Iván Cepeda busca remontar 2,5 millones de votos entre crisis financiera y distanciamiento de Petro

La campaña de Iván Cepeda concentra sus esfuerzos en Bogotá y Barranquilla para intentar revertir los resultados de la primera vuelta. AFP
  • 09/06/2026 10:48

El candidato oficialista reorganiza su estrategia electoral, apuesta por Bogotá y Barranquilla, fortalece alianzas políticas y enfrenta limitaciones económicas decisivas

A menos de dos semanas de la segunda vuelta presidencial en Colombia, el candidato oficialista Iván Cepeda enfrenta una carrera contrarreloj marcada por la escasez de recursos, ajustes estratégicos y la necesidad de sumar millones de nuevos apoyos para revertir los resultados de la primera ronda electoral.

Según un análisis publicado por La Silla Vacía, el equipo de Cepeda estima que necesita al menos 2,5 millones de votos adicionales para derrotar a su rival, Abelardo de la Espriella, en los comicios del próximo 21 de junio. Para lograrlo, la campaña ha concentrado sus esfuerzos en dos territorios considerados clave: Bogotá y Barranquilla.

Una campaña obligada a corregir el rumbo

Tras los resultados de la primera vuelta del 31 de mayo, dirigentes cercanos al candidato reconocieron que la estrategia inicial estuvo equivocada. La apuesta por una victoria temprana terminó generando una reacción tardía cuando quedó claro que la contienda se definiría en una segunda vuelta.

Desde entonces, el comando político ha intentado reconstruir la campaña con una imagen más cercana a los ciudadanos. Cepeda ha comenzado a aparecer en videos informales, compartir actividades con jóvenes, participar en eventos deportivos y recorrer barrios populares en busca de acercarse a electores que no se identificaban con su perfil tradicional.

El cambio también ha incluido una fuerte presencia en redes sociales, donde su equipo busca proyectar una figura más espontánea y menos asociada a los discursos formales que han caracterizado su trayectoria política.

La falta de dinero complica la remontada

Uno de los principales obstáculos para la candidatura es el financiamiento.

De acuerdo con La Silla Vacía, la campaña solicitó créditos por unos 25.000 millones de pesos colombianos a importantes entidades financieras privadas, pero las solicitudes fueron rechazadas. Mientras tanto, el candidato opositor habría conseguido más de 35.000 millones de pesos en préstamos para financiar la etapa final de la contienda.

La situación ha obligado al equipo de Cepeda a depender de fuentes de financiamiento más limitadas, reduciendo su capacidad para contratar publicidad exterior, ampliar la presencia territorial y reforzar actividades de movilización electoral.

Integrantes de la campaña aseguran que incluso enfrentaron dificultades para alquilar espacios publicitarios en algunas regiones del país una vez se conocía el nombre del candidato que buscaba contratar los servicios.

Distancia calculada con Gustavo Petro

El giro estratégico también ha tenido un componente político.

Según el medio colombiano, una de las principales conclusiones alcanzadas tras la primera vuelta fue la necesidad de tomar distancia de algunas de las propuestas más polémicas impulsadas por el presidente Gustavo Petro.

Entre ellas figura la idea de convocar una Asamblea Constituyente, una iniciativa que terminó siendo abandonada por sectores cercanos al oficialismo después de las elecciones de mayo.

La campaña considera que ampliar su base electoral requiere atraer votantes moderados y de centro, un objetivo que resulta más difícil cuando la figura del mandatario domina el debate público.

Las diferencias quedaron en evidencia recientemente cuando Petro insistió en denunciar supuestas irregularidades electorales, mientras Cepeda optó por reconocer públicamente los resultados de la primera vuelta.

Bogotá y Barranquilla, las batallas decisivas

El equipo electoral identifica dos escenarios fundamentales para definir la elección.

En Bogotá, la estrategia está orientada a movilizar a votantes tradicionalmente cercanos a la izquierda que no acudieron a las urnas durante la primera ronda. Los cálculos internos apuntan a que existe un importante potencial de crecimiento en sectores populares de la capital.

Barranquilla representa un desafío distinto. Allí, Abelardo de la Espriella consolidó una parte significativa de su respaldo electoral, por lo que la campaña de Cepeda ha desplazado dirigentes y voluntarios hacia la región Caribe con el objetivo de aumentar su presencia y disputar el voto en un territorio históricamente complejo para el progresismo.

La búsqueda de apoyos del centro político

Otro de los frentes abiertos es la negociación con figuras políticas que participaron en la primera vuelta y cuyos electores podrían inclinar la balanza.

Las conversaciones incluyen acercamientos con sectores asociados a Sergio Fajardo, Claudia López y Juan Daniel Oviedo. Aunque varios dirigentes prefieren mantener la discreción sobre cualquier respaldo, la campaña espera concretar acuerdos que permitan sumar estructuras territoriales y equipos de trabajo en la recta final.

Según fuentes consultadas por La Silla Vacía, algunas de las condiciones planteadas por estos sectores ya han sido aceptadas, incluyendo el abandono de la propuesta constituyente, la revisión de ciertas políticas gubernamentales y el reconocimiento de la legitimidad de los resultados electorales.

Con limitaciones financieras, poco margen de error y una diferencia importante por remontar, Iván Cepeda encara una segunda vuelta en la que cada voto podría resultar decisivo para definir el futuro político de Colombia.