Cuba anuncia reforma económica histórica: Díaz-Canel abre inversiones, reduce burocracia y descentraliza el Estado

Miguel Díaz-Canel anunció un amplio programa de reformas para reactivar la economía cubana a partir de 2026. EFE
  • 12/06/2026 10:42

La isla impulsa cambios profundos para enfrentar escasez, crisis energética y bajo crecimiento, mientras busca atraer capital y otorgar mayor autonomía local

La Habana se prepara para uno de los cambios económicos más significativos de las últimas décadas. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, anunció este viernes un amplio paquete de transformaciones orientadas a reactivar la economía nacional, en medio de una profunda crisis marcada por la escasez de bienes básicos, problemas energéticos y crecientes presiones internas y externas.

Las medidas forman parte del denominado Programa Económico y Social para 2026, una estrategia que busca introducir mayor flexibilidad en un modelo tradicionalmente centralizado y que contempla desde la apertura a nuevas inversiones hasta una importante reducción de la estructura burocrática del Estado.

Más autonomía para municipios y empresas

Uno de los principales ejes del plan consiste en trasladar mayores competencias económicas a los gobiernos locales. Según lo anunciado por Díaz-Canel, los municipios podrán administrar directamente ingresos obtenidos en divisas, impulsar proyectos productivos y desarrollar operaciones comerciales con una menor dependencia de las estructuras centrales.

La reforma también abre espacios para que cubanos residentes en el exterior participen en inversiones dentro de la isla, una medida que podría representar una nueva fuente de capital para sectores estratégicos de la economía.

Asimismo, las empresas estatales tendrán mayor margen de maniobra para definir sus políticas salariales, gestionar recursos y participar directamente en el mercado cambiario, en un intento por aumentar su competitividad frente al creciente sector privado.

El mandatario aseguró que estas entidades operarán con mayor independencia administrativa y financiera, reduciendo controles que durante años han sido señalados como obstáculos para la productividad.

Menos subsidios y reducción del aparato estatal

El programa también contempla una reorganización de la administración pública. El Gobierno prevé disminuir ministerios, cargos y estructuras burocráticas con el objetivo de reducir gastos y liberar recursos para futuras mejoras salariales en el sector público.

Otro de los cambios más relevantes es la transición gradual de un sistema de subsidios dirigidos a productos hacia un modelo enfocado en las personas más vulnerables, una transformación que las autoridades consideran necesaria para racionalizar el gasto estatal.

Las reformas alcanzan además al sector agropecuario, mediante una flexibilización en la entrega de tierras ociosas y mayores facilidades para que los productores operen con cuentas en divisas.

Apertura en medio de la crisis

El paquete de medidas llega en un momento especialmente complejo para Cuba. La economía enfrenta dificultades para garantizar el abastecimiento de productos básicos, frecuentes apagones y una caída de ingresos en sectores clave.

En este contexto, las autoridades también plantearon una mayor apertura del mercado inmobiliario y nuevas fórmulas para atraer inversión, especialmente tras la salida o reducción de operaciones de algunas cadenas hoteleras internacionales afectadas por las sanciones estadounidenses.

Díaz-Canel defendió las reformas como una respuesta necesaria para fortalecer la capacidad de resistencia económica del país frente al embargo de Estados Unidos. Sin embargo, para numerosos analistas, los cambios representan también un reconocimiento implícito de las limitaciones que durante años han afectado la productividad y el crecimiento de la economía cubana.

“Son tiempos en los que hay que cambiar”, afirmó el mandatario al presentar el programa, en un mensaje que refleja el desafío de modernizar el modelo económico sin abandonar los principios políticos que han caracterizado al sistema cubano durante más de seis décadas.