Dron golpea base británica en Chipre tras decisión de Starmer de apoyar ofensiva de Estados Unidos contra Irán

La guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán se extendió por todo Oriente Medio el 2 de marzo, con el Hezbolá libanés entrando en la contienda y una base aérea británica en Chipre siendo atacada. AFP
  • 02/03/2026 09:56

Incidente militar eleva tensiones internacionales luego de autorización estratégica que amplía cooperación occidental, mientras autoridades reportan daños menores y refuerzos defensivos regionales inmediatos

El conflicto en Oriente Próximo escaló a un nuevo nivel de tensión internacional después de que un dron impactara instalaciones militares británicas en Chipre, en un episodio que ocurre pocas horas después de que el Gobierno del Reino Unido autorizara a Estados Unidos utilizar bases británicas para operaciones contra depósitos de misiles iraníes. El Ministerio de Defensa confirmó que el ataque provocó daños limitados y no dejó víctimas, mientras las fuerzas continúan operando con normalidad.

De acuerdo con información oficial, el incidente tuvo lugar en la base aérea de la RAF en Akrotiri, un enclave estratégico para las operaciones occidentales en la región. Las autoridades británicas ordenaron la evacuación del personal no esencial como medida preventiva, aunque recalcaron que la infraestructura militar mantiene su operatividad.

El episodio se produce en un contexto de creciente confrontación geopolítica, donde Irán, Estados Unidos, Reino Unido e Israel se encuentran en una dinámica de tensión que amenaza con extender el conflicto más allá de Oriente Próximo hacia territorio europeo.

Refuerzo militar y respuesta regional

El Gobierno de Chipre informó posteriormente que otros dos drones dirigidos hacia la isla fueron interceptados con éxito, lo que evidencia el aumento de riesgos de seguridad en la zona. En paralelo, Grecia anunció el despliegue de dos fragatas y dos aeronaves de combate para contribuir a la defensa del territorio chipriota, reafirmando su compromiso con la estabilidad regional.

El ministro de Defensa griego señaló que su país está preparado para apoyar a Chipre “de cualquier manera posible”, en una señal de solidaridad ante una posible ampliación del conflicto.

Londres justifica cooperación militar con Washington

El primer ministro británico explicó en un mensaje televisado que la decisión de permitir el uso de bases responde a un objetivo “defensivo y limitado”: impedir el lanzamiento de misiles iraníes que puedan amenazar civiles, aliados y ciudadanos británicos en la región. Aunque insistió en que el Reino Unido no participa directamente en ataques, sí reconoció un aumento del respaldo logístico y estratégico.

Según el Gobierno británico, la autorización se sustenta en el derecho internacional, específicamente en el principio de defensa colectiva y legítima defensa, cuando se trata del único medio viable para responder a un ataque armado en curso de manera proporcional y necesaria.

Entre las instalaciones que podrían ser utilizadas por fuerzas estadounidenses figura la base en la isla Diego García, en el océano Índico, cuya posible participación había generado tensiones políticas previas entre Londres y Washington.

Escalada diplomática y presión política

La decisión británica se coordinó con aliados europeos como Alemania y Francia, reflejando un alineamiento occidental ante la amenaza iraní. Sin embargo, el proceso también estuvo marcado por presiones políticas desde Estados Unidos, luego de que el presidente Donald Trump expresara su descontento inicial por la negativa británica a permitir el uso de sus bases.

El ataque con dron contra la base en Chipre refuerza la percepción de que Teherán busca responder a la cooperación militar occidental, ampliando el riesgo de que la crisis evolucione hacia un conflicto regional de mayor alcance.