Una nación en disputa: De la Espriella y Cepeda llevan la polarización colombiana a la segunda vuelta
- 01/06/2026 06:15
La jornada electoral estuvo marcada por la controversia en torno a Gustavo Petro, una ajustada diferencia de votos y una definición aplazada hasta el 21 de junio
Durante más de diez horas, Colombia votó con una pregunta de fondo que atravesó toda la campaña presidencial, los debates televisivos, las redes sociales y las conversaciones familiares: ¿continuar el proyecto político del izquierdista Gustavo Petro o dar un giro a la derecha?
Al cierre de las urnas, la respuesta quedó inconclusa.
Abelardo De la Espriella (derecha) ganó este domingo 31 de mayo la primera vuelta presidencial con 10.342.932 votos, equivalentes al 43,73% de los sufragios. Sin embargo, la ventaja no fue suficiente para asegurar su puesto en la Casa de Nariño. Iván Cepeda (izquierda) obtuvo 9.677.533 votos, correspondientes al 40,91% de la votación nacional, y forzó una segunda vuelta que se celebrará el próximo 21 de junio.
La diferencia entre ambos fue de apenas 665.399 votos, un margen estrecho para un país de más de 52 millones de habitantes y una muestra de la profunda división política que atraviesa Colombia.
La senadora Paloma Valencia terminó en tercer lugar con 1.637.134 votos (6,92%), seguida por Sergio Fajardo con 1.007.356 sufragios (4,25%) y Claudia López con 225.231 votos (0,95%).
Pero la historia de la jornada comenzó mucho antes de que se conocieran los resultados.
Desde las primeras horas de la mañana, la figura del presidente Gustavo Petro volvió a convertirse en uno de los principales focos de atención de la jornada electoral.
Antes de acudir a las urnas, el mandatario publicó un mensaje en el que aseguró que respetaría la voluntad popular y entregaría el poder al ganador de los comicios presidenciales. También hizo un llamado a los ciudadanos para rechazar cualquier intento de compra de votos.
Sin embargo, horas más tarde, una publicación realizada por el propio presidente desató una tormenta política.
Petro compartió una fotografía de su papeleta electoral en la que evidenciaba su respaldo a Iván Cepeda. La imagen se difundió rápidamente en redes sociales y provocó cuestionamientos inmediatos desde sectores de oposición, que consideraron que el jefe de Estado incurrió en participación política durante la jornada electoral.
La controversia acompañó buena parte del día y se convirtió en uno de los temas más comentados mientras millones de colombianos acudían a los puestos de votación distribuidos en todo el país.
A medida que avanzaba la mañana, los principales aspirantes presidenciales acudieron a ejercer su derecho al voto acompañados de familiares, simpatizantes y equipos de campaña.
De la Espriella votó en Barranquilla y aprovechó la ocasión para enviar un mensaje combativo a sus seguidores.
“Vamos a derrotar la tiranía”, declaró el candidato, quien centró buena parte de su campaña en la necesidad de poner fin al proyecto político impulsado el Pacto Histórico y Petro.
Desde Bogotá, Iván Cepeda acudió a las urnas defendiendo una visión completamente distinta. El senador aseguró que Colombia estaba en condiciones de elegir un segundo gobierno progresista y llamó a sus simpatizantes a respaldar la continuidad de las transformaciones impulsadas durante la actual administración.
Paloma Valencia, por su parte, votó también en la capital colombiana y aprovechó la atención mediática para cuestionar la publicación realizada por Petro mostrando su voto.
“Es preocupante que el presidente haga proselitismo mostrando su voto”, afirmó la candidata.
Las declaraciones reflejaban el tono que había dominado toda la campaña: una confrontación directa entre quienes defienden la continuidad del proyecto progresista y quienes consideran que el país necesita un cambio de rumbo.
Aunque Petro no aparecía en la papeleta electoral, su presencia estuvo en cada momento de la jornada.
Para millones de votantes, la elección representaba una evaluación sobre los primeros cuatro años de gobierno progresista en Colombia.
Durante meses, la campaña giró alrededor de una pregunta central: si el país debía profundizar las reformas impulsadas por el petrismo o apostar por una alternativa en el campo de la derecha que prometiera corregir el rumbo en áreas como seguridad, economía y gobernabilidad.
Ese debate quedó reflejado en los discursos de los candidatos, en las intervenciones de los líderes políticos y en la movilización de los electores.
Uno de los respaldos más relevantes del día llegó por parte del expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien reiteró públicamente su apoyo a Paloma Valencia.
Uribe defendió la candidatura de la senadora y lanzó críticas tanto contra Gustavo Petro como contra Iván Cepeda, uno de sus principales contradictores políticos durante las últimas décadas.
Aunque Valencia quedó fuera de la segunda vuelta, sus más de 1,6 millones de votos podrían convertirse ahora en uno de los factores más importantes de la campaña que comienza.
Lo mismo ocurre con Sergio Fajardo, cuyo electorado también será objeto de una intensa disputa entre los dos finalistas.
La celebración de Abelardo De la Espriella comenzó poco después de confirmarse los resultados.
En un mensaje dirigido a sus simpatizantes, el candidato agradeció el respaldo recibido en las urnas y destacó que más de 10 millones de colombianos respaldaron su propuesta política.
“Más de 10 millones de colombianos confiaron en el tigre, se unieron a la manada. Vamos a segunda vuelta para derrotar la tiranía, el absolutismo”, expresó.
El aspirante presidencial aseguró que la campaña entra ahora en una etapa decisiva y sostuvo que las próximas tres semanas serán determinantes para el futuro político del país.
“En 21 días vamos a cambiar la historia de Colombia para siempre”, manifestó.
De la Espriella presentó el resultado como una victoria de quienes, según afirmó, han construido su trayectoria fuera de las estructuras tradicionales de poder.
“Vamos a celebrar esta victoria de los que nunca hemos vivido de la teta del Estado, de los que nunca hemos hecho politiquería”, declaró.
El candidato convocó además a sus seguidores a un acto político en Barranquilla, donde prometió presentar la estrategia con la que buscará imponerse en la segunda vuelta frente a Cepeda.
“Les contaré cómo vamos a enfrentar esta segunda vuelta que va a cambiar para siempre la historia de Colombia”, señaló.
Cuando terminó el conteo y comenzaron las celebmraciones en los comandos de campaña, una conclusión parecía inevitable: ninguna de las dos Colombias que se enfrentaron en las urnas logró imponerse de manera definitiva.
De la Espriella celebró haber llegado primero. Cepeda celebró haber quedado lo suficientemente cerca como para mantener viva la opción de un segundo gobierno progresista.
Entre ambos concentraron más del 84% de la votación nacional y dejaron a los demás candidatos lejos de la disputa principal.
Ahora comienza una nueva campaña. Durante las próximas tres semanas, los dos finalistas intentarán conquistar a los millones de votantes que respaldaron a Paloma Valencia, Sergio Fajardo y Claudia López.
La batalla por la Presidencia entra así en su fase más decisiva. El próximo 21 de junio, Colombia volverá a las urnas para resolver la pregunta que marcó toda esta jornada electoral: si apuesta por la continuidad del proyecto progresista representado por Iván Cepeda o si entrega el poder a la alternativa de oposición encabezada por Abelardo De la Espriella.