, mientras que en los favorables al candidato oficialista la cifra fue de 47,2%.

La tendencia también se repitió en Bogotá y Cali, donde los territorios con predominio de la derecha mostraron una movilización electoral más alta.

Según el análisis, este factor podría convertirse en una de las variables más importantes de cara a la segunda vuelta presidencial. Mientras Cepeda todavía tendría margen para incrementar la participación en sus bastiones electorales, De la Espriella llega con la ventaja de haber logrado una movilización más efectiva de sus simpatizantes.

Cali y Barranquilla reflejan el cambio

La investigación señala que Cali constituye uno de los ejemplos más interesantes del nuevo mapa político colombiano.

Aunque Cepeda ganó la ciudad con más de 544 mil votos frente a 372 mil de su rival, el estudio detectó avances de la derecha en sectores de clase media y media baja que anteriormente habían mostrado afinidad con la izquierda.

En varios casos, esos cambios coinciden con zonas afectadas por problemas de seguridad o por hechos de violencia ocurridos en los últimos años.

Barranquilla presentó un comportamiento similar. Aunque el candidato oficialista obtuvo una ventaja estrecha, la ciudad mostró una creciente polarización entre el norte y el sur, con movimientos de votantes en ambos sentidos y una participación significativamente más alta en las áreas donde triunfó De la Espriella.

La derecha consolidó sus bastiones

Mientras avanzaba en territorios tradicionalmente disputados, De la Espriella también fortaleció su presencia en regiones históricamente asociadas con la derecha.

Bucaramanga fue uno de los casos más contundentes. Allí obtuvo más del doble de los votos alcanzados por Cepeda y dominó prácticamente la totalidad de los puestos de votación.

La situación fue similar en Medellín, donde el candidato ganó ampliamente y logró mantener unido un electorado que en 2022 se había distribuido entre distintas figuras del espectro conservador.

Según La Silla Vacía, una de las claves de la elección fue precisamente esa capacidad de reunir el voto tradicional de derecha con sectores populares que anteriormente estaban divididos entre opciones como Petro y Rodolfo Hernández.

Un mensaje para la segunda vuelta

El análisis concluye que el reacomodo político observado en estas elecciones refleja cambios profundos en el electorado colombiano.

La polarización sigue presente, pero las fronteras políticas ya no coinciden exactamente con las de hace cuatro años. Los sectores medios urbanos emergen como el espacio más disputado y podrían terminar definiendo el resultado final de la elección presidencial.

Con una participación histórica y un mapa electoral en transformación, la segunda vuelta se perfila como una competencia en la que tanto la movilización de votantes como la capacidad de conquistar a la clase media serán determinantes para llegar a la Casa de Nariño.