Marco Rubio revela que Diosdado Cabello planeó asesinarlo en 2017

La revelación se dio este 24 de marzo durante el juicio contra el excongresista Rivera, acusado de actuar como agente extranjero. | EFE
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  • 25/03/2026 10:07

El caso expone una red de contactos y un contrato de 50 millones de dólares vinculado al régimen de Maduro, mientras se investiga si Rivera actuó como agente extranjero no registrado.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró en el juicio a David Rivera, que fue alertado en 2017 sobre un plan para asesinarlo, presuntamente ordenado por el dirigente chavista Diosdado Cabello.

La revelación se dio este 24 de marzo durante el juicio contra el excongresista Rivera, acusado de actuar como agente extranjero no registrado en un esquema de 50 millones de dólares vinculado a intereses al régimen de Nicolás Maduro.

Según el testimonio de Rubio, tras una serie de reuniones en Washington, D. C. en julio de 2017 —en las que participaban intermediarios que buscaban abrir canales entre Caracas y la administración de Donald Trump— el entonces senador recibió información alarmante: Cabello habría ordenado su asesinato, publicó Axios.

La advertencia, de acuerdo con Axios, elevó el nivel de preocupación del senador, quien ya mantenía una postura crítica frente al régimen de Maduro. Informes previos de inteligencia estadounidense ya habían señalado la existencia de una amenaza similar, aunque sin detalles plenamente verificados.

DINERO E INTRIGA

El señalamiento surge en medio de un caso que ha destapado una compleja red de contactos, promesas políticas y millones de dólares.

En el juicio, Rubio explicó que desconocía que Rivera tenía un contrato de 50 millones de dólares con Citgo, filial de Pdvsa, mientras sostenían conversaciones sobre Venezuela.

Las reuniones giraban en torno a una supuesta propuesta impulsada por el empresario Raúl Gorrín, quien aseguraba que Maduro podría abandonar el poder mediante una transición negociada.

Sin embargo, el plan nunca se concretó y Rubio terminó calificando los acercamientos como una “pérdida de tiempo”, en medio de crecientes sospechas sobre los verdaderos intereses detrás de las gestiones.

El proceso judicial también ha revelado comunicaciones en clave entre Rivera y su presunta cómplice, Esther Nuhfer, donde utilizaban apodos para referirse a figuras clave: Maduro era “El Guaguero”, el dinero “la luz” y Rubio “Señorita Clairol”.

Los fiscales buscan demostrar que Rivera actuaba en favor del gobierno venezolano para suavizar sanciones y mejorar relaciones, mientras la defensa sostiene que intentaba facilitar una salida pacífica del poder de Maduro, destacó la publicación Axios.