¿Cuáles han sido los 15 países que Trump ha ordenado atacar desde que inició su mandato?
- 28/05/2026 10:20
La Casa Blanca multiplica tensiones internacionales mientras crecen las alarmas por operaciones armadas, discursos agresivos y presiones diplomáticas en varias regiones
Durante su campaña presidencial, Donald Trump insistió en que sus rivales políticos eran intervencionistas obsesionados con arrastrar a Estados Unidos hacia nuevos conflictos internacionales.
Pero ya instalado nuevamente en la Casa Blanca, el republicano ha construido un historial muy distinto.
En apenas los primeros meses de su segundo mandato, Trump ha amenazado, insinuado posibles acciones militares o ejecutado ataques contra al menos 15 países, una cifra que refleja el endurecimiento de su política exterior y una creciente tensión geopolítica en distintas regiones del mundo.
El episodio más reciente ocurrió este miércoles, cuando el mandatario lanzó una advertencia contra Omán durante una reunión de gabinete en Washington.
“Omán se comportará igual que todos los demás, o tendremos que bombardearlos”, afirmó Trump al referirse al estrecho de Ormuz y a las tensiones vinculadas con Irán.
La frase fue pronunciada casi de manera casual, pero rápidamente generó preocupación internacional por el tono cada vez más agresivo del presidente estadounidense.
De acuerdo con el recuento de acciones militares y amenazas públicas, Trump ya ha ordenado operaciones o bombardeos en siete países durante este nuevo mandato: Irán, Iraq, Nigeria, Somalia, Siria, Venezuela y Yemen.
En varios casos, se trata de territorios donde ya había autorizado acciones militares durante su primera administración.
Además, las operaciones estadounidenses también incluyen ataques contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico, con decenas de objetivos interceptados y cientos de víctimas reportadas.
La política de fuerza no se limita únicamente a ataques ejecutados.
Trump también ha amenazado o dejado abierta la posibilidad de actuar militarmente contra Canadá, Colombia, Cuba, Groenlandia —territorio autónomo de Dinamarca—, México, Panamá y ahora Omán.
Especialistas en política exterior consideran que parte del comportamiento del mandatario responde a la llamada “teoría del loco”, una estrategia basada en proyectar imprevisibilidad para intimidar a adversarios internacionales y obligarlos a negociar bajo presión.
Sin embargo, analistas advierten que el volumen de amenazas y operaciones militares comienza a generar preocupación incluso entre antiguos aliados de Washington.
La cifra es contundente: aproximadamente uno de cada 13 países del mundo ha sido objeto de amenazas o acciones militares vinculadas con Trump.
Además, esas naciones concentran cerca de una de cada 11 personas del planeta.
La región más golpeada ha sido Medio Oriente, donde cinco países ya han sido amenazados o atacados directamente por la administración estadounidense.
Entre los países mencionados repetidamente por Trump también aparece Panamá.
El mandatario estadounidense ha vuelto a hacer referencias sobre el Canal de Panamá dentro de su discurso geopolítico y expansionista, especialmente en medio de tensiones comerciales y marítimas internacionales.
Panamá figura junto a Canadá, Cuba, Groenlandia y Venezuela entre los territorios que Trump ha mencionado como espacios estratégicos de interés para Estados Unidos.
Las declaraciones han provocado preocupación en sectores diplomáticos y analistas internacionales, especialmente por el valor estratégico de la vía interoceánica en el comercio mundial.
Aunque algunas amenazas nunca llegan a materializarse, expertos consideran que el lenguaje utilizado por Trump tiene consecuencias diplomáticas importantes.
La repetición constante de referencias militares, bombardeos e invasiones ha elevado la tensión política en varias regiones y mantiene en alerta a gobiernos extranjeros.
Para muchos observadores, el contraste resulta llamativo: el mismo político que prometió evitar nuevas guerras aparece ahora asociado a una de las posturas internacionales más agresivas de las últimas décadas.
Mientras continúan los conflictos en Medio Oriente, las tensiones comerciales y las disputas marítimas globales, la estrategia de presión militar impulsada desde Washington sigue ampliando la lista de países bajo amenaza.