Juan Chamorro: ‘Hay un patrón entre los autócratas, sean de izquierdas o de derechas’

  • 29/11/2025 00:00

El economista nicaragüense habla sobre lo que califica como una debacle autoritaria en Centroamérica, en los casos de Nicaragua y El Salvador.

Siete de nueve elecciones en América Latina han tenido lugar en 2025, incluyendo comicios presidenciales, legislativos y regionales, con cambios de signo político tanto hacia la izquierda como hacia la derecha del particular espectro ideológico de la región.

Un escenario que, en opinión del economista Juan Sebastián Chamorro, marca un periodo de “oportunidades” para avanzar hacia instituciones más democráticas, pero también de “peligros” en cuanto a la “tentación autoritaria”.

Chamorro, originario de Nicaragua y duro crítico del gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, considera que puede evidenciarse cierto “patrón” en los procesos que, a su juicio, van “degenerando en modelos autocráticos”.

“Desde el mundo académico podemos hacer una evaluación sobre estos patrones muy similares entre los autócratas, ya sean de derechas o de izquierdas”, señala Chamorro, quien ubica como primeros pasos de la debacle autoritaria la presión sobre los medios de comunicación y el dominio de las estructuras del Estado.

“Contra los medios no es solo censura: también meten un reparo fiscal por el tema del papel periódico, recursos sobre gastos no reconocidos en el fisco y entra una dinámica de acoso a los medios críticos. Luego viene la ampliación de la influencia del gobierno en piezas clave del Estado, como pueden ser procuradores, defensores públicos, procuradores de derechos humanos y ambientales. Los cargos públicos que deberían ser independientes y defender al ciudadano —como los defensores públicos y ombudsman— terminan convirtiéndose en fuentes de ataque a los opositores, que como a mí me han detenido y encarcelado”, señala.

Dentro de este análisis, subraya Chamorro, seguirían el dominio de las estructuras políticas de organización —sobre todo los partidos políticos— e incorporar injerencias en los otros poderes del Estado al margen de la ley o utilizando resquicios en las normativas vigentes.

“Empiezan a promulgar decretos presidenciales que riñen con el poder Legislativo, con funciones del órgano legislativo o con el poder Judicial; comienzan a intervenir en el nombramiento de magistrados. Yo les digo a mis colegas en la región que vengo del futuro: eso lo hemos visto en Nicaragua, donde la democracia está prácticamente desaparecida, excepto en la mentalidad del pueblo nicaragüense. En el caso de mi país ni siquiera la democracia está en cuidados intensivos, está prácticamente enterrada. Tenemos que reconstruirla”, afirmó.

Considera, además, que en el país centroamericano estaría “gestándose una transición” ante el posible fallecimiento de Ortega, quien en noviembre pasado cumplió 80 años, con el fin de mantener el status quo.

“Ellos tienen un modelo que en la práctica es un sistema de una sola fuerza política, además con una Constitución que establece que ya no hay un solo presidente, sino que crearon la figura de copresidente, establecida para colocar a Ortega y Murillo, esposo y esposa, con el mismo cargo y poder; eso es algo único en la región. Pero el objetivo tras eso es conseguir supuestamente una transición suave, casi un cambio dinástico sin sobresaltos”, acotó.

El Salvador, receta autoritaria

Sostiene además que en Centroamérica El Salvador estaría instalando también un modelo autoritario del Estado bajo el gobierno de Nayib Bukele, donde se estaría aplicando “la misma receta”.

“El Salvador está llevando el mismo recetario totalitario que he estado mencionando; creo que allá llevan una etapa avanzada. Muchas de las cosas que he mencionado de carácter genérico sobre el acoso a los medios, el control de los poderes del Estado por el gobierno y la persecución se están aplicando en El Salvador. Es evidente y no hay debate sobre ese hecho”, sostuvo.

Dentro de su análisis, Chamorro apunta que parte de la degeneración en modelos autoritarios tiene que ver con la conservación misma del poder tras la comisión de abusos y actos de corrupción cuando se está en el cargo. Ante la posibilidad de enfrentar la justicia, “los autócratas como Ortega o Bukele buscan mecanismos para mantener la impunidad. El autócrata se convierte en autócrata también porque sabe que, en un sistema de justicia independiente, no tiene forma de evitar terminar preso”.

Frente a este panorama, Chamorro subraya que se deben buscar “consensos” entre distintas fuerzas políticas en la región para que, a su juicio, se “respeten las reglas de la democracia”. “Aspiramos a crear un consenso de los distintos partidos políticos, de las distintas tendencias; y con esto hablo también de la izquierda. La idea es buscar un consenso sobre respetar las reglas del juego, las reglas democráticas. De lo contrario, al final todos terminamos perdiendo”.

En cuanto al contexto geopolítico incierto en la región, de creciente tensión entre China y Estados Unidos, Chamorro remarcó que “se debe” respaldar a Washington, quitó hierro a los señalamientos de descomposición democrática bajo la administración de Donald Trump y minimizó la escalada militarista del Pentágono en el Caribe.

“Yo creo que el mundo hoy es mucho más multipolar, ciertamente, pero para mí la amenaza es China y Rusia, una amenaza a los valores de Occidente. Yo soy una persona creyente en el libre mercado y no creo que las barreras arancelarias lleven a algo bueno, pero pese a esas diferencias con las formas actuales en Estados Unidos, sigue siendo un país con instituciones democráticas, dijo.