El hijo de Maduro cuenta cómo vive su padre preso en Estados Unidos

El expresidente Nicolás Maduro. Redes Sociales
  • 03/05/2026 16:02

La captura del líder chavista estuvo rodeada de confusión. Según su hijo, fue sorprendido en una vivienda precaria y terminó reducido cuando intentaba esconderse en un armario

Nicolás Ernesto Maduro Guerra, conocido como Nicolasito, rompió el silencio sobre la captura y encarcelamiento de su padre en Estados Unidos.

En entrevista con El País, reconstruyó la madrugada del 3 de enero, cuando Caracas fue bombardeada y el entonces presidente venezolano creyó que moriría. “Nico, están bombardeando. Que la patria siga luchando, vamos para adelante”, fue el mensaje que le envió antes de ser detenido.

“Él pensaba que ese día moría”, recuerda su hijo, cuatro meses después de aquella noche en la que murieron 83 personas entre soldados y civiles.

El relato de Maduro Guerra revela detalles inéditos: la primera llamada que recibió de su padre desde la cárcel en Brooklyn, las conversaciones grabadas que ambos conservan como archivo histórico y la rutina del exmandatario en prisión.

Encerrado inicialmente en aislamiento, Maduro pasó a compartir espacios con otros reclusos, entre ellos el rapero Tekashi 6ix9ine.

Su hijo asegura que dedica gran parte del tiempo a leer la Biblia y a intercambiar libros: desde clásicos de Bolívar y Rómulo Gallegos hasta textos de Lenin y García Márquez. “Ya lleva como 60”, calcula.

El diputado describe a su padre como un hombre transformado por la espiritualidad, que en sus escritos desde prisión cita versículos bíblicos. También relata episodios más cotidianos, como su enojo por la eliminación del Barça en la Champions.

“Coño, esa fue una cagada”, le dijo en una llamada. Para Maduro Guerra, esas conversaciones son prueba de que su padre sigue fuerte: “Él siente que su victoria es que sigue vivo”.

La captura del líder chavista estuvo rodeada de confusión. Según su hijo, fue sorprendido en una vivienda precaria y terminó reducido cuando intentaba esconderse en un armario.

Cilia Flores, su esposa, resultó herida en el operativo. La cúpula chavista llegó a creerlo muerto y se negó a negociar con Estados Unidos hasta tener pruebas de vida. El miedo se intensificó días después, cuando una nube de drones sobrevoló Caracas, incluso el Palacio de Miraflores.

Hoyayúdame a realizar una nota basada en el artículo que sacó este domingo El País títulado: El hijo de Maduro habla de su padre preso en Estados Unidos: “Él siente que su victoria es que sigue vivo”. Conserva la información original y has una extensión similarAquí tienes una propuesta de nota periodística basada en el artículo de El País, manteniendo la información original y con una extensión similar:

El hijo de Maduro relata la vida de su padre preso en Estados Unidos: “Él siente que su victoria es que sigue vivo”Nicolás Ernesto Maduro Guerra, conocido como Nicolasito, rompió el silencio sobre la captura y encarcelamiento de su padre en Estados Unidos. En entrevista con El País, reconstruyó la madrugada del 3 de enero, cuando Caracas fue bombardeada y el entonces presidente venezolano creyó que moriría. “Nico, están bombardeando. Que la patria siga luchando, vamos para adelante”, fue el mensaje que le envió antes de ser detenido. “Él pensaba que ese día moría”, recuerda su hijo, cuatro meses después de aquella noche en la que murieron 83 personas entre soldados y civiles.

El relato de Maduro Guerra revela detalles inéditos: la primera llamada que recibió de su padre desde la cárcel en Brooklyn, las conversaciones grabadas que ambos conservan como archivo histórico y la rutina del exmandatario en prisión. Encerrado inicialmente en aislamiento, Maduro pasó a compartir espacios con otros reclusos, entre ellos el rapero Tekashi 6ix9ine. Su hijo asegura que dedica gran parte del tiempo a leer la Biblia y a intercambiar libros: desde clásicos de Bolívar y Rómulo Gallegos hasta textos de Lenin y García Márquez. “Ya lleva como 60”, calcula.

El diputado describe a su padre como un hombre transformado por la espiritualidad, que en sus escritos desde prisión cita versículos bíblicos. También relata episodios más cotidianos, como su enojo por la eliminación del Barça en la Champions. “Coño, esa fue una cagada”, le dijo en una llamada. Para Maduro Guerra, esas conversaciones son prueba de que su padre sigue fuerte: “Él siente que su victoria es que sigue vivo”.

La captura del líder chavista estuvo rodeada de confusión. Según su hijo, fue sorprendido en una vivienda precaria y terminó reducido cuando intentaba esconderse en un armario. Cilia Flores, su esposa, resultó herida en el operativo. La cúpula chavista llegó a creerlo muerto y se negó a negociar con Estados Unidos hasta tener pruebas de vida. El miedo se intensificó días después, cuando una nube de drones sobrevoló Caracas, incluso el Palacio de Miraflores.

Hoy, Maduro enfrenta cargos de narcoterrorismo y posesión de armas. Su defensa, liderada por el abogado Barry Pollack —quien representó a Julian Assange—, ha sido financiada tras un acuerdo que permite a Venezuela cubrir los costos, decisión que ha generado indignación en parte de la población.

“Mi papá no tiene dinero, no tiene cuentas, no tiene testaferros, no tiene nada”, insiste su hijo, quien asegura que la única propiedad de la pareja es un apartamento en El Paraíso.

Mientras tanto, Maduro Guerra preside la Comisión de Política Interior en la Asamblea Nacional y admite errores del chavismo, aunque marca distancia:“Yo soy miembro del partido, mi papá era el presidente, pero yo soy joven, yo no decidía”.

Reconoce que su padre respalda desde la cárcel la gestión de Delcy Rodríguez y que su propio apoyo a los hermanos Rodríguez ha sido clave para la estabilidad política en medio de acusaciones de traición.

El futuro de Maduro es incierto. Su hijo lo considera un rehén y confía en que su regreso dependerá de un acuerdo político más que de un juicio.

“Tenemos fe en que pueda volver”, afirma. En lo personal, dice que ahora es el pilar de su familia y de su padre: “Guardo mis emociones, trato de estar sereno, pensando en cuál debe ser mi papel para ayudar al país”.