Irán entrega su contrapropuesta a Estados Unidos y exige reparaciones de guerra mientras Trump reanuda sus amenazas
- 18/05/2026 13:07
Teherán mantiene negociaciones indirectas con Washington, endurece sus condiciones diplomáticas y refuerza el control estratégico del estrecho marítimo más sensible del mundo
La tensión entre Irán y Estados Unidos volvió a escalar este lunes luego de que Teherán confirmara que respondió a una nueva propuesta enviada por Washington para intentar frenar el conflicto armado iniciado tras los ataques estadounidenses e israelíes del pasado 28 de febrero.
La respuesta iraní llegó apenas horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, renovara sus amenazas contra la república islámica en caso de que no acepte un acuerdo de paz.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baqai, aseguró que las conversaciones continúan “a través del mediador pakistaní”, aunque evitó revelar detalles sobre el contenido de las negociaciones.
Teherán mantiene una postura firme frente a Washington y reclama tres condiciones centrales para avanzar hacia un eventual acuerdo: el desbloqueo de activos iraníes congelados en el extranjero, el levantamiento total de las sanciones económicas y reparaciones por los daños ocasionados durante la guerra.
Según la agencia iraní Fars, Estados Unidos presentó una propuesta de cinco puntos en la que exige que Irán mantenga operativo un solo centro nuclear y entregue sus reservas de uranio altamente enriquecido.
Sin embargo, el gobierno iraní considera insuficiente la oferta estadounidense, especialmente porque Washington se habría negado a liberar siquiera una parte significativa de los fondos bloqueados o a reconocer responsabilidades económicas por el conflicto.
En medio de las negociaciones, Irán lanzó una fuerte advertencia sobre la posibilidad de un nuevo enfrentamiento militar.
“Estamos totalmente preparados para cualquier eventualidad”, afirmó Baqai, elevando nuevamente la tensión regional en un contexto marcado por un frágil alto al fuego y múltiples focos de conflicto en Oriente Medio.
La propuesta previa enviada por Irán también exigía el fin de las operaciones militares israelíes en Líbano y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense sobre puertos iraníes, vigente desde abril.
Uno de los puntos más sensibles del conflicto sigue siendo el control del estrecho de Ormuz, paso marítimo clave para el comercio energético mundial.
Irán ratificó que continuará administrando esta vía estratégica y anunció la creación de un nuevo organismo especial para supervisar las operaciones en la zona.
Además, los Guardianes de la Revolución advirtieron que incluso los cables submarinos de fibra óptica que atraviesan el estrecho podrían quedar sujetos a permisos iraníes, una medida que podría impactar las comunicaciones internacionales y aumentar la presión geopolítica sobre Occidente.
Mientras continúan las negociaciones diplomáticas, el conflicto en Líbano sigue dejando cifras devastadoras.
El Ministerio de Salud libanés informó que los bombardeos israelíes provocaron más de 3.000 muertos desde marzo, entre ellos menores de edad y trabajadores sanitarios.
Aunque rige un precario cese al fuego desde abril, tanto Israel como Hezbolá se acusan mutuamente de violar la tregua.
El presidente libanés, Joseph Aoun, afirmó que hará “lo imposible” para detener la guerra y facilitar el regreso de miles de desplazados a sus hogares.