Panamá se mantiene como democracia en un mundo que retrocede, según informe global

Panamá se mantiene como democracia en un contexto global marcado por el avance de regímenes autoritarios, según el Democracy Report 2026. Archivo | La Estrella de Panamá
El informe advierte que la democracia global ha retrocedido a niveles de 1978, con una mayoría de la población mundial viviendo bajo autocracias. Deposit Photos
  • 19/03/2026 00:00

El estudio Democracy Report 2026 del V-Dem Institute advierte deterioro generalizado de libertades, avance autoritario y debilitamiento institucional, mientras el país conserva estabilidad relativa en la región

En un contexto global marcado por el retroceso de la democracia, Panamá se mantiene dentro del grupo de países con sistemas democráticos, aunque rodeado de una tendencia internacional cada vez más inclinada hacia el autoritarismo.

Así lo revela el informe Democracy Report 2026 del V-Dem Institute, que advierte que el mundo atraviesa una de las etapas más críticas para las libertades políticas en las últimas décadas.

El informe señala que, aunque América Latina sigue siendo una de las regiones más democráticas del mundo, enfrenta señales de deterioro que también alcanzan a varios de sus países. En este escenario, Panamá aparece como un caso de relativa estabilidad institucional.

Panamá en un entorno regional en transformación

El estudio ubica a América Latina como la segunda región más democrática a nivel global, con un 71% de su población viviendo bajo sistemas democráticos. Sin embargo, esta cifra convive con un proceso de desgaste progresivo.

Países como Argentina, México y Perú registran retrocesos en indicadores clave como la calidad institucional, la independencia de poderes y el respeto a las libertades civiles.

Frente a ese panorama, Panamá se mantiene como una democracia electoral funcional, con procesos electorales vigentes y una estructura institucional que, pese a desafíos internos, continúa operando dentro de parámetros democráticos.

No obstante, el informe advierte que ningún país está completamente aislado de la tendencia global, y que el deterioro puede avanzar de forma gradual si no se fortalecen los controles institucionales.

Un mundo donde la democracia pierde terreno

A nivel global, el diagnóstico es contundente. El informe concluye que el 74% de la población mundial vive en regímenes autocráticos

Existen más autocracias (92) que democracias (87)

Solo el 7% de las personas habita en democracias liberales.

Además, el nivel promedio de democracia ha retrocedido a cifras comparables a las de 1978, lo que implica la pérdida de gran parte de los avances logrados en las últimas cinco décadas.

Este fenómeno, denominado por los investigadores como la “tercera ola de autocratización”, se caracteriza por un deterioro progresivo de las instituciones, incluso en países que históricamente han sido considerados democráticos.

Libertades en declive: el principal síntoma

Uno de los hallazgos más preocupantes del estudio es el debilitamiento de las libertades fundamentales.

La libertad de expresión, considerada un pilar central de cualquier democracia, es el indicador más afectado, con retrocesos en al menos 44 países. A esto se suman restricciones a la sociedad civil, deterioro del estado de derecho y cuestionamientos a la transparencia electoral.

En paralelo, prácticas como la censura mediática, el acoso a periodistas y la autocensura se han expandido en múltiples regiones.

El informe también advierte un aumento en el uso de mecanismos de represión más severos, incluyendo la tortura como herramienta política en decenas de países.

Menos países avanzan hacia la democracia

El retroceso no solo se mide en deterioro, sino también en la falta de avances. Actualmente, solo 18 países están en proceso de democratización, frente a 44 que experimentan procesos de autocratización.

Esto refleja un estancamiento en la expansión democrática global y plantea un escenario donde los avances son cada vez más escasos.

En América Latina, aunque algunos países han mostrado señales de mejora en años recientes, el balance general sigue siendo negativo debido al retroceso en economías clave de la región.

En este contexto, Panamá enfrenta el desafío de no solo mantener su condición democrática, sino de fortalecerla.

El crecimiento económico, la estabilidad institucional y su papel estratégico en el comercio internacional colocan al país en una posición relevante. Sin embargo, el informe sugiere que la sostenibilidad democrática dependerá de factores como:

La independencia de los poderes del Estado

La transparencia institucional

La protección de las libertades civiles

La confianza ciudadana en el sistema político.

El Democracy Report 2026 no solo presenta un diagnóstico, sino también una advertencia: la democracia, tal como se conoce hoy, enfrenta una presión sostenida que podría redefinir el equilibrio político global.

Para Panamá, el mensaje es claro. En un mundo donde el autoritarismo gana terreno, mantener y fortalecer las instituciones democráticas no es solo una condición interna, sino una ventaja estratégica en un entorno internacional cada vez más incierto.