Trump e Irán disputan un posible acuerdo mientras persisten choques militares y desacuerdos sobre el programa nuclear

Ciudadanos iraníes durante una concentración en contra de Estados Unidos e Israel en Teherán el 29 de mayo de 2026. EFE
Trump aseguró que evaluará un preacuerdo con Irán que incluiría medidas sobre el programa nuclear y el estrecho de Ormuz. Deposit Photos
  • 30/05/2026 00:00

Los mercados reaccionan con optimismo, pero continúan las diferencias diplomáticas, las advertencias en Ormuz y los combates en territorio libanés

La posibilidad de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a meses de confrontación militar y tensión regional volvió a dominar la agenda internacional este viernes, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara que tomará una decisión final sobre un preacuerdo alcanzado con Teherán.

Sin embargo, el optimismo expresado por Washington chocó nuevamente con la postura iraní. Mientras la Casa Blanca sostiene que existe un entendimiento preliminar para avanzar hacia una paz duradera, las autoridades iraníes insisten en que todavía no se ha alcanzado ningún acuerdo final.

La incertidumbre mantiene en vilo a Oriente Medio y a los mercados internacionales, especialmente por el impacto que el conflicto ha tenido sobre el comercio marítimo y el suministro mundial de energía.

¿Qué propone el preacuerdo?

A través de una publicación en redes sociales, Trump aseguró que el posible entendimiento contempla varias medidas clave.

Entre ellas figuran la reapertura total del estrecho de Ormuz al tráfico marítimo internacional, el levantamiento del bloqueo estadounidense sobre puertos iraníes y la coordinación entre ambos países para retirar y destruir el uranio altamente enriquecido almacenado en instalaciones nucleares iraníes dañadas durante el conflicto.

“Irán debe aceptar que nunca tendrá un arma nuclear”, afirmó el mandatario estadounidense.

Trump también aseguró que no habrá intercambio de dinero entre ambas naciones y anunció que convocó una reunión en la Sala de Situación de la Casa Blanca para decidir si aprueba formalmente el acuerdo.

No obstante, Teherán respondió rápidamente.

El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, afirmó que las conversaciones continúan, pero negó que exista un pacto definitivo.

“Los intercambios de mensajes continúan, pero aún no se ha alcanzado ningún acuerdo final”, declaró.

La agencia iraní Fars fue incluso más lejos al afirmar que las declaraciones de Trump contienen una “mezcla de verdad y mentira” y cuestionó varios de los puntos anunciados por Washington.

Según fuentes iraníes citadas por el medio, Teherán exige la liberación inmediata de 12.000 millones de dólares en activos congelados antes de avanzar hacia nuevas fases de negociación.

Asimismo, negaron que exista un compromiso para reabrir Ormuz sin restricciones o destruir el material nuclear iraní.

El petróleo cae ante expectativas de paz

A pesar de las discrepancias, los mercados reaccionaron favorablemente ante la posibilidad de una desescalada.

Los precios internacionales del petróleo cerraron la semana en descenso debido a la expectativa de que Estados Unidos e Irán puedan alcanzar un acuerdo que estabilice la región.

El crudo Brent del Mar del Norte cayó 1,77% hasta los 92,05 dólares por barril, acumulando una pérdida superior al 11% durante la semana.

Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) retrocedió 1,73% y cerró en 87,36 dólares por barril.

Los analistas consideran que los inversionistas descuentan un eventual restablecimiento del tráfico marítimo normal en el estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde circula aproximadamente el 20% del consumo mundial de petróleo y gas.

Barbara Lambrecht, de Commerzbank, señaló que los precios alcanzaron niveles no observados desde mediados de abril debido al creciente optimismo sobre las negociaciones.

Sin embargo, los expertos advierten que cualquier fracaso en las conversaciones podría provocar un repunte inmediato de los precios energéticos.

El conflicto continúa en el Líbano

Mientras las negociaciones avanzan con dificultad, la situación militar en la región sigue deteriorándose.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, confirmó que las tropas israelíes cruzaron el río Litani y profundizaron su ofensiva en el sur del Líbano.

Según Netanyahu, las fuerzas israelíes continúan atacando posiciones de Hezbolá en territorio libanés.

Al mismo tiempo, Israel mantiene intensos bombardeos sobre distintas zonas del sur del país, a pesar de que formalmente existe un alto el fuego que nunca llegó a consolidarse plenamente.

El presidente libanés, Joseph Aoun, pidió al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, redoblar los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una tregua efectiva.

La guerra se extendió a territorio libanés a principios de marzo, cuando Hezbolá lanzó ataques contra Israel en respuesta a la muerte del líder supremo iraní durante operaciones militares estadounidenses e israelíes.

Una región pendiente de una decisión

Mientras Trump analiza si aprueba el acuerdo, la comunidad internacional observa con cautela.

Las declaraciones contradictorias entre Washington y Teherán muestran que las diferencias siguen siendo profundas, especialmente sobre el programa nuclear iraní, las sanciones económicas y la seguridad marítima en el Golfo Pérsico.

Por ahora, el optimismo de los mercados contrasta con la realidad sobre el terreno: los combates continúan, el estrecho de Ormuz sigue siendo un punto crítico y Oriente Medio permanece a la espera de una decisión que podría marcar el rumbo de uno de los conflictos más delicados de los últimos años.

Irán debe aceptar que nunca tendrá un arma nuclear”,
Donald Trump
President de EE.UU.