Las protestas en Venezuela aumentan un 144% tras la caída y captura de Nicolás Maduro
- 10/06/2026 11:19
Los ciudadanos exigen la liberación de presos políticos, mejoras salariales y pensiones dignas, mientras el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social advierte que la represión estatal persiste bajo formas más selectivas y menos visibles
La protesta social en Venezuela ha cobrado nuevo impulso desde que el país inició una nueva etapa política tras la caída del depuesto presidente Nicolás Maduro, quien fue capturado el pasado 3 de enero durante la operación ‘Determinación Absoluta’, ejecutada por el Ejército de Estados Unidos. Entre las principales exigencias de los ciudadanos destacan la liberación inmediata de los presos políticos, mejoras salariales para los trabajadores petroleros y un aumento de las pensiones para los adultos mayores.
El nuevo escenario queda reflejado en las cifras del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS), que reportó un aumento del 144 % en las protestas durante el primer trimestre de 2026, en comparación con el mismo período de 2025.
Si antes predominaba un clima de temor y represión, especialmente tras las protestas contra la autoproclamada victoria de Maduro en las elecciones presidenciales de julio de 2024 —en las que se enfrentó al líder opositor Edmundo González Urrutia—, ahora existe un punto de inflexión tras la captura del exmandatario, según explicó el activista Diego Casanova en declaraciones a la agencia AFP. Casanova también participa en las manifestaciones y mantiene reclamos hacia el liderazgo interino encabezado por Delcy Rodríguez.
No obstante, el activista advirtió que el Gobierno venezolano “no ha dejado de tener ese apetito voraz por la persecución”, aunque consideró que las autoridades “saben que hay un costo político mucho más alto en este momento, y eso también lo entiende la población”.
En la misma línea se expresó la jubilada Nely Molina, quien declaró a AFP que considera que “las cosas han cambiado un poco” desde la captura de Maduro. Aseguró que, si antes no se atrevía a salir a las calles para exigir una pensión digna, ahora se siente más empoderada para hacerlo. “Tenemos más libertad para protestar, para gritar, para decir lo que nosotros queremos”, afirmó la mujer de 76 años.
Sin embargo, el OVCS alertó que la represión no ha desaparecido, sino que se ha vuelto más “sofisticada, selectiva y menos visible”. Según el organismo, esta situación se refleja en detenciones arbitrarias de corta duración, mecanismos de intimidación selectiva y otras formas de control que continúan presentes durante las manifestaciones.