OEA enfrenta tensiones políticas y presión de EE.UU. antes de su Asamblea General en Panamá

Donald Trump impulsa una revisión del papel de la OEA y mantiene en suspenso la contribución estadounidense al organismo. EFE
  • 15/06/2026 11:57

La incertidumbre presupuestaria y las tensiones políticas marcan la antesala del principal encuentro hemisférico previsto para finales de junio

La Organización de Estados Americanos (OEA) llega a su 56ª Asamblea General, que se celebrará en Panamá del 22 al 24 de junio, en medio de crecientes tensiones políticas, incertidumbre financiera y fuertes presiones provenientes de Estados Unidos.

A pocos días del encuentro hemisférico, la administración del presidente Donald Trump mantiene sin desembolsar su contribución anual a la organización, una partida cercana a los $47 millones que representa prácticamente la mitad del presupuesto operativo de la institución.

La situación ha generado preocupación dentro del organismo regional, cuya sede se encuentra en Washington, y ha reavivado los cuestionamientos sobre el futuro de la OEA en un contexto de profundas transformaciones políticas en el continente.

La incertidumbre financiera que inquieta al organismo

La Casa Blanca ha insistido en que la organización debe modernizar su funcionamiento, mejorar sus mecanismos internos y alinearse con prioridades vinculadas a la seguridad regional y los intereses estratégicos estadounidenses.

Aunque el Departamento de Estado aseguró que la OEA figura entre los organismos internacionales considerados relevantes para la política exterior de Washington, el panorama sigue siendo incierto.

Según información citada por AFP, el proyecto presupuestario estadounidense para 2027 no contempla una asignación específica para la organización. Sin embargo, un documento interno del Congreso menciona la creación de un fondo especial denominado “America First Opportunities Fund”, que podría utilizarse para financiar organismos internacionales seleccionados por la administración estadounidense.

Fuentes consultadas por AFP dentro de la OEA advirtieron que la demora en los pagos genera dificultades operativas y obliga a la organización a recurrir a mecanismos temporales de liquidez.

“Es como una espada de Damocles sobre la cabeza de la organización”, señaló una fuente vinculada al Consejo Permanente bajo condición de anonimato.

Washington aumenta la presión diplomática

Las tensiones no se limitan al aspecto financiero.

En las semanas previas a la Asamblea General, Estados Unidos protagonizó varios desacuerdos dentro del Consejo Permanente, el principal órgano político de la organización.

Uno de los episodios más comentados fue la oposición de la delegación estadounidense a una propuesta relacionada con los derechos de las comunidades afrodescendientes en la región.

Posteriormente surgieron nuevas diferencias durante las discusiones sobre las organizaciones internacionales invitadas a participar como observadoras en la Asamblea General.

De acuerdo con AFP, Washington solicitó excluir de la lista a entidades como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), una petición que generó fuertes debates entre los Estados miembros.

Las objeciones estadounidenses fueron finalmente rechazadas mediante votaciones respaldadas por amplias mayorías.

Ramdin enfrenta desafíos internos

La coyuntura también representa una prueba para el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, quien asumió el cargo este año en medio de expectativas sobre una nueva etapa para la organización.

Su gestión sufrió recientemente un revés tras la salida de su jefa de gabinete, Xaviera Jessurun, vinculada a una investigación por presunta corrupción en Surinam.

La situación se agravó después de que Estados Unidos revocara el visado diplomático de la funcionaria, una decisión que añadió presión sobre la nueva administración de la OEA.

La renuncia de Jessurun, sumada a la incertidumbre financiera y al aumento de las tensiones diplomáticas, coloca a Ramdin frente a uno de los momentos más complejos desde su llegada al liderazgo del organismo.

Una Asamblea marcada por el cambio político regional

La próxima Asamblea General se desarrollará en un escenario regional distinto al de años anteriores.

El avance de gobiernos conservadores en varios países del continente ha modificado los equilibrios dentro de la OEA y ha fortalecido posiciones más cercanas a los planteamientos impulsados por Washington.

En ese contexto, Panamá será el escenario donde convergerán debates sobre democracia, derechos humanos, seguridad, cooperación regional y el futuro de una organización que enfrenta cuestionamientos sobre su financiamiento, gobernanza y papel dentro del sistema interamericano.

La reunión de cancilleres podría convertirse así en una de las más complejas de los últimos años para la OEA, en un momento en que la estabilidad financiera y política de la institución sigue bajo observación.