“El bien común debe estar en el centro de la política”, el reclamo de León XIV a los políticos desde Madrid

El papa León XIV es el primer pontífice en realizar un discurso como jefe de Estado de El Vaticano en el Congreso español. AFP
  • 08/06/2026 13:54

En una histórica intervención ante el Congreso de los Diputados de España, el papa León XIV exhortó a los políticos a anteponer el bien común a la confrontación partidista y alertó sobre los riesgos derivados del mal uso de la inteligencia artificial

El papa León XIV pronunció este lunes 8 de junio un discurso ante el Congreso de los Diputados de España en el que instó a los políticos a recordar su misión de buscar el bien común, al tiempo que criticó la crispación política que dificulta la construcción de consensos para resolver los problemas que más afectan a los ciudadanos, como el costo de la vida y la proliferación de conflictos internacionales, evidenciada en las guerras de Ucrania e Irán.

Durante su intervención, que se extendió por unos 30 minutos, el pontífice reiteró la postura de la Iglesia católica respecto al aborto, pidió atender con urgencia el drama migratorio y defendió el diálogo como herramienta fundamental para la resolución de controversias.

“La firmeza no exige desprecio; la discrepancia no conlleva humillación”, afirmó León XIV, mientras reclamaba un mayor ejercicio de la escucha frente al insulto fácil y la confrontación permanente.

Si bien es la primera vez que un Papa pronuncia un discurso desde la tribuna del Congreso español, el jefe de la Iglesia católica quiso dejar claro que comparecía ante los diputados en calidad de “obispo de Roma y pastor de la Iglesia católica”.

Uno de los asuntos que el pontífice no quiso dejar pasar fue el de los excesos cometidos durante la Conquista española de América. Según recogió el diario El País, León XIV sostuvo que durante ese periodo histórico tanto la sociedad como los gobiernos no “estuvieron a la altura”.

Esa reflexión sirvió también para recordar a los legisladores cuál debe ser su responsabilidad: lograr “que lo posible sea justo, que lo legal sea verdaderamente humano y que la voluntad de la mayoría custodie aquellos bienes que pertenecen a todos y respete aquello que ninguna mayoría puede legítimamente vulnerar”.

El papa León XIV con el presidente del Senado español Pedro Rollán y la presidenta del Congreso, Francina Armengol.

La inteligencia artificial (IA) fue otro de los temas centrales de su intervención. Aunque reconoció que el progreso tecnológico ofrece “posibilidades admirables”, como el desarrollo de la IA y otras innovaciones, recordó la reciente publicación de su encíclica Magnifica Humanitas, en la que alertó sobre los riesgos derivados del mal uso y el abuso de estas tecnologías en distintos ámbitos de la vida humana.

“Como he recordado en mi reciente encíclica, la tecnología en sí misma no es neutral, porque toma el rostro de quien la concibe, la financia, la regula y la utiliza. Por eso, ante las transformaciones de nuestro tiempo, nuestro discernimiento debe centrarse en qué lugar ocupa la persona humana en nuestras decisiones y cómo se plantean hoy, de manera nueva, la dignidad del trabajo, la solidaridad, la política social y el bien común”, señaló.

De igual forma, Robert Prevost abogó por la protección de los no nacidos, los ancianos y los enfermos, rechazando lo que su predecesor, el papa Francisco, denominó en numerosas ocasiones como la cultura del descarte.

“¿Qué futuro pueden tener nuestras sociedades? ¿Puede llamarse plenamente justa una comunidad que deja en la sombra al niño aún no nacido, al anciano, al enfermo, a quien sufre en silencio o a quien depende enteramente del cuidado de los demás? La defensa de la vida humana no es una cuestión parcial ni un interés confesional: es una meta de civilización. (...) La ley pierde su significado más profundo: servir y proteger a cada persona”, planteó.

El pontífice fue objeto de un gran reconocimiento al llegar a la sede del Congreso de los Diputados, en Madrid.

El papa León XIV tampoco olvidó la situación de los migrantes. En ese sentido, reclamó una gestión de la crisis migratoria centrada en la dignidad humana y en la atención de las causas que obligan a millones de personas a abandonar sus países de origen.

“De ahí nace una doble exigencia de justicia social: ofrecer vías seguras y legales, una acogida respetuosa y posibilidades reales de integración; y promover, al mismo tiempo, el derecho a permanecer en la propia tierra, trabajando para que nadie tenga que abandonar su hogar por falta de paz, seguridad o condiciones dignas de vida, entre ellas las desigualdades económicas y los efectos de la crisis climática”, expresó.

Consciente de que sus palabras tendrían repercusión internacional, el pontífice también manifestó su preocupación por el deterioro de la situación geopolítica mundial y defendió la necesidad de construir una paz duradera.

Según afirmó, la paz exige “valentía diplomática, responsabilidad ética y una visión de futuro fundada en el respeto a la identidad de cada pueblo”.

“Preocupa que, en diversos lugares del mundo, y también en Europa, vuelva a presentarse el rearme como respuesta casi inevitable ante la fragilidad del escenario internacional. La verdadera seguridad, en cambio, nace de la justicia, del diálogo paciente, del respeto al derecho internacional y de una política capaz de poner la vida de los pueblos por encima de los intereses que se benefician de la guerra”, sostuvo.

El pontífice sostuvo un encuentro con el presidente del Gobierno español Pedro Sánchez antes de pronunciar su discurso en el Congreso.

Los apartados finales de su discurso estuvieron dedicados a la importancia de preservar la libertad de pensamiento, la libertad de conciencia y la libertad religiosa como pilares fundamentales para la consolidación de una sociedad democrática.

Al concluir su intervención, los diputados españoles le brindaron una prolongada ovación que se extendió durante siete minutos consecutivos.