EE. UU. admite que aún no puede escoltar petroleros en Ormuz; Irán amenaza con bloquear la ruta

La tensión entre Irán y Estados Unidos ha escalado tras ataques a infraestructuras energéticas y amenazas sobre el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo. AFP
  • 13/03/2026 00:00

El conflicto entre Washington y Teherán provoca ataques a buques, tensión regional y liberación récord de reservas internacionales ante el riesgo del desabastecimiento mundial

“Las fuerzas armadas de Estados Unidos no están listas en este momento para escoltar petroleros a través del estratégico estrecho de Ormuz porque todos sus recursos están movilizados en atacar a Irán”, afirmó este jueves el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, en declaraciones a medios internacionales.

“Ocurrirá relativamente pronto, pero no puede ocurrir ahora. Simplemente no estamos listos”, dijo Wright durante una entrevista con la cadena CNBC.

El funcionario explicó que la prioridad actual de Washington es continuar las operaciones militares destinadas a debilitar la capacidad ofensiva iraní.

“En este momento, todos nuestros recursos militares están enfocados en destruir las capacidades ofensivas de Irán y la industria manufacturera que abastece esas capacidades”, señaló.

Wright indicó que las operaciones de escolta naval podrían comenzar hacia finales de este mes, una vez que el Pentágono disponga de recursos suficientes para proteger las rutas energéticas en la región.

Ataques a petroleros elevan la tensión energética

Las declaraciones del secretario de Energía se producen en un momento de fuerte inestabilidad en el mercado petrolero mundial.

Un ataque contra dos petroleros frente a las costas de Irak dejó al menos una persona fallecida y generó preocupación sobre la seguridad del tránsito marítimo en el Golfo Pérsico, una de las rutas más importantes para el transporte global de crudo.

Tras conocerse el incidente, los precios internacionales del petróleo superaron brevemente los 100 dólares por barril, reflejando el nerviosismo de los mercados ante la posibilidad de interrupciones en el suministro energético.

Desde el inicio de la ofensiva militar contra el régimen iraní, el presidente Donald Trump ha intentado tranquilizar a los mercados al prometer que la Armada de Estados Unidos escoltaría a los petroleros que cruzan el estrecho de Ormuz y que se ofrecerían garantías de reaseguro para las compañías navieras.

Sin embargo, esas medidas todavía no se han implementado, lo que mantiene la incertidumbre sobre la seguridad de la principal arteria energética del planeta.

Mayor disrupción petrolera de la historia, advierte la AIE

La creciente escalada militar en la región ha provocado un impacto sin precedentes en el mercado energético mundial.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) advirtió que la guerra está generando la mayor interrupción del suministro petrolero en la historia del mercado global.

Además de los ataques contra buques en el Golfo Pérsico, los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra infraestructura estratégica iraní, incluidas instalaciones energéticas, también han afectado la producción y distribución de hidrocarburos.

Ante este escenario, los países miembros de la AIE acordaron liberar 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas, la mayor medida de este tipo jamás adoptada por el organismo.

Estados Unidos contribuirá con 172 millones de barriles, explicó Wright, mediante un mecanismo de intercambio que posteriormente permitirá devolver cerca de 200 millones de barriles a la Reserva Estratégica de Petróleo del país.

La decisión busca estabilizar los mercados energéticos y evitar un shock prolongado en el suministro mundial.

Irán amenaza con cerrar el estrecho de Ormuz

Mientras Washington intenta contener el impacto económico del conflicto, Teherán endureció su postura política y militar.

El nuevo líder supremo iraní, Mojtabá Jameneí, dirigió este jueves un mensaje televisado a la nación en el que defendió mantener el bloqueo del estrecho de Ormuz como herramienta estratégica frente a sus adversarios.

“El uso de la medida de bloquear el estrecho debe continuar”, afirmó el dirigente, quien también advirtió que el país está evaluando abrir nuevos frentes de confrontación donde el enemigo sea vulnerable.

Según Jameneí, esas acciones podrían activarse si la guerra continúa.

El líder iraní asumió recientemente el poder tras la muerte de su padre, el ayatolá Alí Jameneí, fallecido durante los primeros bombardeos masivos lanzados por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.

Durante su discurso, el nuevo líder llamó a la unidad nacional y agradeció a las fuerzas militares por resistir lo que describió como una “agresión injusta”.

Amenazas de represalias y advertencias a la región

Jameneí también afirmó que Irán exigirá reparaciones por los daños causados durante los ataques.

En caso de que sus adversarios se nieguen a pagar compensaciones, advirtió que Teherán podría incautar activos extranjeros o destruir bienes equivalentes.

El líder iraní también lanzó un mensaje a los gobiernos de la región, recordando que Irán comparte frontera con 15 países vecinos y que históricamente ha buscado relaciones estables con ellos.

Sin embargo, acusó a sus rivales de haber instalado bases militares y estructuras financieras en países cercanos para consolidar su influencia en Oriente Medio.

Jameneí sostuvo que algunos de esos complejos militares fueron utilizados en los ataques recientes contra Irán y advirtió que, si continúan siendo utilizados, Teherán responderá militarmente.

“No renunciaremos a vengar la sangre de los mártires”, afirmó.