Cuba se queda sin combustible y enfrenta apagones de hasta 22 horas en medio de presión de Estados Unidos
- 14/05/2026 11:21
La crisis energética golpea hospitales, transporte y servicios básicos mientras aumentan protestas ciudadanas y tensiones internacionales alrededor de la isla caribeña
La crisis energética en Cuba alcanzó uno de sus momentos más críticos luego de que el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, confirmara públicamente que el país se quedó sin reservas de diésel y fueloil, combustibles esenciales para mantener operativa la deteriorada red eléctrica nacional.
“No tenemos absolutamente nada de fueloil ni de diésel. Ya no quedan reservas”, reconoció el funcionario durante una comparecencia televisiva que encendió aún más la preocupación entre los ciudadanos cubanos, afectados por apagones cada vez más largos y frecuentes.
La situación provocó nuevas protestas nocturnas en sectores de La Habana, donde residentes denunciaron cortes eléctricos que superan las 20 horas diarias.
La escasez de combustible golpea directamente a la generación termoeléctrica, principal fuente de energía en la isla. Cerca del 80% del sistema depende de plantas que funcionan con fueloil y diésel, además de motores distribuidos en diferentes provincias.
El Gobierno cubano admitió que el último cargamento importado ya fue consumido completamente. A finales de marzo, un buque ruso había entregado unas 100 mil toneladas de crudo, pero el suministro resultó insuficiente frente a la creciente demanda nacional.
Actualmente, la generación eléctrica depende casi exclusivamente del limitado petróleo cubano, el gas natural y proyectos de energía renovable.
La crisis se agrava por las sanciones impuestas por Donald Trump, cuya administración mantiene desde enero una fuerte presión sobre cualquier país o empresa que suministre combustible a Cuba.
Tras perder apoyo energético de aliados como Venezuela y México, La Habana enfrenta enormes dificultades para importar petróleo y derivados.
Washington endureció aún más las restricciones el pasado primero de mayo, aplicando sanciones contra entidades extranjeras vinculadas con sectores estratégicos cubanos como energía, defensa y finanzas.
Pese a ello, Trump también dejó abierta la posibilidad de diálogo al publicar recientemente un mensaje en redes sociales afirmando: “Cuba está pidiendo ayuda, y vamos a hablar”.
El colapso energético ya impacta servicios esenciales en toda la isla. Hospitales, sistemas de transporte y actividades comerciales enfrentan interrupciones constantes debido a la falta de electricidad.
Aunque Cuba logró instalar en los últimos años unos 1.300 megavatios de energía solar con apoyo de empresas chinas, gran parte de esa capacidad no puede aprovecharse completamente debido a la fragilidad de la red eléctrica y la falta de sistemas de almacenamiento.
Las autoridades reconocieron que la situación “está muy tensa” y advirtieron que el panorama podría empeorar en las próximas semanas.
La crisis ocurre además en medio de crecientes tensiones entre Washington y La Habana.
Reportes internacionales revelaron un aumento de vuelos de aviones y drones de vigilancia estadounidenses cerca del territorio cubano, especialmente alrededor de La Habana y Santiago de Cuba.
El movimiento militar alimentó especulaciones sobre una posible escalada de presión contra el gobierno cubano, mientras la población enfrenta una de las peores crisis económicas y energéticas de las últimas décadas.