‘Timmy’ murió tras polémico rescate y ahora su cadáver amenaza zona turística
- 22/05/2026 14:47
La ballena jorobada murió semanas después de ser liberada y su cadáver preocupa por riesgo sanitario y turístico en Dinamarca
La ballena jorobada “Timmy”, que durante semanas concentró la atención pública en Alemania y Dinamarca por un controvertido operativo de rescate, murió frente a la isla danesa de Anholt y ahora su cadáver genera preocupación por el riesgo de explosión y posibles efectos sanitarios y turísticos.
Las autoridades danesas confirmaron que el cetáceo, que permanece en avanzado estado de descomposición cerca de una playa frecuentada, debe ser trasladado al puerto de Grenaa para realizar una necropsia y tomar muestras científicas. Sin embargo, el operativo fracasó luego de varios intentos y el cuerpo quedó atrapado en un banco de arena.
La Agencia Danesa de Protección del Medio Ambiente suspendió temporalmente el traslado mientras evalúa nuevas alternativas para mover el cadáver.
El caso de “Timmy” reabrió el debate sobre la decisión de mantener con vida al animal pese a las advertencias de especialistas que consideraban improbable su recuperación.
La ballena quedó varada por primera vez a finales de marzo en aguas del mar Báltico alemán. Aunque las autoridades inicialmente optaron por no intervenir debido al deterioro del animal, una iniciativa privada impulsó un rescate mediático que trasladó al cetáceo en una barcaza hacia el mar del Norte.
El operativo generó división entre científicos, rescatistas y ciudadanos. Algunos defendían la posibilidad de salvar al animal, mientras otros sostenían que el traslado solo prolongaba el sufrimiento de la ballena.
Semanas después de ser liberada, “Timmy” apareció muerta frente a la costa danesa.
Ahora, el problema se trasladó al manejo del cadáver. La bióloga Anja Gallus, del Museo Alemán del Mar, explicó a medios internacionales que las ballenas pueden explotar durante el proceso de descomposición debido a la acumulación de gases internos.
Según la especialista, la gruesa capa de grasa del animal mantiene el calor corporal incluso en aguas frías, lo que acelera la proliferación bacteriana y la producción de gases de putrefacción.
Las autoridades danesas advirtieron además sobre posibles riesgos sanitarios y pidieron a residentes y turistas no acercarse al cadáver.
La situación también preocupa a la industria turística local. La directora de Visit Aarhus, Pia Lange Christensen, señaló que los residentes desean retirar cuanto antes el cuerpo del animal ante la llegada de visitantes durante las próximas semanas.
El Ministerio de Medio Ambiente de Schwerin, en Alemania, intenta además recuperar información de un rastreador instalado previamente en la ballena para determinar cuánto tiempo sobrevivió tras el rescate.
La muerte de “Timmy” deja además interrogantes sobre los límites de las operaciones de rescate de grandes cetáceos y sobre el papel que desempeñan la presión pública y las redes sociales en decisiones ambientales de alto impacto.